Eurocopa 20201 Mbappé, símbolo de la aburguesada y desolada Francia

El delantero de los 'Bleus' asume su «fracaso» en la Eurocopa y admite que le «costará pasar página» tras fallar ante Suiza el penalti reservado a las estrellas.

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO

¡Tierra, trágame! Cuando un futbolista falla el décimo penalti de una tanda, el elegido para encumbrar a las figuras, y su equipo o selección regresa a casa eliminada, no hay consuelo ni siquiera para el hierático Kylian Mbappé, lo más parecido a las antiguas esculturas de los faraones egipcios que seguían la máxima solemnidad, eliminando prácticamente la gestualidad o cualquier expresión de proximidad.

Con solo 22 años y la condición indiscutible de líder en una Francia confeccionada para marcar una época, Mbappé era un tipo imperturbable cuando iba a lanzar la pena máxima. Ni pestañeó cuando tomó carrera con parsimonia, ni cuando ejecutó el mal lanzamiento a media altura y bastante centrado, ni cuando Yann Sommer, el gran portero suizo del M' Gladbach, le adivinó la intención y desvió el disparo. Se quedó tieso tras el error y no le cambió el rostro ni al formarse un pequeño revuelo por si habría que repetir el penalti.

Consumada la sorprendente eliminación de los 'Bleus', se llevó las manos a la cabeza y se marchó sin mayor muestra de lenguaje corporal. Sí reaccionó tras la debacle y mostró al fin signos de humanidad: «Es muy difícil pasar página», reconoció en Twitter. «La tristeza es inmensa tras esta eliminación, no pudimos lograr nuestro objetivo. Estoy desolado por el penalti. Quería ayudar al equipo, pero fracasé. Será difícil dormir, pero estos son, por desgracia, los caprichos de este deporte que tanto me gusta», añadió el astro galo, sin buscar excusa alguna.

En su mensaje, Mbappé asume que los aficionados estarán «decepcionados», pero les da las gracias por su apoyo y por creer en el equipo: «Lo más importante será levantarse aún más fuerte para los próximos años. Enhorabuena y buena suerte para Suiza», concluyó al que se le considera el mejor jugador del momento.

Secuencia del penalti dallado por Mbappé. / Afp

En este momento de dificultad, el peor de su corta carrera y justo cuando más se habla de su posible fichaje por el Real Madrid este verano o el siguiente, cuando vence su contrato con el PSG, Kylian encontró el apoyo de técnicos y compañeros: « Está profundamente triste, como el resto de jugadores. Desde que asume tirar, eso puede ocurrir; está afectado, pero tiene todas las cualidades para tener días mejores», zanjó Didier Deschamps.

El discutido técnico aceptó su «responsabilidad» por la derrota, pero empleó pocos argumentos más allá de la «mala suerte», el tópico «no nos lo hemos merecido» y el anticipo de que «hará falta tiempo para digerir esta derrota». Deschamps tiene contrato hasta el Mundial de Catar 2022, pero la sombra de Zinedine Zidane es alargada y habrá que estar muy atentos las próximas semanas por si hubiera una revolución francesa. «¡Mantén la cabeza en alto, Kylian! Mañana es el primer día de una nueva era», publicó el legendario Pelé en sus redes sociales. El mito brasileño es un gran admirador del jugador de PSG y en los últimos años ha hecho varios guiños al joven francés.

Desconectada e indolente

Su fracaso es también el de toda Francia, tiesa, desconectada y por momentos indolente. Deja la Eurocopa sin hacer un gol, muy intermitente. Algunas arrancadas explosivas, sobre todo ante Alemania, el enorme pase que le dio a Antoine Griezmann en el segundo gol ante Suiza, pero muy poquito más. Los datos de la UEFA son fríos pero concluyentes. Ha disputado todos los minutos (390), con una asistencia de gol, 14 disparos, de ellos solo tres a puerta, apenas cuatro faltas recibidas y dos cometidas. Mejor en los pases, con 88 aciertos sobre 110, lo que supone un 78%.

En Francia los focos apuntan sobre todo a Kylian pero también a Lenglet, Deschamps.... Solo Karim Benzema, autor de cuatro goles, Pogba, Kanté y Griezmann, más por su esfuerzo y compromiso que por su capacidad para marcar diferencias, se salvan de la quema. Con titulares como 'Aniquilados' 'Bofetada' o 'Desilusión', la prensa gala constata la decepción. 'Le Parisien', por ejemplo, concluye que Francia «no merecía ir más lejos» y denuncia que «los campeones del mundo se han aburguesado».