Las terrazas alertan del riesgo de perder 4.000 empleos sin apoyo

La Federación de Hostelería y Turismo de Las Palmas lanzó ayer una señal de socorro al Ayuntamiento, que tras veintitrés días de espera sigue sin responder a su petición de ampliar el número de mesas y sillas. Los empresarios advierten de cierres y más paro en la ciudad

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

El sector de bares, restaurantes y cafeterías lanzó ayer una señal de «SOS al Ayuntamiento para que se siente con nosotros y lleguemos a un punto de encuentro sobre la ocupación de trenzas» en la vía pública. Los empresarios consideran vital que el Consistorio les permita ampliar la superficie ocupada de espacio público con mesas y sillas para garantizar su supervivencia económica y el empleo de entre 3.500 y 4.000 trabajadores. El grupo de gobierno les había anunciado a principios de mes que se accedería a su petición, pero desde entonces no han recibido ninguna notificación de permiso de ampliación de terrazas.

Ante esta falta de respuesta, la asociación de Empresarios de Bares, Cafeterías, Restaurantes y Ocio de Las Palmas, con su presidente Fermín Sánchez al frente, celebró ayer una rueda de prensa con la que tratan de pedir al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria una relajación de los permisos de ocupación concedidos, siempre respetando, insisten, las normas de distanciamiento y paso que son requeridas para los viandantes con motivo de la crisis sanitaria por la Covid-19.

Los empresarios advirtieron que está en juego la supervivencia de un sector básico de la economía capitalina, pues está conformada por más de 3.500 negocios que dan empleo directo a más de 20.000 personas, sin contar con los puestos de trabajo indirectos.

Las restricciones impuestas al sector hostelero por la crisis sanitaria no cuadran los números de los empresarios. De hecho, aseguran que los pocos negocios que apostaron por abrir terrazas en la fase 1 -y que la patronal calcula en un 25% del total- están ya planteándose echar el cierre porque no les resulta rentable. «En Santa Catalina hay diecinueve terrazas y si seguimos así, nueve cerrarán para siempre», expuso la representante de esta zona, quien también denunció que «los empleados afectados por los ERTE aún no han cobrado desde marzo y lo que quieren es poder tener una vida digna» .

Para Olga Palacios, de la asociación Avor de Vegueta, «falta voluntad» en el grupo de gobierno y como ejemplo de ello cita otros municipios en los que sí se ha flexibilizado la norma, como Telde, Gáldar, Santa Cruz de Tenerife o La Laguna.

Pero el alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, les respondió que «somos los primeros que tenemos cumplir las normas que se están tomando por el estado de alarma». El regidor socialista explicó que la ampliación de las terrazas no debe afectar a otros derechos como el de acceso a viviendas y locales, ni restringir el paso de los viandantes, ni obstaculizar el tránsito de vehículos de emergencia. E insistió en que debían presentar un proyecto, bien por terrazas, bien por zonas, algo que ya han hecho los empresarios sin que el Ayuntamiento les haya respondido hasta el momento para decirles si su petición de ampliación está aceptada o denegada.

Las declaraciones del alcalde fueron calificadas por Angélica Rodríguez como «una tomadura de pelo» ya que «si se puede (ampliar la terraza), ¿dónde están los permisos?». En su opinión, sin la debida autorización municipal, ningún empresario va a arriesgarse a ampliar terrazas porque nadie se atreve a sacar a los trabajadores del ERTE «para que luego llegue la Policía, nos multe y nos reduzca el número de mesas».

«Seguimos preguntándonos el por qué no se sientan con nosotros», añadió Fermín Sánchez, «ni forman una mesa de trabajo que venimos reclamando desde hace años entre vecinos, Consistorio, empresarios y Policía Local para llegar a un acuerdo en que los vecinos estén cómodos y los empresarios puedan desarrollar su negocio sin molestar a nadie».

1 ¿Qué porcentaje de las terrazas que hay en la ciudad han pedido más mesas?

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha dado el permiso de ocupación de la vía pública a 610 negocios. De ellos, solo 150 enviaron una solicitud al Consistorio para superar la limitación del 50% de mesas que impone el decreto del estado de alarma y a la que accedió el propio grupo de gobierno previa presentación de un croquis. En definitiva, solo uno de cada cuatro restaurantes o bares con terrazas solicitó la ampliación.

2 ¿Cuál es el impacto económico del sector de la restauración?

De acuerdo con los datos aportados por la patronal, en Las Palmas de Gran Canaria hay algo más de 3.500 bares, restaurantes y cafeterías. Estos negocios dan empleo directo a unas 20.000 personas y, de modo indirecto, a muchas más.

3 ¿Cómo les ha golpeado la crisis económica derivada de la pandemia?

Lógicamente mal ya que tuvieron que echar el cierre. Esto provocó que entre 3.500 y 4.000 trabajadores fueran incluidos en los Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTE). Los empresarios aseguran que con la ampliación de terrazas solo pretenden cubrir los gastos.

4 ¿Qué tipo de estructura empresarial hay detrás de estos negocios?

El presidente de la asociación de Empresarios de Bares, Cafeterías, Restaurantes y Ocio de Las Palmas, Fermín Sánchez, detalló que el 90% de estos negocios son microempresas de tipo familiar, lo que incide en su debilidad.

5 ¿Qué efectos tendría en el desempleo si se cumple la previsión de la patronal?

En abril de 2020, la capital tenía 45.281 euros desempleados. De ellos, 14.447 eran trabajadores del sector de la restauración y del comercio, según el Observatorio Canario de Empleo. Un incremento de 4.000 parados más, como auguran los empresarios de la hostelería, dejaría el nivel de desempleo en niveles de 2014.

6 ¿Cuál era el empuje de sector de la restauración antes de la crisis?

Estos datos son relativos a la comunidad autónoma, según el Observatorio Canario de Empleo. En enero de este año, la restauración era el sector con mayor volumen de contratación de las islas (un 6% más que en 2019), con un total de 21.241 contratos. En marzo había caído al cuarto puesto, con 8.830 contratos menos que en 2019, lo que supone un 8% menos.