Imagen tomada este lunes de Playa del Inglés, sin servicio de hamacas ni sombrillas a pesar de lo que digan los carteles. / ARCADIO SUÁREZ

Maspalomas y Playa del Inglés afrontan el verano sin hamacas, sombrillas ni kioscos

El Ayuntamiento tramita todavía municipalizar el servicio de las tumbonas y aún no ha sacado a concurso la gestión de los locales sobre la arena

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

Ya es oficial. El verano está aquí. El calor calienta motores y el sector se reactiva para abrir y recibir turistas, pero no todos están preparados para recibirlos. No al menos con todos sus servicios. Es el caso, por ejemplo, de cuatro de las playas más señeras de San Bartolomé de Tirajana, Maspalomas, Playa del Inglés, El Cochino y Meloneras, que a día de hoy aún no cuentan todavía con servicio de hamacas ni sombrillas.Tampoco están aún operativos los kioscos sobre la arena en las tres primeras. Y lo probable es que no se logren desbloquear en todo el verano. El objetivo que se marca el gobierno local es que estén listos para cuando llegue la temporada alta.

El edil de Litoral, Samuel Henríquez, explicó este lunes que la puesta en marcha de las tumbonas en las calas del sur espera por un informe de viabilidad de Emursa (Empresa Municipal de Recaudación). El actual grupo de gobierno se ha propuesto rescatar la gestión directa del servicio a través de esta sociedad de capital público. Con ese objetivo, en diciembre pasado aprobó en pleno crear una comisión de estudio para iniciar los trámites. Entre los requisitos, hace falta contar con un informe de Emursa que avale la operación. Pero o no está hecho, o no ha llegado.

El problema se produjo tras estallar la pandemia. El servicio, que era gestionado por Perfaler, llevaba años con el contrato vencido.Al declararse el estado de alarma, quedó suspendido, como casi todo en el país, y sus 40 trabajadores entraron en un ERTE. Pero cuando intentaron reactivarlo, en verano pasado, en aquellos meses de tímida desescalada, los servicios técnicos municipales advirtieron de que ya no se podía. Estaba vencido. Había que sacarlo a concurso. Se hicieron incluso unos pliegos, en los que hubo que actualizar precios e incorporar nuevos servicios, por lo que el coste anual se incrementaba en 500.000 euros. Pasaba de 1,8 millones a 2,3, pero la partida prevista en el presupuesto municipal no daba para cubrir ese sobrecoste. Dado ese escenario, se optó entonces por rescatar la gestión directa y asumir el servicio y el personal a través de Emursa, pero los trámites se han dilatado y llegó el verano. En todo caso, precisa Henríquez, en cuanto esté, se llevará a Pleno y se acelerarán los plazos.

El PP advierte del «daño» que esta carencia de servicios va a procurar a la imagen turística

Los kioscos, por su parte, esperan por los pliegos para que su gestión salga a concurso. Henríquez informó de que justo la semana pasada llegó el estudio económico que fija el canon que se pedirá a cada concesionario para hacerse cargo de cada kiosco, porque las expectativas de ventas no son comunes para todos. Ya está la memoria económica, pero faltan los pliegos, o al menos no los tiene aún Contratación, que es el departamento encargado de sacarlos a concurso. Aunque se tramiten por la vía de urgencia, tampoco parece posible que lleguen a tiempo para este verano.

Llueve sobre mojado porque esta decena de kioscos, de 20 metros cuadrados, ya tuvieron que esperar cinco años y tres meses metidos en una nave en el polígono industrial de Arinaga. Un informe de impacto medioambiental y luego una reclamación de Costas impedía colocarlos para sustituir a los anteriores, con una antigüedad de 22 años. Lo cierto es que, vencidos esos obstáculos, se pudieron colocar en los dos primeros meses de 2020, con la mala suerte de que justo después apareció el virus y todos los trámites quedaron en suspenso.

Desde AV-PP, su portavoz, Elena Álamo, les reprocha «el daño» que la carencia de estos servicios va a procurar a la imagen turística de San Bartolomé de Tirajana. Les acusa de pasarse el tiempo «vendiendo humo» porque «en dos años han tenido tiempo y no han hecho nada». Y pone un ejemplo. Se queja de que la comisión de estudio para la gestión directa del servicio de hamacas y sombrillas solo se reunió una vez en diciembre pasado. Hasta ahora.