David Alaba, en un partido del Bayern. / Sven Hoppe (Reuters)

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Alaba ya es jugador del Real Madrid

El polivalente defensa austríaco llega libre tras terminar contrato con el Bayern de Múnich y firma para las cinco próximas temporadas

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

David Alaba ya es jugador del Real Madrid. El club de Chamartín ha oficializado la incorporación del polivalente defensa austríaco, que llega libre tras terminar contrato con el Bayern de Múnich y firma para las cinco próximas temporadas. Percibirá unos doce millones de euros netos por campaña, el mismo sueldo que tiene Sergio Ramos.

La incorporación del central centroeuropeo era un secreto a voces desde hace meses. Su perfil se amoldaba como un guante a lo que estaba buscando el Real Madrid para reforzar la parcela defensiva y cubrirse las espaldas ante una posible marcha de Sergio Ramos, con el que sigue sin haber acuerdo para la renovación del vínculo contractual que expira el 30 de junio, y de Rapahel Varane, ligado a la entidad de Chamartín hasta el verano de 2022 pero al que el club sopesa vender si no acepta prolongar su permanencia en la capital española más allá de esa fecha, ya que tiene un elevado valor de mercado y los ingresos que dejaría servirían para hacer caja de cara a esa profunda remodelación de la plantilla que se acometerá en las próximas semanas.

Nacido en Viena hace 28 años (cumplirá 29 el próximo 24 de junio), Alaba es uno de los mejores centrales del panorama europeo y aterrizará en el Real Madrid tras diez exitosas temporadas en el Bayern en las que ha levantado 28 títulos, entre ellos dos Champions, dos Mundiales de Clubes, dos Supercopas de Europa y diez Bundesligas.

Disputó 431 partidos con el cuadro teutón, lo que le convierte en el extranjero con más encuentros en la historia del club bávaro. Además, ha formado parte en tres ocasiones del Equipo del Año de la UEFA y ha sido elegido siete veces futbolista del año de Austria, selección con la que disputará la próxima Eurocopa. Precisamente será al término de ese torneo cuando tendrá lugar su puesta de largo como nuevo futbolista del Real Madrid.

Amenaza a balón parado

Aunque en los últimos cursos se ha desempeñado principalmente como central, la polivalencia de Alaba es uno de los activos que han pesado en su fichaje por el Real Madrid, ya que también se desenvuelve con soltura en el lateral izquierdo y incluso puede fungir de mediocentro, posición reservada en exclusiva a Casemiro en el último lustro. Rápido de piernas y con buen sentido táctico, el futbolista vienés representa también una considerable amenaza a balón parado, faceta de la que proceden buena parte de los 34 goles que anotó con la camiseta del Bayern.

El de Alaba es el primer fichaje del Real Madrid en un verano lleno de incógnitas. Renovado Modric, la principal cuestión a resolver ahora es quién ocupa el banquillo tras la renuncia de Zinedine Zidane. El regreso de Massimiliano Allegri, uno de los favoritos de Florentino Pérez, a la Juventus reduce la nómina de candidatos al argentino Mauricio Pochettino, actual técnico del PSG pero siempre en la recámara de los blancos; el italiano Antonio Conte, que se despidió del Inter tras ganar el Scudetto y aportaría un perfil de mano dura de difícil encaje en el vestuario; Raúl González, leyenda madridista que gusta mucho entre la afición pero que supondría una arriesgada apuesta al llevar solo dos años al frente del Castilla y estar todavía en periodo formativo como preparador; y Xabi Alonso, que viene de lograr el ascenso a Segunda con el filial de la Real Sociedad pero que, como el mítico '7' blanco', carece aún de experiencia en banquillos de élite.

Al margen del nombre del nuevo técnico, la cúpula madridista tendrá que resolver otros asuntos espinosos como la continuidad o salida de Sergio Ramos y Lucas Vázquez, que acaban contrato este verano; el futuro de jugadores que desempeñaron un rol importante en la tercera edad de oro de los blancos en Europa pero cuyo rendimiento reciente ha sido pobre como Marcelo o Isco; la situación de Hazard y Bale, dos figuras en tela de juicio por su continuos problemas físicos y desconexión con el grupo; o la incorporación de nuevas estrellas que den el tan necesario salto de calidad a un plantel que sigue careciendo de pegada y va justito de físico.