Jornada 33

El Granada revienta la Liga en el Camp Nou

El conjunto nazarí remonta el gol de Messi y evita que el Barcelona asalte el liderato a cinco jornadas del final del campeonato

MIGUEL OLMEDA

A falta de cinco jornadas para el final, hay Liga. Vaya que si la hay. Y más abierta que nunca en los últimos quince años, porque cuatro equipos, ahora separados por tres puntos, se jugarán el título en el próximo mes con un fin de semana clave: el del 8 y 9 de mayo, cuando se enfrentarán Atlético y Barcelona en el Camp Nou y Real Madrid y Sevilla en Valdebebas; primero contra tercero y segundo contra cuarto. Y buena parte de culpa la tiene el Granada, un agitador inesperado a estas alturas del campeonato.

El conjunto nazarí llegaba al Camp Nou poco más que en calidad de un trámite necesario en el camino hacia el liderato. Octavo a siete puntos de la séptima plaza, cansado tras una exigente temporada en la que alcanzó los cuartos de final tanto en Copa del Rey como en Europa League y con bajas. El Barcelona, en cambio, llevaba velocidad de crucero con quince victorias en los últimos 17 encuentros de Liga y la posibilidad del título en su mano, sin depender de rivales.

Incluso al descanso el Barça acariciaba el liderato. Ganaba 1-0 y no es que dominase el partido, es que directamente asfixiaba al Granada. El equipo dirigido por Diego Martínez no era capaz de salir con la pelota hasta el mediocampo, culpa de un excepcional posicionamiento azulgrana en el 3-5-2 que ha implementado Koeman. Solo la falta de decisión a la hora de finalizar y la imprecisión en el último pase impedía un resultado mucho más abultado.

1 Barcelona

Ter Stegen, Mingueza (Dembélé, min. 72), Piqué, Umtiti, Sergi Roberto, De Jong, Busquets (Trincao, min. 81), Moriba (Pedri, min. 72), Alba, Messi y Griezmann.

2 Granada

Aarón, Foulquier, V. Díaz, N. Pérez, Germán, Quini, Eteki (Gonalons, min. 61), Herrera, Machís (Marín, min. 76), L. Suárez (Fede, min. 86) y Soldado (Molina, min. 61).

  • Goles: 1-0: min. 23, Messi. 1-1: min. 63, Machís. 1-2: min. 79, Molina.

  • Árbitro: González Fuertes (C. Asturiano). Amonestó a Soldado, Nehuén Pérez, Germán y Marín, del Granada. Expulsó a Ronald Koeman, entrenador del Barça.

  • Incidencias: Partido de la jornada 33 de Liga, disputado en el Camp Nou a puerta cerrada.

Como el Barcelona no había cerrado la puerta del partido al descanso, el Granada se coló por una rendija y reventó la fiesta del Camp Nou, donde ya se celebraba la primera plaza. Primero avisó Soldado con una galopada al contragolpe en la que prefirió asistir a finalizar y en ese momento se esfumaron las opciones del gol. Corriendo hacia atrás el Barça tiene su talón de Aquiles, y es ahí donde el Granada aprovechó para hacer daño.

Atorado

La siguiente vez que pudo salir al esprint el equipo rojiblanco no perdonó. Luis Suárez divisó la carrera de Darwin Machís por la banda izquierda y allí que se la puso, peor de lo que habría deseado, pero con la fortuna de que Mingueza anduvo blandísimo para despejar. Total, que el extremo venezolano se plantaba ante Ter Stegen y definía con sangre fría al primer palo, aunque todavía faltaba media hora para el final y el Barcelona confiaba en volver a marcar.

Quien lo haría, cuarto de hora después, sería de nuevo el Granada. Otra vez aprovechándose del pobre bagaje defensivo azulgrana. Adrián Marín recibió el balón pegado a la banda sin rivales que le incomodasen para centrar, así que no desaprovechó la ocasión de colgar un buen envío. Como ni Piqué ni Umtiti andaban a lo que debían, Jorge Molina se encontraba ahí, en el área, huérfano de marcadores. Y como al delantero del Granada, 39 años recién cumplidos, experiencia en el oficio le sobra, respondió con un cabezazo de manual al que no pudo llegar Ter Stegen.

Atorado, el Barça no fue capaz de empatar en el tramo final. Y su paupérrimo trabajo defensivo dejó en nada una fantástica primera parte en la que fue amo y señor del encuentro, pero en la que solo una vez acertó a marcar: cuando Messi y Griezmann conectaron en la frontal y el francés asistió al argentino tras un control a la media vuelta espectacular que quedará en el olvido por la estrepitosa derrota que pone la Liga al rojo vivo.