Grupo F | Jornada 4

Rüdiger mete al Real Madrid de cabeza en octavos

Un gol en el descuento del central alemán permite al equipo de Ancelotti rescatar un valioso punto en Varsovia y aborta la gesta del Shakhtar

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Real Madrid volvió a demostrar en Varsovia que el exceso de confianza es su peor enemigo. Con la clasificación para octavos de final de la Champions en la mano tras el pleno al nueve que había registrado en las tres primeras jornadas, el equipo de Carlo Ancelotti permitió que el Shakthar se le subiese a las barbas. Hasta tal punto dieron cuerda los blancos a su exiliado adversario en el Estadio del Ejército Polaco con un juego impreciso y falto de la tensión debida en varios tramos que el equipo ucraniano festejaba ya casi su gesta cuando Rüdiger se jugó el tipo ante Trubin para rescatar al menos un valioso punto que mete de cabeza en la primera ronda de eliminatorias al catorce veces rey del continente.

El tanto en el descuento del germano, que acabó ensangrentado tras el violento impacto con el guardameta del Shakhtar, neutralizó la diana al comienzo de la segunda parte de Zubkov a centro de Mykhaylichenko, que a punto estuvo de servirle al bloque de Igor Jovicevic para refrendar que no hay enemigo tan poderoso que no pueda ser abatido en un mal día por un ejército que rezuma valentía, inteligencia y lucha por una causa justa. Los mineros acariciaron una proeza que hubiera dado la vuelta al mundo, pero el nuevo bombero del Real Madrid apareció a tiempo con el extintor para evitar un incendio a las puertas del clásico.

Ancelotti sacó la coctelera para agitar un once que presentó seis cambios respecto al que partió de inicio en la victoria del Real Madrid ante el Getafe. La vecindad del partido con el Barça metió en los títulos de crédito a tres extras como Lucas Vázquez, Nacho o Hazard, además de devolver el foco a actores que figurarán en la regleta del clásico como Mendy, Kroos y Benzema, ninguno de los cuales salió a plató en el Coliseum.

1 Shakhtar

Trubin, Mykhaylichenko, Bondar, Matviyenko, Konoplya, Stepanenko, Zubkov (Taylor, min. 81), Bondarenko, Sudakov (Djurasek, min. 81), Mudryk (Petriak, min. 85) y Traoré (Sikan, min. 76).

1 Real Madrid

Lunin, Lucas Vázquez, Nacho, Rüdiger, Mendy (Alaba, min. 68), Rodrygo (Asensio, min. 68), Tchouaméni (Modric, min. 57), Kroos, Valverde (Camavinga, min. 68), Hazard (Vinicius, min. 57) y Benzema.

  • Goles: 1-0: min. 46, Zubkov. 1-1: min. 90+5, Rüdiger.

  • Árbitro: Orel Grinfeld (Israel). Amonestó a Konoplya, Militao, Bondarenko y Kroos.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada de la fase de grupos de la Champions, disputado en el Estadio del Ejército Polaco ante unos 31.000 espectadores.

En el Shakhtar la novedad fue la entrada de Traoré, uno de los tres extranjeros que tiene en sus filas el conjunto ucraniano. El cuadro de Jovicevic, respaldado por muchos compatriotas que huyeron a Varsovia del horror de la guerra, acudió con más cuajo que en el Bernabéu al encuentro con un Real Madrid que acostó a Rodrygo en la banda izquierda, a Valverde en la derecha y situó a Hazard como pareja de Benzema en la delantera.

El lionés fue el primero en sacar a relucir las garras, con un zurdazo bien resuelto por Trubin. El Shakhtar respondió amenazando al espacio y obligó a Rüdiger y a Nacho a corregir con frecuencia. El berlinés y el alcalaíno se aplicaron a esa faceta con pulcritud y sacrificio. El Real Madrid comenzó a agitarse en ataque desde la varita de Benzema, primero en una acción culminada por el francés a pase de Rodrygo y luego en otra fabricada a renglón seguido por el ariete y rubricada por el extremo. Ambas aproximaciones se toparon con la sobria respuesta de Trubin, un muro que tampoco pudo horadar Valverde con un derechazo desde el balcón del área.

Sangre, sudor y alivio

El dominio del Real Madrid acarreaba una bajada de tensión peligrosa que tuvo efecto pernicioso para el vigente campeón de Europa nada más comenzar la segunda parte. Un centro al segundo palo de Mykhaylichenko tras conducción de Mudryk lo aprovechó Zubkov, que cabeceó sin problemas ante un Mendy indolente.

El golpe forzó la intervención de Ancelotti, que retiró al displicente Hazard y a Tchouaméni para encomendarse a la clarividencia de Modric y la electricidad de Vinicius. Configurado ya con el 4-3-3 más clásico, el Real Madrid se dispuso a expiar sus culpas con pico y pala frente a un Shakthar bien abrigado al que el cerco no le privaba de alguna que otra peligrosa escaramuza ofensiva. Traoré pudo firmar el segundo aprovechando una salida tibia de Lunin en un mano a mano, pero el disparo del burkinés lo repelió el travesaño. También probó fortuna Zubkov con un remate que Lunin logró desviar con muchos apuros.

Ancelotti elevó la apuesta con la entrada de Alaba, Camavinga y Asensio en pos de la remontada. Un disparo ligeramente desviado de Kroos desde la frontal que Trubin persiguió con la mirada y una banana de Vinicius que Asensio no empalmó por milímetros sirvieron para recordar al Shakhtar que su botín pendía de un hilo antes de que Vinicius, a pase de Lucas Vázquez, mandase por encima del larguero un cabezazo con todo a favor. Poco después era Rüdiger el que tiraba de pértiga con Kroos como asistente y, tras ver cómo la primera intentona hacía agua, encontraba el premio partiéndose literalmente la cara por un equipo que tras la sangre y el sudor, encontró el alivio.