Parque de bomberos de Miller Bajo. / C7

Problemas de contratación afectan al suministro de agua potable a Bomberos

El Ayuntamiento recurre a mecanismos extraordinarios para garantizar la distribución de garrafas en los parques

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Los reparos que se ponen desde los órganos de control municipales a la contratación del suministro de garrafas de agua está dejándose sentir en los parques de bomberos de la capital. La Unión Sindical de Policías y Bomberos (USPB) denunció ayer que hay centros de trabajo que están viendo mermarse el servicio de reparto de agua embotellada, que se utiliza para beber y hacer la comida, según explicó el portavoz del sindicato en el cuerpo, Daniel Ojeda.

Ayer a mediodía llegaron siete garrafas de veinte litros al parque de La Isleta, en el que solo quedaba ya una garrrafa.

«Semanalmente dejaban cinco garrafas en los parques pequeños (La Isleta y Vegueta) y doce en el parque central», explicó, «pero se está mermando el suministro porque el contrato está caducado».

El secretario general de USPB, Víctor García, anunció que se va a denunciar esta carencia en los tribunales.

Por su parte, el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Josué Íñiguez, garantizó el suministro gracias a los mecanismos extraordinarios de contratación que mantiene el Consistorio, si bien esta dificultad solo tendrá una solución definitiva una vez que se acabe la redacción del pliego de suministro para los servicios de seguridad, en el que se trabaja en estos momentos.

El servicio de contratación tiene un embudo en estos momentos por el impulso de varios expedientes -mantenmiento y compra de vehículos, adquisición de ropa de intervención, entre otros- y la falta de personal.

Remodelación del parque

Por otro lado, el Ayuntamiento informó ayer de que ha sacado a licitación las obras de mejora de las infraestructuras del parque central del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS), que supondrá una inversión de 271.286 euros.

Mediante este proyecto, el gobierno municipal llevará a cabo la rehabilitación de la estructura del inmueble, que data de los años 70, para seguir mejorando las condiciones de trabajo y las dotaciones de los bomberos.

Las instalaciones

  • 5.000 metros cuadradados. Es la superficie del parque central de bomberos. Tiene un edificio principal, donde están las oficinas, el núcleo de comunicación y otras dependencias; y dos construcciones anexas posteriores.

La actuación permitirá reparar elementos estructurales varios que se encuentran en estado deteriorado por el avance del tiempo, como las fachadas, cubiertas o pavimentos, y consolidar la estructura del inmueble.

Entre las actuaciones se encuentra la eliminación de humedades, la reparación de techos y fachadas, trabajos de impermeabilización, limpieza en las armaduras no estructurales, reposición de los pretiles afectados y pintura en paramentos verticales y horizontales del inmueble, entre otras.

Asimismo, posteriores intervenciones concluirán los trabajos estructurales a acometer a medio y largo plazo, la renovación de instalaciones, de higiene y ornato.

El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, señaló que «desde que llegamos al Gobierno una de nuestras líneas de trabajo ha sido la mejora y rehabilitación de todas las instalaciones municipales que se pudiera, desde plazas y espacios públicos o espacios como este, donde no se había acometido ninguna actuación de envergadura, con el objetivo de que nuestros bomberos tengan instalaciones lo más dignas y seguras posibles».

Por su parte, Íñiguez señaló que «estas instalaciones cuentan ya con casi 50 años de servicio, lo que hace que estas obras sean una necesidad para el SEIS, que en breve contará con unas mejoras sustanciales en su lugar de trabajo, adecuadas a las necesidades que desempeñan».

Esta actuación se suma a otras mejoras que ha puesto en marcha el gobierno municipal para mejorar las dotaciones del cuerpo, como la creación del nuevo grupo de drones, que cuenta con tres aeronaves o la convocatoria de 31 plazas de bomberos.

Prueba de autoescala en el Manuel Lois. / C7

El tribunal de la oposición acepta repetir una prueba a 28 aspirantes

El tribunal encargado del desarrollo y la calificación del proceso selectivo para ocupar 31 plazas de agentes de bomberos ha aceptado la reclamación presentada por dieciocho opositores que fueron excluidos de la prueba de autoescala. Los afectados denunciaron que no se grabó la prueba y criticaron la forma en que se cronometró el examen.

Ahora, el tribunal emplaza a los veintiocho opositores que fueron descalificados en esa prueba a que se presenten el próximo 14 para repetirla.

Asimismo, se aclara que los pasen a la siguiente fase del proceso selectivo -el circuito de orientación- también serán grabados.

La decisión del tribunal ha generado malestar en parte de los opositores que superaron las pruebas, que se están planteando en este momento llevar a juicio la continuidad del proceso selectivo, por entender que la repetición de la prueba a los que fueron excluidos vulnera el principio de igualdad de oportunidades que debe regir la oposición.

Las personas que están promoviendo la judicialización del proceso selectivo consideran que no se puede dar segundas oportunidades a quienes quedaron excluidos. Para ellos, resulta injusto para los 133 opositores que han ido pasando todas las pruebas que se repita una fase que fue calificada a todos por igual. Además, alegan que en las bases de la oposición no se detallaba que las pruebas tuvieran que ser grabadas, de ahí que no se comparta la adopción de un nuevo criterio cuando ya está en marcha el proceso de evaluación.

La convocatoria para la provisión de 31 plazas de agentes de bomberos en la capital grancanaria es un proceso que se inició en octubre de 2018