Contra las cuerdas... pero en casa

Obligado –otra vez– a ganar. Como ya le pasó en los cuartos de final ante el Valencia Basket, el Herbalife Gran Canaria vuelve a estar contra las cuerdas en el Playoff al título de la Liga Endesa.

Pero esta vez es el Real Madrid, actual campeón de Europa, al que le vale un solo triunfo para meterse en la gran final de la ACB. Un Madrid que cayó no hace mucho en el Arena, allí donde el Granca multiplica sus prestaciones, aunque esta vez se presente al completo.

Fue en la última jornada de la liga regular cuando los claretianos se imponían (88-78) a los de Pablo Laso, que se presentaron en la isla sin Llull, Ayón, Campazzo, Doncic, Thompkins y Taylor y en plena resaca europea tras conseguir ganar la Euroliga. Ninguno de ellos faltará a la cita de este jueves (20.00 horas, Movistar Deportes 1, dial 55). Un Real Madrid, por lo tanto, al completo y que pretende liquidar al grupo claretiano por la vía rápida tras ganar los primeros encuentros en el WiZink Center (88-70 y 92-83), donde los amarillos, a pesar de dar la cara, no fueron capaz de ganar.

Si ya era una misión imposible antes de empezar la semifinal, por aquello de diferencias visibles en lo económico, y por ende, en potencial, remontar el 2-0 con el que se ha puesto el Real Madrid son palabras mayores. Pero mientras haya vida habrá esperanza, y esta noche se agarra más que nunca el Herbalife a su fiel afición, a una guarida donde este curso (entre Liga y Playoff) solo han ganado tres equipos: Real Betis Energía Plus (68-76), FC Barcelona Lassa (77-93) e Iberostar Tenerife (68-76).

Mermado.

Encara la tercera batalla el Gran Canaria muy mermado. Con Xavi Rabaseda (que este miércoles se realizaba pruebas para comprobar el golpe que sufrió en un riñón en el primer encuentro) y Albert Oliver tocados desde el primer partido, todo parece indicar que DJ Seeley –inedito aún en la semifinal– podrá vestirse de corto, una vez recuperado, de aquella manera, de sus problemas con la rodilla derecha.

Los tres, aunque no estén ni mucho menos al cien por cien, harán un esfuerzo para no perderse una cita que obliga a ganar. Se merece el Granca un triunfo, como mínimo, en la semifinal. Un triunfo que buscó con todo pero no pudo lograr en Madrid, pero la buena imagen desplegada en el WiZink Center y el hecho de jugar en al Arena son avales suficientes para que esta noche, con el permiso también del trío colegial, muy permisible con el grupo merengue en la capital de España, no sea el último partido de un curso ya histórico para los claretianos.

A pesar del día y la hora, esperan desde el seno isleño que el recinto de Siete Palmas registre una gran entrada. La cita lo merece. El rival también. Y aunque no sea una obligación, y al día siguiente volverá a ser día de trabajo, la victoria amarilla se torna imposible sin el apoyo de la grada. De una afición que nunca falla en las citas importantes. «Espero que el público nos pueda ayudar mucho como siempre. Allí vamos a luchar para poder ganar», exclama un Marcus Eriksson que en su primer año de claretiano ya sabe cómo se las gasta su equipo cuando juga en su guarida.

Luego, también, será cuestión de meter aunque sea un punto más que el Madrid. Defender a muerte, dejarse el alma en cada acción... en definitiva, de jugar un auténtico partizado, porque solo así se le gana a un equipo plagado de estrellas y con una rotación al alcance de pocos mortales. Difícil, sí. Pero no imposible Sobretodo en el Gran Canaria Arena. Sí, se puede.