Montefusco: «Mi función es comunicar»

22/03/2019

El que fuera líder de Standstill actúa este sábado (21.30 horas) en el Monopol Music Festival días antes de la publicación de Diagonal, su segundo y muy personal trabajo en solitario.

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— El sábado estrenará en el Monopol Music Festival parte del repertorio que integra Diagonal, su próximo disco. Pero hace poco más de dos años de su antecesor Meridiana, del EP Coros de medianoche y de su libro Carne de cañón. ¿Está en el momento más productivo de su carrera?

— Llevo 20 años sin parar de sacar cosas. Lo bonito y lo asombroso es que cada vez que saco un disco me vuelco completamente y tengo una ilusión tremenda. Siento que ofrezco lo que soy en cada momento, con muchas ganas de compartir. En solitario es aún más personal y el feddback es más especial.

— ¿Cómo mantiene viva esa llama creativa tan abierta a múltiples formas de comunicar?

— Me sale espontáneamente. El motor es expresivo, tengo la necesidad de comunicar lo que me preocupa y lo que me ocupa en cada momento. No es ningún esfuerzo, todo lo contrario, lo necesito en cada momento. Las formas que voy usando en cada momento siempre tienen una parte de inquietud y de buscar cosas nuevas, forma parte de mi carácter, del juego, y es muy estimulante.

— Esas formas que cita a menudo son catalogadas como autorreferenciales, pero la temática de sus canciones muestra que también sus ojos están muy abiertos al exterior...

— Parte de mi trabajo y mi función es expresar un momento, tanto en las problemáticas que nos afectan a todos como en encontrar un lenguaje que a mí me guste y que me atraiga de otros artistas y formar parte de algo que a mí me trasciende completamente, que es común a todos no solo a mío.

— ¿Eso dota de cierta continuidad a Diagonal en relación a Meridiana?

— Suelo ir cambiando de disco a disco, pero al final siempre hay como un caminito y que cada disco tiene cosas parecidas del anterior y cosas de las que anticipan lo que vendrá en el siguiente. Con este mismo ha pasado lo mismo, que seguramente al que más se parezca sea a Meridiana. Estoy en un momento cercano, solo han pasado unos dos años.

— ¿Cuando está en el proceso de creación de discos tan concretos ya visualiza qué puede formar parte del siguiente trabajo?

— La vida es un continuo, y cada momento es consecuencia de todo lo anterior. Ni siquiera es una cosa que uno deba planificar o lo intenta construir con coherencia. Si uno se escucha sinceramente el tema sale solo, porque uno es producto de lo que ha hecho anteriormente. No voy a hacer algo muy loco que no tenga nada que ver con lo que he hecho antes. Solo necesito escuchar lo que necesito decir y expresarlo.

— Tanto el relato de sus canciones como la instrumentación que utiliza ha propiciado que lo que hace se defina frecuentemente como canción popular pura y dura. ¿Está de acuerdo con esta definición?

— Para mí esa es la definición de música popular que a mí me interesa. Intentar transmitir cosas que necesito expresar, que al final son problemáticas que seguramente nos afectan a todos y hacerlo de una manera que me pueda entender cualquiera. No ser elitista ni excluyente, ser generoso y tratando con horizontalidad a todo el mundo. Alejándome un poco de los clichés del pop y del rock.

— ¿En sus discos es más importante lo que expresa que la propia concepción de la música?

— Hace tiempo que entendí que no soy músico, no soy un instrumentista. No sé que soy. Mi función última es comunicar y por tanto puedo hacerlo de muchas maneras. La música es una, las letras otra, textos o vídeos son otra. La imagen que pueda proyectar en el escenario. Son canales que uno tiene para posicionarse y compartir, y si uno puede hacerlo de una manera coherente es interesante. Toco de todo y no sé de nada. No soy músico, tampoco he estudiado teatro y hago teatro. No soy escritor pero he publicado un libro. Mi tarea es otra, y utilizo esas herramientas para comunicar.

«Estaría muy pérdido si intentará responder a lo que se espera de mí»

— Cuando habla de sus canciones habla de sus vivencias, y de las diferencias que hay entre construir una canción a los 20 años y hacerlo a los 40. ¿Hay un sesgo generacional en la gente a la que se quiere dirigir?

— Para nada tengo en cuenta, ni para bien ni para mal, el otro. Estaría muy perdido si tengo que intentar responder a lo que yo creo que se espera de mí. Sería muy loco. En ese sentido lo que acaba saliendo son discos bastante transversales, y eso se ve en el público que tengo. Es un público de edades muy dispersas y con bagajes culturales muy diversos, para nada todos vienen del mismo sitio y tienen los mismos gustos. Eso quiere decir que lo importante es lo que quiero comunicar y que llega. Pretendo ser cada vez más comunicativo y llegar a más gente.

— ¿Y cómo cree que está encajando su propuesta en estos tiempos de opiniones extremas y bilis?

— Parte de mí función o de lo que creo que puedo aportar es dar una visión no tan superficial de las guerras, por ejemplo, de las redes sociales. Llegar al fondo de las cosas, que no son ni blancas ni negras. A veces es más interesante sacar una nueva pregunta que no intentar dar una respuesta muy concreta a un modo que es muy complejo. Creo que la función de un artista, o al menos la que a mí me interesa, no es tanto la de resolver y dar soluciones como la de ayudar a cuestionar cosas para que no se den por sentadas. Y ser más libres.

— ¿Qué cantará en el Paper Club?

— Será la primicia mundial de muchas canciones de Diagonal. Pero habrá hasta temas de Standstill.

Entradas.

El concierto de Enric Montefusco más la actuación de la banda canaria GAF comenzará a las 21.30 horas de mañana en el Paper Club, local de la calle de Remedios. Las entradas se encuentran a la venta al precio de 10 euros en la web tickets.playhit.es y en taquilla por 15. Antes, a las 19.45 horas, el artista estará en las salas del Multicines Monopol realizando una lectura en la que interactuará con sus seguidores en relación a Carne de cañón, su ensayo autobiográfico.