Clara Ortiz visitará las universidades más emblemáticas de Europa. / JUAN CARLOS ALONSO

Clara Ortiz, una alumna diez que brilla en el IES El Calero

Educación. La teldense ha sido seleccionada como una de los 50 mejores estudiantes de España en las 17ª Becas Europa Santander-UFV, en la que se inscribieron más de 4.000 jóvenes

Juan Pérez Benítez
JUAN PÉREZ BENÍTEZ Telde

Una de los 50 alumnos preuniversitarios mejor preparados de toda España estudia en el IES El Calero. La estudiante de 2º de Bachillerato, Clara Ortiz Robaina, ha sido reconocida como una de las jóvenes con mejor expediente y capacidades del país tras pasar un periodo de selección en la 17ª edición de las Becas Europa Santander impulsadas por la Universidad Francisco de Vitoria.

Su talento y esfuerzo serán recompensados por esta institución académica madrileña con un premio que consistirá en recorrer durante 20 días las universidades más emblemáticas del continente europeo. Alcalá de Henares, Bolonia, Cambridge, Londres, Heidelberg y Santiago de Compostela son los destinos que estos 50 alumnos ejemplares visitarán, del 26 de junio al 13 de julio del presente año.

Un camino duro

Pero el camino no ha sido coser y cantar para ella. Ha tenido que disputarse la plaza con más de 4.000 participantes de matrícula. Todos ellos con una nota media -calculada con las calificaciones obtenidas entre 4º de la ESO y el primer trimestre de 1º de Bachillerato- superior al 9,8.

En este caso, la teldense alcanza la brillantez al poseer una media de diez. Dos de los inscritos a la convocatoria también comparten clase con Ortiz, aunque se quedaron en el camino.

El periodo de pruebas para dirimir qué medio centenar de estudiantes iban a ser premiados se compuso de cuatro fases. El proceso comenzó con una primera entrevista para conocer las aspiraciones de futuro de cada adolescente. En segunda instancia tuvieron que aportar un documento audiovisual dándose a conocer. En la tercera etapa se les realizó hasta cinco tests: un psicotécnico, dos de personalidad, otro de vocabulario y el restante, de inglés.

Los alumnos que avanzaron hasta la cuarta y decisiva fase tuvieron que crear un proyecto individual -en el que la teldense se centró en los efectos que podía causar el volcán de La Palma en la salud mental de los habitantes cercanos- y otro grupal. Ortiz viajó a Madrid para exponer el proyecto conjunto y conocer a los otros 199 finalistas.

Su madre, un pilar fundamental

«Cuando me enteré de que me habían elegido para la beca estaba en horario de clase. Me puse muy nerviosa y empecé a llorar. Se lo conté a mis compañeros y también se alegraron por mi. Incluso alguna amiga también se emocionó conmigo», relata ilusionada. Tampoco se olvida de su madre, quien considera que ha sido su piedra angular para lograr este hito en su vida y quien le ha dado las herramientas para poder diseñar su futuro.

Futura neurocirujana

Un premio a la dedicación, el esfuerzo y la perseverancia de una adolescente que desde temprana edad tiene muy claro a qué quiere dedicar su vida: la medicina. «Recuerdo desde niña que los chicos querían ser policías y las chicas profesoras. Yo, sin embargo, siempre tuve claro que quería ser médica», revela.

Ahora, tras un largo periodo escolar donde ha podido confirmar ese sueño que conserva desde su infancia, dice que su deseo es formarse para algún día ser neurocirujana. De ideas claras, la alumna confiesa que le gustaría estudiar la carrera de Medicina en la ULPGC. «Tengo una hermana menor y sería egoísta por mi parte querer irme fuera a estudiar cuando puedo hacerlo aquí. No veo necesario hacer cargar a mis padres con un alquiler y mi mantenimiento mientras estoy fuera», expresa la menor, sin renegarse a vivir la experiencia de un Erasmus durante alguno de los seis años.

Una líder en ciernes

Juan José Espinosa Martín, director del IES El Calero, expresa que Ortiz es una estudiante ejemplar, muy activa y con grandes ideas y dotes de elocuencia. Cuenta Espinosa que ella se involucra con las necesidades de sus compañeros y, entre otras cosas, ha conseguido que los alumnos de 2º de Bachiller tengan hasta dos recreos al día. «Nos ha hecho entender al equipo educativo del centro que están en la recta final de su preparación de EBAU, sometidos a mayor carga de estrés, y por ello necesitan respirar y coger aire más veces al día», desvela.