Aficionados ingleses en las inmediaciones de Wembley. / Efe

Eurocopa 2020/21

Mucha PCR, poca mascarilla y grandes contradicciones

La gente se pasea sin protección y los pubs son un hervidero en Londres mientras un periodista español debe cumplir cuarentena y hacerse tres PCR casi seguidas para poder cubrir un partido de la Eurocopa.

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Enviado especial a Londres

El periodista nunca debe ser noticia, por más que ciertos colegas se crean el ombligo del mundo, más relevantes que los protagonistas de las historias, pero sus vivencias sirven para describir la realidad de un país, una ciudad o en el caso que nos ocupa un campeonato. Esta Eurocopa es casi un milagro y ver las gradas tan animadas supone un paso extraordinario hacia la vuelta a la normalidad, pero la cruda realidad pandémica poco tiene que ver con lo que un espectador observa por televisión.

Londres, la principal de las once sedes, dibuja el mejor ejemplo. Protocolo sanitario muy estricto pero evidentes contradicciones que permiten sospechar la existencia de un gran negocio detrás de una tragedia que se ha cobrado la vida de casi cuatro millones de personas en todo el mundo.

Para poder cubrir el partido de octavos de final que enfrenta este sábado a Italia y Austria en Wembley, un informador llegado desde España se ve obligado a cumplir las exigencias del Reino Unido y también de la UEFA, complementarias y quizá repetitivas.

Como España está incluida en la lista de países ámbar por el Gobierno de Boris Johnson, para desplazarse allí hay cuatro obligaciones: dar negativo en un un test PCR realizado en las 72 horas previas al viaje, rellenar un formulario 'online' bastante farragoso, dejar reservadas y pagadas (unos 260 euros al cambio con las comisiones incluidas) desde el país de origen otras dos PCR para los días dos y octavo de la estancia en el Reino Unido y cumplir una cuarentena de diez días. Lo mismo ocurre para los ciudadanos británicos que regresen desde España, de ahí el temor del sector turístico si el ejecutivo de Johnson no abre la mano.

Test de antígenos en cada partido

La UEFA ha llegado a un acuerdo con el Gobierno británico para hacer una excepción en la cuarentena y permitirle al enviado especial desplazarse solo desde su lugar residencia al centro de trabajo, en este caso a un campo de fútbol, y vuelta. Pero el organismo que preside Aleksander Ceferin exige a su vez que el informador debidamente acreditado supere un test rápido de antígenos, en este caso gratuito, en las 52 horas previas a cada partido.

A pesar de tener la pauta completa de vacunación y estar en posesión del pasaporte covid de la Unión Europea que aún no acepta el Reino Unido, se debe respetar y hasta aplaudir tanta restricción por el bien personal y del resto de ciudadanos, con cuarentenas y la incomodidad de pasar un tests que casi se solapan en el tiempo. Pero provoca hilaridad e indignación ver cómo la gente pasea alegremente sin mascarilla por las calles y los pubs londinenses se encuentran a rebosar en su interior, sin protección alguna ni la más mínima distancia de seguridad.