Toma de temperatura antes de un entrenamiento del Atlético. / Óscar Ortiz / EP

Liga 2020-21

Un campeonato bajo la amenaza permanente del coronavirus

El torneo de la regularidad comenzará sin público y bajo la incertidumbre por la situación sanitaria pese al estricto protocolo

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

La Liga 2020-21 ya está aquí y esa amenaza invisible pero que ha condicionado las vidas de todos, la covid-19, sigue ahí, planteando un reto mayúsculo para el deporte y el fútbol en particular. Con el precedente positivo de haber sacado adelante un final de la campaña 2019-20 que durante muchas semanas estuvo en el aire, pero también con la amenaza de lo que pasó en el caótico final de LaLiga SmartBank, pues la suspensión del Deportivo-Fuenlabrada mientras el resto de la última jornada se disputaba con normalidad provocó un auténtico maremágnum administrativo, comienza un nuevo campeonato, de momento sin público en las gradas y bajo un estricto protocolo cuyo cumplimiento se evaluará con lupa.

El reguero de positivos en los diferentes equipos de la máxima categoría ha sido constante tras las vacaciones y en el inicio de la pretemporada, a imagen y semejanza de lo que ha sido la evolución de la pandemia en el resto de la sociedad española. Pese a ello, y una vez iniciado el campeonato, la 'burbuja' en la que suelen estar instalados los futbolistas de élite en su día a día debería limitar el número de contagios y con ello facilitar el desarrollo de la competición en la medida de lo posible.

Las nuevas normas diseñadas para el curso que comienza en LaLiga Santander y LaLiga SmartBank establecen el aplazamiento de los partidos que no puedan disputarse en la fecha prevista por un número elevado de contagios simultáneos en un mismo equipo, aunque limita esta posibilidad a una ocasión en el caso de Primera y a dos en el caso de Segunda. Una vez superado este límite, los partidos se darán por perdidos por el resultado de 3-0 para aquellos equipos que no puedan disputarlos por su situación sanitaria, aunque lógicamente las suspensiones no serán contabilizadas como tal para el equipo que no sea responsable de la situación. En cualquier caso, y con el ánimo de evitar una situación similar a la que ocurrió con el 'caso Fuenlabrada', los aplazamientos ya no serán posibles una vez superadas la jornada 30 en Primera y la 34 en Segunda.

Para estar en condiciones de afrontar un partido de Liga, cada equipo deberá presentar una expedición mínima de trece jugadores libres de coronavirus entre su primera plantilla y sus filiales o equipos de base. También deberá mantener en el césped durante todo el encuentro al menos a siete futbolistas con ficha del primer equipo. Asimismo, los clubes deberán comunicar antes del 18 de septiembre el escenario alternativo que proponen para disputar sus partidos como locales en caso de que la pandemia de la covid-19 impida utilizar su estadio habitual.