Jornada 18

El Real Madrid se queda helado en El Sadar

Osasuna frena al equipo de Zidane, incapaz de traducir su dominio en ocasiones con fundamento y que perdió la ocasión de arrebatarle el liderato al Atlético

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Real Madrid recordará durante bastante tiempo su visita a Pamplona. Porque si el viaje a la capital navarra fue ya de por sí un calvario, la impotencia ofensiva que mostró en El Sadar terminó por lacerar sus esperanzas de arrebatarle el liderato al Atlético, desaprovechando la oportunidad que le había otorgado el aplazamiento del partido que debía disputar este sábado la escuadra de Diego Pablo Simeone frente al Athletic en el Metropolitano a causa del temporal de nieve que azota la península. Incapaces de nuevo de traducir su dominio de la posesión en ocasiones con verdadero fundamento frente a un adversario bien parapetado en su campo, los blancos se quedaron helados contra Osasuna y sienten ya el aliento en el cogote del Barça, que tras un pésimo arranque de temporada se encuentra tan solo a tres puntos del equipo de Zinedine Zidane.

Abocado de nuevo a posesiones intrascendentes, sin la necesaria profundidad y desequilibrio, el Real Madrid no consiguió hacer daño en ningún momento a Osasuna, que dio por bueno su cuarto empate consecutivo pese a que no le saca del fondo de la tabla tras completar un notable ejercicio defensivo que apagó por completo al conjunto visitante, en el que solo Modric se erigió por encima de una propuesta demasiado timorata para desarbolar a la ordenada retaguardia rojilla.

No en vano, la disposición táctica de ambos equipos respondió al guion más previsible desde el primer momento. Esperaba Osasuna a un Madrid que gobernaba la pelota con las lógicas dificultades que imponía un césped que empeoraba a medida que caía nieve sobre el verde, pese a la ingente labor previa de los empleados locales que permitió que el partido se disputase en condiciones adversas.

0 Osasuna

Herrera, Nacho Vidal, Aridane, David García, Juan Cruz, Oier, Moncayola, Roberto Torres, Rubén García (Jony, min. 77), Iñigo Pérez y Calleri (Budimir, min. 77).

0 Real Madrid

Courtois, Lucas Vázquez, Varane, Sergio Ramos, Mendy, Casemiro, Modric (Isco, min. 75), Kroos, Asensio (Valverde, min. 66), Hazard (Mariano, min. 75) y Benzema.

  • Árbitro: Soto Grado (Comité Riojano). Sin amonestados.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la decimoctava jornada de Liga, disputado en El Sadar, a puerta cerrada.

Había asegurado Zidane en la previa que la borrasca Filomena no condicionaría su once y así fue en efecto. Porque el francés devolvió los galones a Hazard, aunque el estado del pasto no era precisamente el idóneo para su baqueteado físico. No era titular el belga desde el choque frente al Alavés de finales de noviembre, en el que sufrió su enésimo contratiempo en forma de lesión. Necesitado de mayor rodaje, el '7' pasó sin pena ni gloria por El Sadar.

Sin Carvajal, sancionado, y con Lucas Vázquez como recambio en el lateral diestro, los blancos carecían de profundidad por las bandas y les costaba encontrar espacios por el centro ante la buena labor del cuadro rojillo. Suele sufrir más el equipo de Zidane frente a los rivales que se le cierran que contra aquellos que admiten el cuerpo a cuerpo. No es un dato baladí que hubiese sucumbido ante tres de las cuatro escuadras que menor porcentaje de posesión registraban antes de la jornada 18. La que completaba ese furgón de cola era precisamente Osasuna, que también terminó propinándole un zarpazo. Se explica así que los visitantes se quedasen sin rematar al descanso por primera vez en lo que va de curso, pese a su abrumador dominio del cuero. Tampoco es que Osasuna amenazase demasiado, pero al menos Oier obligó a Courtois a repeler un remate a la salida de un saque de esquina. Apenas Modric daba trazas de saber interpretar lo que necesitaba el Real Madrid para volver con un buen botín a la capital, mientras sus compañeros reincidían en avances predecibles.

Sin ideas

Regresó el Real Madrid de vestuarios con otra marcha. Lucas Vázquez probó los guantes de Herrera con un centro-chut para coronar una acción en la que Modric rompió con un pase de tiralíneas y luego Asensio con un remate tras un control magistral que sacó el arquero de puños. El ímpetu de los blancos comenzó a activar a Benzema, desaparecido en el primer tiempo, y a Hazard, animoso pero con poca chispa. El ex del Chelsea continúa agarrotado. Apenas encara y solo luce en planos cortos. El lionés llegó a marcar, tras un paradón de Herrera, pero estaba en fuera de juego.

Retiró Zidane a Asensio para dar entrada a Valverde, lo que significaba un cambio de dibujo. Del 4-3-3 al 4-4-2, con Hazard formando dupla ofensiva con Benzema. El Madrid apretaba, pero Osasuna se desplegaba con suficiencia. La tuvo Roberto Torres, pero el navarro no ajustó bien el remate tras un buen servicio de Rubén García. Los visitantes probaban con centros laterales que casi nunca le dan fruto, por lo que su técnico optó por alistar a un rematador como Mariano sacando del rectángulo a Hazard. Metió también a Isco, cambio extraño puesto que el relevado fue Modric, el más entonado hasta el momento. Ni el catalán ni el andaluz lograron agitar el choque como demandaba el poco imaginativo equipo de Zidane.

Los blancos, espesos, pusieron más corazón que cabeza en el tramo final y el trabajo de Osasuna tuvo su merecido premio. Con tres partidos más en sus alforjas, el Real Madrid se queda a un punto del Atlético y el Barça le pisa los talones. Un serio aviso para que el campeón busque cuanto antes respuestas a las carencias de que hizo gala en El Sadar.