Carlo Ancelotti da indicaciones durante el Chelsea-Real Madrid. / Adrian Dennis (Afp)

Análisis

Ancelotti se redime con otro triunfo de prestigio

El repaso táctico que le dio a Tuchel en la ida de cuartos de la Champions le sirve al técnico del Real Madrid para reivindicarse tras las críticas que sufrió en el clásico

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

Situado en el epicentro del huracán desde que el Barça abofeteó al Real Madrid en el Santiago Bernabéu dos semanas y media atrás, Carlo Ancelotti salió reivindicado de Stamford Bridge. Aunque las portadas por la contundente victoria de los blancos frente al Chelsea se las llevó Benzema con otro 'hat-trick' que eleva la leyenda del lionés, el repaso táctico que le dio a Thomas Tuchel sirvió para que el técnico de Reggiolo se redimiese con un nuevo triunfo de prestigio que acalla las críticas por su errático planteamiento en el clásico. «Una vez puede pasar, dos veces no me suelo equivocar», proclamó entonces. El vigente campeón de Europa comprobó en sus carnes que no iba desencaminado.

La apuesta por Valverde para reforzar el costado derecho e insuflar energía a su equipo fue un acierto en toda regla de Ancelotti. El Pajarito refrendó su mutación a Halcón con una actuación soberbia. Su enorme despliegue permitió borrar del mapa el carril zurdo del Chelsea, donde un Azpilicueta a pierna cambiada apenas pudo asomar en el trallazo que sacó Courtois en la segunda parte. El charrúa cerró el flanco débil de la zaga visitante, permitiendo que Carvajal adoptase una posición más centrada para dificultar la labor de los habilidosos mediapuntas encubiertos del Chelsea, ayudando a la vez a equilibrar la batalla física en el centro del campo y amenazando con sus incursiones ofensivas, como en la acción que derivó en el latigazo al travesaño de Vinicius, todavía con 0-0 en el marcador.

«Hemos jugado con el mismo sistema, pero he puesto a Valverde para fijar un poco más el carrilero izquierdo del Chelsea. Valverde lo ha hecho muy bien. Todo dependía de la posición de Azpilicueta. Si se quedaba abajo se adelantaba Valverde. Hablo de fútbol con los jugadores, entiendo lo que piensan y lo que les gustaría. Luego tomo las decisiones yo solo y a veces acierto y a veces no», resumió Ancelotti, un caballero tanto en las duras como en las maduras.

El preparador transalpino pasó días complicados tras el bochorno del clásico pero, como sucediera tras la cascada de reproches que desencadenó el flojísimo partido del Real Madrid ante el PSG en el Parque de los Príncipes, diseccionó lo ocurrido, reforzó la fe en sus pretorianos y buscó soluciones sin atender al runrún mediático. «Las dudas son una parte del trabajo del entrenador, que es una figura que es cuestionada muchas veces. El entrenador es el responsable de la derrota y los jugadores son los triunfadores de la victoria. Así es el fútbol», acotó después de dar un golpe encima de la mesa contra el Chelsea que ha situado a los blancos con un pie en semifinales de su competición predilecta.

Pese a la lógica cautela del técnico, que advirtió que «la eliminatoria está abierta», lo cierto es que los precedentes son muy favorables para el Real Madrid, que superó ocho de los nueve cruces en los que venció a domicilio en la ida bajo el actual formato de la Champions, siendo la excepción su eliminación frente al Ajax en octavos de final de la campaña 2018-2019.

Benzema entra en territorio Cristiano

Aunque cabe recordar que los blancos rozaron también un año antes el desastre frente a la Juventus, que se puso 0-2 en el Bernabéu tras sucumbir 0-3 en Turín, hay un factor que complica aún más las opciones de remontar del Chelsea: el imperial estado de Benzema. El '9' francés se adentró en territorio Cristiano con su triplete frente a los 'blues'. Suma 37 dianas y 13 asistencias en los 36 partidos que ha disputado en lo que va de curso, lo que significa que ha intervenido de forma decisiva en 50 goles, algo que solo había logrado en el presente siglo defendiendo la elástica del Real Madrid el crack de Madeira, que alcanzó ese titánico registro en ocho de sus nueve campañas en Chamartín.

Los números de Benzema, «el mejor delantero del mundo» según volvió a proclamar Florentino Pérez en Londres, están por encima de los que presentan Robert Lewandowski (45 goles y 4 asistencias), Kylian Mbappé (28 y 17) y Mohamed Salah (28 y 10), otros de los aspirantes a ese Balón de Oro que el galo va acercando a sus vitrinas con exhibiciones como la de Stamford Bridge.