Obras junto al edificio Miller. / Arcadio Suárez

El paso soterrado de Santa Catalina frena la MetroGuagua

El tramo subterráneo bajo el parque, que debía estar finalizado en enero, no estará concluido hasta el tercer trimestre del año que viene

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La MetroGuagua encuentra un nuevo tropiezo que amenaza con dinamitar las previsiones que el grupo de gobierno maneja para su puesta en marcha. La obra que se desarrolla en el entorno del parque de Santa Catalina, donde se prevé soterrar el paso de la guagua exprés bajo los edificios Elder y Miller, no estará concluida, como pronto, hasta fines del año que viene.

A pesar de que debía estar finalizada en enero del año que viene, las obras no estarán listas, en el mejor de los casos, hasta el último trimestre de 2023, según la información que fue facilitada este martes a los grupos políticos municipales por parte del edil de Movilidad, José Eduardo Ramírez, y los técnicos de Geursa. La reunión se enmarca dentro del plan de comunicación e información del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y Guaguas Municipales con todos los grupos de interés, que se extiende a residentes, negocios, hoteles y colectivos de la zona.

Este retraso, motivado en buena medida por la aparición de servicios e instalaciones no previstas, así como por la propia complicación de los trabajos que exige su desvío, pone en serio compromiso la previsión de que la MetroGuagua pueda estar circulando por las calles de la ciudad a fines de 2023 o principios de 2024, máxime si se tiene en cuenta que la estación de Hoya de La Plata también acumula un cierto retraso por el mismo motivo y que el tramo que exige ganar un cuarto carril en la autovía marítima, en Vegueta, para desplazar la GC-1 hacia estos terrenos ganados al mar, ni siquiera cuenta todavía con los permisos necesarios para ejecutar la obra.

Hay que recordar que el proyecto de la MetroGuagua fue presentado bajo el augurio de que estaría funcionando en 2021. Luego, los retrasos en la tramitación de los expedientes de distintos tramos, la demora en la ejecución de algunas obras y la parálisis que impuso la crisis del coronavirus terminaron por retrasar su puesta en marcha hasta fines de 2023 o principios de 2024.

Fotos de las obras que se están desarrollando en el entorno del parque de Santa Catalina. / Arcadio Suárez

En el caso del tramo de Santa Catalina, se ha tardado cuatro años en tener listo el proyecto de obra. La construcción fue adjudicada a Acciona-Lopesan a mediados de diciembre de 2021, pero el acta de replanteo (el inicio formal de la obra) no se firmó hasta abril de 2022 porque la celebración del carnaval en el parque impidió su comienzo antes.

Desde ese momento, habría que contabilizar los nueve meses de duración prevista de la obra, pero de momento, el nivel de ejecución es solo de un 12%. Hata fines de año, se habrá ejecutado dos millones de los 16,5 millones del presupuesto de adjudicación.

Además, la obra puede acumular un retraso mayor si finalmente hay que volver a pararla para celebrar los próximos carnavales. Y, por si fuera poco, no se descartan nuevos modificados del proyecto, ya que preocupa los servicios e instalaciones que puedan encontrarse bajo el skate park del Refugio.

Así van los trabajos ahora

En estos momentos, los trabajos se están centrando en el cambio de colectores de saneamiento de 1.200 milímetros, que están a 6,5 metros de profundidad; el desvío de los cables de media tensión y la apertura de una zanja hacia el parque de Santa Catalina para desviar ahí todos los servicios que se encuentran en el trazado de la MetroGuagua. Estos trabajos afectarán al parque infantil, que se tendrá que trasladar de sitio mientras dure esta fase de las obras, que deberá estar finalizada a mediados de enero del próximo año.

El sistema constructivo escogido para los carriles y la parada subterráneos de MetroGuagua es por pantallas. Así, se construirán unos muretes guías donde van las pantallas o paredes que van a contener los laterales del paso. Una vez que se ejecutan estos elementos, se colocará la losa superior (400 metros).

Luego habrá que bajar el nivel freático hasta diez metros de profundidad y empezar a sacar la arena. Cuando se alcanzan los siete metros de profundidad se pone la losa sobre la que irá la banda de rodadura de los vehículos de la MetroGuagua.

Las obras avanzan hacia Eduardo Benot. / Arcadio Suárez

Eduardo Benot, solo para guaguas durante las obras

Cuando la obra lleve la maquinaria pesada a Eduardo Benot, el tráfico quedará prohibido en esta calle. En principio, solo está previsto que por esta zona de obra pase el transporte público.

Los coches particulares tendrán que ir, en sentido norte, por la avenida marítima.

La decisión se sustenta en razones de seguridad y en el estudio de tráfico que asegura que la GC-1 asumirá este tráfico, con algún momento de tensión en hora punta.