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La cineasta Violeta Gil. C7
Violeta Gil: «Fueron las mujeres las que se movilizaron para sacar a la luz estos hechos»

Violeta Gil: «Fueron las mujeres las que se movilizaron para sacar a la luz estos hechos»

La directora presenta, el día 22 de mayo, en CCA Gran Canaria, su documental 'Simiente sobretierra' con relatos vinculados a la represión franquista

Idaira Cabrera Betancor

Las Palmas de Gran Canaria

Lunes, 20 de mayo 2024, 02:00

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Hoy disfrutamos transitando diversos espacios naturales de la isla ajenos a la cruda historia que muchos de ellos custodian en sus pliegues. Los episodios de violencia que vivieron en esos parajes muchos hombres y mujeres durante la represión franquista cobran una resignificación para algunos miembros de las sagas familiares que jamás podrán olvidar, porque cuentan con víctimas resultado del aquel pavoroso capítulo de la historia reciente española. La directora canaria Violeta Gil ha querido recoger sus testimonios en el documental 'Simiente sobretierra', que el próximo día 22 de mayo será proyectado, a las 19.00 horas, en CCA Gran Canaria, Centro de Cultura Audiovisual que gestiona la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario en el barrio de Schamann.

Gil, quien también ha elaborado otros documentales como 'Mujeres empaquetadoras de tomates' (2019) o 'Magas y maúras, desmontando estereotipos' (2021), señala que el título de este documental producido por el Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo en colaboración con la cooperativa de trabajo asociado Teyra, especializada en investigación e intervención social, evoca «lo que quedó en la tierra, sacando a la luz todo lo que fue ocultado y enterrado, además de hacer mención al territorio como un testigo y protagonista más de la historia».

El objeto del encargo inicialmente era documentar testimonios orales asociados a los Bienes de Interés Cultural con categoría de sitio histórico como la Sima de Jinámar o los pozos situados en Arucas vinculados a seres desaparecidos durante la Guerra Civil Española. La pieza final resultó ser el cortometraje documental 'Simiente sobretierra: relatos y secuelas de la represión franquista en Gran Canaria' que se proyecta en el espacio cultural de Ciudad Alta.

«Una de las premisas que teníamos clara a la hora de enfocar el documental era, tal y como indicaba el encargo, localizar, entrevistar y visibilizar los testimonios orales de los familiares de los asesinados y desaparecidos durante los períodos de 1936 y sobre todo de 1937, tras el Golpe de Estado y la sublevación militar franquista, así como el de personas vinculadas a la memoria histórica en la isla de Gran Canaria. Antes de pasar a la fase de realización, se generó un encuentro con personas familiares de represaliados o asesinados por la dictadura o personas vincula das a la memoria histórica de la isla. En este encuentro se creó un espacio de indagación colectiva donde conjuntamente se fueron respondiendo a preguntas sobre lo que falta por hacer y contar sobre la memoria histórica en Gran Canaria y cómo y desde qué perspectiva, se han relatado los hechos acontecidos entre el 36 y 37. Una vez realizadas las entrevistas, fuimos dándole forma en la fase de montaje al relato colectivo de los testimonios, que luego entraron en diálogo con diferentes paisajes. Estos paisajes estaban constituidos por los pueblos de procedencia de las familias represaliadas como Agaete y su valle, Jinámar y Arucas y los lugares donde tuvieron lugar los asesinatos o desapariciones de los represaliados como la Sima de Jinámar, el Pozo del Puente de Tenoya y el Pozo del Llano de las Brujas», explica Violeta Gil.

Planos actuales

El documental muestra planos actuales de estos espacios sin recurrir al 'found footage' o imágenes de archivo «con la intención de dar a entender que los hechos acontecidos en aquel periodo siguen teniendo consecuencias y ecos en el día de hoy. Los paisajes filmados en digital siguen siendo testigos directo de los hechos que contextualiza el celuloide. Fue una propuesta que surgió como necesidad de proponer nuevas narrativas en torno al relato de la memoria histórica en las Islas», añade la directora.

Una de las tareas más arduas de esta producción fue la búsqueda de los familiares de los represaliados, la mayoría de ellas mayores de 80 años o muchos ya fallecidos. «El respeto, la escucha atenta y el cuidado a la hora de realizar las entrevistas fueron los ejes centrales de trabajo en la co-realización. De ahí la importancia de aunar la cinematografía documental con perfiles que trabajasen específicamente en las áreas de la investigación y la intervención social como Teyra SCoop».

Para Gil, el papel desempeñado por las mujeres en este documental es esencial. «Son ellas quienes caminaron, escarbaron, se movilizaron y tocaron las puertas de las instituciones para que se sacara a la luz los hechos en los que nos centramos en este trabajo. Además de las reivindicaciones, fueron q uienes sacaron adelante a la prole y al resto de la familia, con todas las secuelas del período de posguerra y franquismo en Canarias, cargando también con el estigma social por ser asociadas con el bando republicano o ser 'familiares de rojos», asevera la directora. «Al compartir las historias familiares que fueron tabú, ponen de manifiesto la importancia de visibilizar estas realidades, a la vez que rompen los silencios y el miedo al que muchas familias han sido sometidas durante tanto tiempo».

Olvidar, nunca

Para los que creen que es mejor no seguir removiendo el pasado con el propósito de dejar supurar las heridas, Violeta Gil considera tajante que «olvidar, nunca. Es precisamente lo que nos proponemos con este documental todas las personas que lo hemos creado. Lo que se reivindica es justicia, verdad y reparación. Contar la historia, la 'historia' que no tiene mayúsculas, desde la mirada de quienes vivieron las violencias de un sistema opresor, visibiliza, repara, sana y recuerda la Historia que no puede volver a suceder».

Un estudio realizado hace dos años sobre las barreras entre los jóvenes para acceder al conocimiento de la memoria democrática, realizado por el Instituto de Investigación Social y de Mercados CIMOP para la Asociación de Descendientes del Exilio Español, en el que participaron jóvenes de 16 a 30 años de Madrid, Sevilla y Valencia, pertenecientes a clases medias-bajas y medias-altas; de centros privados y públicos, estudiantes de secundaria, universitarios y de Formación Profesional o trabajando ya en distintos sectores, reveló profundas carencias históricas en los mismos. Violeta Gil estima que no se trata solo de la población joven, «sino de generaciones que, incluso viviendo los últimos años de la dictadura, no conocen este momento desolador de la historia de Canarias. Si conocer la historia de las Islas ya es de por sí algo complejo y difuso, estos hechos que fueron silenciados durante tanto tiempo, aún lo es más pretender que formen parte del relato colectivo de la historia de las islas».

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