Carlo Ancelotti, durante el Espanyol-Real Madrid. / LLUíS GENé / AFP

Análisis

Más dudas defensivas y un bajón goleador cuestionan la batuta de Ancelotti

Las derrotas contra el Espanyol y el Sheriff y el empate a cero ante el Villarreal ensucian el buen inicio del Madrid de la mano del italiano, cuyos últimos movimientos tácticos no han funcionado

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

En el fútbol diez días pueden llegar a parecer toda una vida. Hace poco más de una semana el Real Madrid era líder en solitario de la Liga, con cinco victorias y un empate en las primeras seis jornadas, y miraba a la Champions con la tranquilidad propia de haber logrado tres puntos en el Giuseppe Meazza ante el Inter en el compromiso a priori más complicado de su grupo.

Las sensaciones en Chamartín hace apenas diez días eran propias de los días de vino y rosas. Nada más y nada menos que 21 goles en seis duelos ligueros, a ritmo de récord, y un papel predominante de los jóvenes a raíz de la gestión de Carlo Ancelotti. Solo quedaba el lunar de la faceta defensiva, con dudas desde el inicio de curso, y apenas unos días después no solo se mantiene como la máxima preocupación madridista sino que a la agenda se han sumado nuevos problemas.

Llegó el Villarreal al Bernabéu y por momentos dominó con claridad un duelo que se saldó con empate sin goles, pero la cosa ya se ha puesto seria de verdad después de una semana horrible, saldada con la histórica sorpresa del Sheriff en Champions a orillas de La Castellana y una derrota ante el Espanyol en Barcelona que desnudó muchos problemas en el Madrid.

Lo de la sangría atrás sigue siendo preocupante para Ancelotti, pero ahora Benzema se ha quedado solo para compensarlo arriba y eso resulta imposible incluso para un delantero de semejante nivel. Frente al Espanyol falló la apuesta táctica del italiano, como ante el Villarreal y el Sheriff. La ausencia en el once de Casemiro, al que en este inicio de curso parece pesarle y mucho la acumulación de kilómetros después de la Copa América, y la presencia de Valverde por la derecha dejaron al dúo Modric-Kroos una faceta de contención para la que nunca fueron demasiado indicados, menos aún en un momento avanzado de sus carreras y con el alemán todavía en plena puesta a punto después de su lesión.

La apuesta por Alaba en el lateral izquierdo, cubriendo junto a Camavinga el flanco zurdo del campo, tampoco salió bien. El joven francés pasó totalmente desapercibido en una posición poco favorable a sus virtudes y el austriaco luce más en el centro de la defensa, demostrando sus dotes para liderar la línea de zagueros blanca, como ya reconoció en su momento el propio Ancelotti. Embarba superó con claridad al ex del Bayern en la internada que dio lugar al 1-0, obra de un exmadridista como Raúl de Tomás.

Tampoco estuvieron finos Nacho y Lucas Vázquez, dos comodines que no están funcionando en este tramo de campaña. El gallego sufre mucho como lateral derecho y al defensa de Alcalá se le vieron las costuras en la jugada del 2-0, cuando Aleix Vidal le superó con suma facilidad para encarrilar el duelo. Bien es cierto que tampoco encontró la ayuda de alguno de los suyos una vez desbordado.

«Confusión sobre el campo»

«Hemos jugado mal. No hay muchas cosas que decir. Hemos empezado el partido con una idea pero después del gol encajado no fuimos capaces de mantener la calma y la idea. Hemos tenido un poco de confusión sobre el campo. El equipo no estaba bien posicionado con balón y sin balón», reconoció tras el partido Ancelotti, consciente de que su planteamiento táctico no dio resultados y preocupado por cómo su equipo «en una semana ha cambiado su actitud».

Dos goles en contra y pudo ser más duro el castigo si Courtois no hubiera desbaratado un mano a mano de Darder. Solo en dos de los ocho encuentros ligueros el Madrid ha logrado mantener su puerta a cero y los diez tantos encajados le sitúan como el decimosegundo equipo del campeonato en el aspecto defensivo. Un déficit que hasta ahora se sostenía en base a la enorme pegada, especialmente de Benzema y Vinicius. El francés sigue a lo suyo, es el único que siempre aprueba y con nota, pero al brasileño parece habérsele apagado esa estrella el comienzo de temporada. Toda vez que salvo el oasis del triplete de Asensio ante el Mallorca la aportación goleadora del resto sigue sin ser brillante a Ancelotti le urge corregir la sangría defensiva para recuperar la buena senda. Tendrá el parón de selecciones para buscar soluciones.