Deivid, hoy y Rubén Castro, mañana

El zaguero de Escaleritas se desligará del Valladolid a lo largo del día y la UD Las Palmas podría hacerlo oficial en cualquier momento. El delantero, por su parte, se reunirá con el Betis para obtener su libertad.

Kevin Fontecha
KEVIN FONTECHA

La plantilla de la UD sigue cogiendo forma. Tras las llegadas de Nauzet Pérez, Martín Mantovani, Fidel Chaves y Álvaro Lemos, los siguientes serán los grancanarios Deivid y Rubén Castro. El defensa central, que ha renunciado a jugar en Primera vestido de blanquivioleta, rescindirá hoy su contrato con el Valladolid y, salvo sorpresa mayúscula, se hará oficial su retorno a Las Palmas. Lo mismo pasa con el delantero, que tiene un año más de vinculación con el Real Betis. El de La Isleta negociará mañana su desvinculación con la entidad andaluza.

El zaguero, ya recuperado de su lesión, solo tiene ojos para volver a vestir de amarillo. Su fichaje está hecho y, desde que estampe su firma para desligarse de la escuadra pucelana, la Unión Deportiva lo hará oficial. De hecho, el defensa de Escaleritas lleva varias semanas usando las instalaciones del club con el objetivo de recuperarse de su lesión y llegar en plenas condiciones físicas al inicio de la pretemporada. Desde la zona noble del Gran Canaria ya dan por hecha su vuelta y en Valladolid no pondrán pegas a su libertad porque Deivid ha insistido en la idea de regresar al equipo de su tierra. Por lo tanto, salvo giro radical de acontecimientos, su fichaje se anunciará a lo largo del día.

Por otra parte, Rubén Castro se reunirá mañana con los dirigentes del Real Betis Balompié para llegar a un acuerdo y obtener su carta de libertad. Su deseo es devolver a la Unión Deportiva a Primera División y el acuerdo entre club y jugador es total. Tan solo les separan dos firmas. Una es la que le desligará de forma contractural del conjunto verdiblanco y otra es que le comprometerá con Las Palmas hasta 2020, con otro año opcional, sujeta a la consecución de algunos objetivos de carácter individual (partidos jugados y goles). El ariete, que cumplió esta semana los 37 años, podría retirarse a los 40 vestido de amarillo. Con su fichaje, la UD se garantiza todo el gol perdido la campaña pasada y una pareja que, sin duda alguna, causará respeto, y mucho, a cualquier retaguardia de Segunda División.

Desde las altas esferas del club insular no se plantean que Castro no acabe perforando la portería del Gran Canaria, pero, esta vez, jugando como local, puesto que el futbolista no entra en el proyecto europeo de Quique Setién para esta temporada y eso cuenta a favor del jugador para acabar a las órdenes de Manolo Jiménez.

Aún con estos dos refuerzos, Otero todavía tendrá deberes. En su libreta faltarían otros cuatro o cinco fichajes por cerrar para brindarle al técnico sevillano la mejor plantilla posible y poder pelear así por el ansiado ascenso a la liga de las estrellas. Con todo, se espera movimiento en los despachos de Las Palmas este fin de semana. Estén pendientes.