Cuando lo moral se convierte en personal

'A Balance' no solo cuestiona la moral de su protagonista. También el sistema al que se está enfrentando, la censura en los medios y el temor a represalias si se cruzan determinados límites

David Ojeda
DAVID OJEDA Las Palmas de Gran Canaria

Nuestras más solventes convicciones se tambalean cuando los hechos que juzgamos con severidad nos afectan directamente. Ese es el planteamiento que rodea 'A Balance', la película de Yujiro Harumoto que estos días forma parte de la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de GranCanaria.

'A Balance' no es una cinta sobre abusos sexuales en el ámbito educativo nipón, que podría serlo a tenor del cuerpo narrativo de la película desde su comienzo. Es realmente un juego de espejos sobre la doble moral que nos afecta como sociedad a la hora de juzgar a los demás y trasladar eso al interior de nuestras personalidades.

Yuko es una documentalista insobornable. Su método de trabajo insaciable y organizado con diligencia japonesa tiene el foco puesto en el suicidio de un docente acusado de mantener una relación con una alumna. Enfrentada al caso con la familia, la sombra de la difamación planea sobre el asunto y ella se obstina en bucear a pulmón hacia la verdad pese a las trabas que l os productores y la cadena que le han encargado el trabajo le han hecho en el deseo de un producto más superficial. «La típica historia de abusos en el entorno escolar», le dice su productor. «No puede ser, no me hubieran contratado a mí entonces», responde ella.

Su indagación no tiene tregua hasta que sufre una conmoción salvaje por un asunto que explota en el corazón de su familia.Su padre, modesto profesor de una academia de refuerzo, ha dejado embarazada a una alumna 40 años menor. Yuko se enfrenta a ello confusa, negando el perdón a su padre pero jugando en las sombras con protegerle mientras se vuelca en ayudar a la joven embarazada mientras se afana en la búsqueda de la verdad a través del documental en el que se encuentra trabajando en esos momentos.

Yuko ya no es tan insobornable. Y esa actitud, esa moral comprometido ante el derrocamiento de su figura paternal, plantea la primera gran pregunta de la cinta de Harumoto. Hasta dónde podríamos corrompernos ante la necesidad innata de defender a nuestra tribu.

La cinta es sobria y llena de silencios que van cubriendo las zonas oscuras de la narración, como corresponde a una trama concebida por las mentiras. Tal vez Harumoto se excede con el metraje (153 minutos) que se alarga innecesariamente en muchos planes en la búsqueda de veracidad.

'A Balance' no solo cuestiona la moral de su protagonista. También el sistema al que se está enfrentando, la censura en los medios y el temor a represalias si se cruzan determinados límites. Distintas afecciones de una condición humana sobradamente manchada a estas alturas de la humanidad.

'A Balance' es una apuesta fuerte del festival capitalino tras recibir parabienes en prestigiosos certámenes como Pingyao, Singapur, Berlín y Busan. Un trabajo solvente que cumple con esa misión del arte de abrir nuestras mentes a reflexiones a las que preferimos seguir ajenos.

FICHA:

SECCIÓN OFICIAL

Película. 'A Balance' ('Yuko no Tenbin), 2020. Japón.

Dirección. Yujiro Harumoto.

Guion. Yujiro Harumoto.

Reparto. Kumi Takiuchi, Ken Mitsuishi, Masajito Umeda, Yuumi Kawai, Yohta Kawase, Misa Wanda.

Fotografía. Kenji Noguchi.

Montaje. Yujiro Harumoto.

Producción. Yujiro Harumoto, Tersura Matsushima, Sunao Katabuchi.