Teatro Pérez Galdós en Las Palmas de Gran Canaria / c7

Teatro y Auditorio programan tres conciertos solidarios con fines sociales

La primera de las citas será el próximo 8 de abril en el Teatro Pérez Galdós. Seguidamente el 8 de mayo será la segunda y la última el 28 de mayo

EFE Las Palmas de Gran Canaria

La Fundación Auditorio Teatro de Las Palmas de Gran Canaria ha informado este miércoles de la puesta en marcha de tres conciertos solidarios, donde la música y la danza serán protagonistas de la recaudación de fondos para fines sociales.

La primera de las citas será el próximo 8 de abril en el Teatro Pérez Galdós con «Un kilo de danza», un proyecto liderado por la bailarina y coreógrafa Natalia Medina y su escuela de danza, cuya recaudación irá íntegra a Cáritas Diocesana de Canarias.

El segundo de los espectáculos solidarios será el 8 de mayo en el Teatro Pérez Galdós con Barrios Orquestados, que presentará el musical «Casamundo: Entre el mar y la folía», con guión original del dramaturgo Paco Sánchez, la producción ejecutiva de Unahoramenos, dirección musical y composición de José Brito y Polo Vallejo, y que contará con más de 1.000 beneficiarios.

Barrios Orquestados llevará su solidaridad más allá de las fronteras de Canarias con la tercera propuesta solidaria de la temporada, «Music-All», con unos 700 beneficiaros en comunidades de Tegucigalpa (Honduras) el 28 de mayo en la Sala Sinfónica del Auditorio Alfredo Kraus de la capital grancanaria.

En una rueda de prensa el director de la Fundación Auditorio y Teatro de las Palmas de Gran Canaria, Tilman Kuttenkeuler, ha celebrado que esta temporada tendrá «menos restricciones y por tanto, más público» para avanzar en esa labor que tiene la música «de hacer por y para la enseñanza y social».

«Es una responsabilidad con la sociedad ofrecer conciertos y trabajar por y para la gente», ha dicho Kuttenkeuler, que ha opinado que los jóvenes que «no van al teatro o no pueden acceder por recursos económicos» por lo que es «muy importante».

Estos conciertos benéficos tienen «un retorno directo» para quienes necesitan ese apoyo, ha dicho.

Además, Natalia Medina será la encargada de subir el telón de las iniciativas solidarias, con un proyecto que lleva 8 años de recorrido y que tuvo que ser cancelad por la pandemia.

Se ha declarado «emocionada» por poder retomarlo, porque es «una actividad muy importante» que muestra que «acciones pequeñas en el entorno ayudan y colaboran a ayudar a otras personas».

Es un acto «donde a través de la danza todo el dinero recaudado y los alimentos servirán para ayudar a la gente de la isla» por lo que para la coreógrafa es «una alegría esta actividad y volver al escenario después de tanto tiempo».

El espectáculo contará también con una fila cero para colaborar a través de donativos.

Por su parte, el impulsor de Barrios Orquestados José Brito ha agradecido el poder hacer «un activismo social y cultural que deja huella» con «pasos generosos y bondadosos, generando esperanza en el prójimo».

En este espectáculo celebrarán su décimo aniversario que ha sido «un reto» que ha embarcado al colectivo para crear un musical «sui géneris» que sea «didáctico sin ser prototipo de musical» y no solo con solistas cantando sino a través de «las comunidades de unas islas imaginarias, que tras una hecatombe humanitaria y ecológica invitan a la reflexión».

El objetivo, ha dicho Brito, es «remover conciencia desde el arte, para educar, mostrar las señales y poner sobre la mesa cuestiones deleznables para que no se repitan».

La idea fue un «trabajo creativo» que invita a una «Casamundo» que como ha expresado es «un lugar que defender a cualquier precio, ecológico y de convivencia» donde también está implicada la compañía de danza de Natalia Medina que ha abierto «un mundo nuevo para los participantes» en la danza, con la que están «muy ilusionados».

El protagonismo de la trama lo llevarán «seis actrices huérfanas de esa hecatombe que plantea en un viaje de búsqueda permanente» en «un espacio que se supone que es la utopía de un mundo mejor».

Por otro lado, el 28 de mayo «Music-All» sonará con grandes temas de la música de los 50 hasta hoy con «muchos artistas invitados con roles y piezas diferentes» con el objetivo de un concierto que busca «consolidar el trabajo que se realiza desde 2018 en las colonias de las afueras de Tegucigalpa en Honduras» donde la pandemia ha generado «consecuencias graves».

Las entradas están disponibles a un precio de 8 euros para «Un kilo de danza», además de la fila cero, y las entradas para «Casamundo» y «Music-All» tienen un precio de 15 y 10 euros respectivamente.

Se pueden adquirir a través de las páginas web del teatro y el auditorio, además del horario habitual de taquilla.