Ilaix Moriba celebra su gol a Osasuna. / ep

Análisis

Ilaix, como símbolo del Barça que viene

En el fin de semana de las elecciones a la presidencia, un momento clave para el futuro del club, el centrocampista de 18 años se estrenó como goleador en Pamplona igual que hizo su amigo Ansu Fati en 2019

P. RÍOS Barcelona

Ilaix Moriba Kourouma Kourouma ya está aquí, con un leve retraso respecto a la irrupción de su 'hermano' de la cantera del FC Barcelona, Ansu Fati, pero con la misma fuerza e ilusión. A sus 18 años cumplidos en enero se estrenó como goleador del primer equipo azulgrana ante Osasuna (0-2) con un gran remate con la izquierda previo recorte con la derecha y tras una dejada de Messi. La mezcla perfecta: potencia, calidad y el mejor padrino posible. Ya había dado dos asistencias en sus dos partidos anteriores de Liga, pero su gol no puede ser más simbólico en el fin de semana en el que se decidió el futuro inmediato del club en unas concurridas elecciones a la presidencia. Ilaix es el futuro, como Ansu (18), Pedri (18), Dest (20), Trincao (21), Mingueza (21), Riqui Puig (21), Araujo (21), De Jong (23) y Dembélé (23).

Sin presumir del rejuvenecimiento de la plantilla que está liderando, Ronald Koeman se ha convertido en el faro de un equipo que se ha vuelto a ilusionar con pelear la Liga hasta el final, que estará en la final de la Copa contra el Athletic el 17 de abril y que se ha propuesto dar la cara en París este miércoles pese al 1-4 encajado en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones en el Camp Nou. Todo sigue siendo difícil, pero la sonrisa de Ilaix compensa muchos sufrimientos a los aficionados culés.

Nacido en Guinea Conakry, Ilaix llegó a Cataluña a los tres años de edad con su familia, que se instaló en Santa Coloma de Gramanet, en la periferia de Barcelona. En 2010, tras destacar ya en el fútbol base del Espanyol, entró en La Masia, donde hizo una gran amistad con Ansu Fati, nacido en Guinea Bisau, pero con un aterrizaje previo en Andalucía (en la localidad sevillana de Herrera concretamente) y en el Sevilla antes de ingresar en el fútbol base azulgrana en 2012. El delantero mostró el camino al centrocampista marcando su primer gol en el Barça en El Sadar el 31 de agosto de 2019, con sólo 16 años y todavía con Ernesto Valverde en el banquillo, en un partido que acabó 2-2. Ahora lesionado de la rodilla, ya esperanzado con volver a tocar balón tras un retraso en su recuperación, Ansu Fati es internacional absoluto y dio aire fresco a la selección de Luis Enrique cuando llegó. Ilaix Moriba también es internacional español en las categorías inferiores y apunta alto huyendo de las comparaciones con Pogba por su físico poderoso y reclamando que sus modelos son Sergio Busquets y Andrés Iniesta.

Hasta Messi mejoró su ánimo cuando vio aparecer el desparpajo de Ansu e Ilaix en el primer equipo. Lo reveló su amigo Javier Mascherano cuando fue presentado como embajador de LaLiga hace unos días. «Hablo con Leo y me dice que hay jóvenes con talento que vienen muy fuertes». A Ansu ya le conoce todo el mundo. Ahora es el momento de Ilaix Moriba.