Octavos | Vuelta

El Liverpool cierra el pase sin exigencias

El conjunto de Klopp se impone con goles de Salah y Mané a un Leipzig con escaso veneno

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Liverpool selló el pasaporte para cuartos de final de la Liga de Campeones sin exigencias. El bloque de Jürgen Klopp volvió a imponerse al Leipzig en el Puskas Arena de Budapest, que ya fue escenario de la ida a causa de las restricciones contra la cepa británica del coronavirus, con el mismo resultado que hace tres semanas. Un gol de Salah en una jugada bien trenzada por Thiago y Diogo Jota antes de que el portugués soltase un pase estupendo para que el egipcio fusilase a Gulacsi y otro de Mané a centro de Origi solventaron un choque al que el Leipzig acudió con valentía pero poca dinamita para poner en apuros a los 'reds'. El conjunto británico sigue aferrándose así a la máxima competición continental para aliviar las penurias por las que atraviesa en la Premier League, donde se mueve lejos de la zona noble como consecuencia de una colección de errores defensivos que no está repitiendo en Europa.

Un primer periodo con bastante ritmo tuvo como protagonistas a los porteros. Alisson abortó la primera oportunidad del Leipzig de recortar distancias y meterse en la eliminatoria con una gran parada a disparo de Dani Olmo que coronaba una gran contra del equipo de Julian Nagelsmann. Los 'toros rojos' confiaban en su gestión de las transiciones para meterle el miedo en el cuerpo a los 'reds', que sin Van Dijk carecen de ese imponente factor corrector que les permitía soltarse arriba con la convicción de tener las espaldas bien cubiertas. Pero el cuadro teutón no generó demasiado peligro en el primer tiempo, más allá de un remate lejano de Kampl bien atajado por Alisson y un disparo de Forsberg a pase de Dani Olmo que se le fue fuera al sueco por poco.

El Liverpool salió con personalidad y se hizo con el mando gracias a una presión intensa. Diogo Jota estuvo cerca de abrir el marcador con un cabezazo a la salida de un córner, pero se topó con una gran respuesta de Gulacsi. El húngaro tuvo bastante trabajo, porque poco después fue Salah quien le puso a prueba tras un envío en largo de Thiago que anudó el mano a mano del cancerbero con el egipcio, del que de nuevo salió triunfante el primero. Completaría una notable primera parte el magiar bloqueando de puños un latigazo de Diogo Jota desde el balcón del área poco antes del intermedio. El luso fue el más activo del tridente de Klopp, aunque no tuvo fortuna y marró otra mucho más clara golpeando fuera con todo a favor cuando el encuentro enfilaba el entreacto.

2 Liverpool

Alisson, Alexander-Arnold, Phillips, Kabak, Robertson (Tsimikas, min. 89), Fabinho, Wijnaldum (Milner, min. 82), Thiago (Keita, min. 72), Mané (Oxlade-Chamberlain, min. 89), Jota (Origi, min. 72) y Salah.

0 Leipzig

Gulacsi, Mukiele, Upamecano, Klostermann, Adams, Sabitzer, Kampl (Sorloth, min. 46), Forsberg (Kluivert, min. 60), Dani Olmo (Haidara, min. 72), Nkunku y Poulsen (Hwang, min. 60).

  • Goles: 1-0: min. 70, Salah. 2-0: min. 74, Mané.

  • Árbitro: Clément Turpin (Francia). Sin amonestados.

  • Incidencias: Partido de vuelta de octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en el Puskas Arena.

Acuciado por la renta adversa, Nagelsmann dobló el nueve tras el paso por la caseta con el ingreso en el rectángulo de Sorloth por Kampl, pero el Leipzig apenas inquietó a un Liverpool bien plantado porque los alemanes carecían de profundidad por los costados y les faltaba filo por el centro. Más huecos encontraba el Liverpool, aunque Upamecano, que en verano aterrizará en el Bayern de Múnich, estuvo muy bien al corte.

Diogo Jota volvió a perdonar otro mano a mano al poco de comenzar la segunda parte y Salah falló a puerta vacía tras el rechace de Gulacsi. Los fallos de los delanteros del Liverpool mantenían vivas las esperanzas del Leipzig, que acarició el gol en un testarazo de Sorloth a centro de Hwang que se estrelló contra el travesaño. La escuadra germana le puso ganas pero le faltó acierto ante un Liverpool bien ordenado que olvidó por un día sus problemas domésticos en cuanto sus delanteros desempolvaron la pólvora.