Imagen de archivo del centro teldense. / C7

Un niño encerrado y un beso en la comisura de los labios: así empezó el caso del Liceo Francés

La Policía Nacional recabó más de una decena de testimonios de padres que relataron presuntos abusos sexuales a sus hijos

FRANCISCO JOSÉ FAJARDO | FRANCISCO SUÁREZ ÁLAMO

Una madre acude a la Policía Nacional a mediados del presente mes y relata lo que le ha contado su hijo, que no llega a los cinco años: se vio encerrado en un despacho del Liceo Francés en compañía de un empleado no docente del centro educativo, que le dio un beso «en la comisura de los labios», según se recoge en el relato policial. Así arranca la investigación que derivó en la detención por presuntos abusos sexuales de tres no docentes vinculados al Liceo Francés, que negaron los hechos y quedaron en libertad con cargos.

La Policía Nacional ha recabado más de una decena de testimonios, una lista que sigue creciendo con padres que están acudiendo a sede policial para contar lo que les han dicho sus hijos.

El nexo común son presuntos tocamientos a los niños por parte de al menos dos no docentes, mientras que el tercero de los investigados fue encausado por supuestamente estar al tanto de lo que estaba sucediendo y encubrir los hechos.

Todo habría ocurrido, según el relato de los menores, los miércoles, día en que una parte de los menores se queda en el colegio ya sin profesores y, por su edad, son llevados a una zona para dormir la siesta.

Un niño relató a su madre que uno de los no docentes le dio «besos» en su zona genital «sin calzoncillos, entre otras zonas» y que lo mismo le habría ocurrido a otro niño, testimonio que una de las progenitoras grabó en vídeo.

También está el relato de un menor sobre un «cuento» que les habría contado uno de los detenidos y que formaría parte de un «secreto» que no podían contar a sus padres. Precisamente ese recelo de los menores a relatar a sus padres sus experiencias esos miércoles es un patrón que se repite en varios menores.

Una niña relata igualmente a sus padres que uno de los investigados jugaba con los menores «dándoles besitos, y les daba besos a todos los niños del aula, en todas las partes del cuerpo menos en los pies».

Con todo ello, los investigadores trasladaron al juzgado fundadas sospechas de presuntos abusos que derivaron en las tres detenciones y registros domiciliarios y de lugares de trabajo, unas pesquisas en las que se buscó sobre todo material informático con contenido pedófilo. De hecho, se está pendiente del volcado de archivos encontrados y del consiguiente informe policial.

La Policía Nacional dedujo de los testimonios de los menores a través de los relatos de sus madres que uno de los investigados habría estado facilitando el acceso de dos conocidos, vinculados también al centro e igualmente no docentes, a la zona donde esos miércoles se encontraban descansando los niños. Es en esos momentos y en diferentes despachos donde se habrían producido los tocamientos.

Asimismo, la Policía Nacional se ha encontrado con padres que relatan cambios de conducta de sus hijos, algunos con comportamientos hipersexualidados para sus edades. Al menos en dos casos las familias acudieron a centros hospitalarios ante las sospechas de que se hubiesen cometido abusos sexuales.

La mayoría de los presuntos abusos sexuales se habrían cometido el pasado curso, pues uno de los investigados cesó en su actividad en el Liceo Francés en septiembre de este año, según ha acreditado la Policía Nacional en su investigación.