Imagen del Tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas. / C7

Reconoce que abusó de su propia hija y es condenado en firme a cuatro años de cárcel

Además de la pena privativa de libertad, no podrá acercarse ni comunicarse con ella y deberá indemnizarla con 5.000 euros

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

El acusado Emilio G.V. reconoció ante la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas haber cometido un delito de abuso sexual sobre su propia hija menor de edad en unos hechos sucedidos justo después de haber celebrado su primera comunión. Fue condenado de conformidad a cuatro años y un día de prisión, alejamiento y prohibición de la comunicación con la menor y el pago de 5.000 euros de indemnización por los daños morales producidos.

Según los hechos reconocidos, todo sucedió un día «indeterminado pero en todo caso entre el día 1 y 15 de agosto de 2012», según la Fiscalía, cuando su hija menor «acababa de celebrar la primera comunión y contaba con 10 años de edad». Emilio G.V. y la víctima se encontraban en el domicilio de la abuela paterna situado en Agaete, «concretamente en el interior del dormitorio que compartía con el acusado», una noche cuando «con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales, efectuó tocamientos impúdicos que afectaron indistintamente a los pechos y a la zona vaginal de la menor, por dentro de la ropa pero sin llegar a introducir miembros corporales ni objetos», determinó el Ministerio Público.

De la misma forma y «con ánimo de atentar contra la indemnidad sexual de la menor», le hizo tocamientos «por su cuerpo con el pene, llegando acusado a eyacular sobre su cuerpo».

Al día siguiente «cuando la menor estaba en el dormitorio con el bañador puesto preparada para ir a la piscina, el acusado entró y le tocó el pecho por encima del bañador».