Dispositivo policial en la zona de Vegueta. / JUAN CARLOS ALONSO

Juristas contra el Ruido asegura que la Policía sí puede hacer mediciones sonoras

La presidenta de la asociación, Yomara García, entiende que se genera indefensión entre los vecinos por falta de medios

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La presidenta de la asociación nacional de Juristas contra el Ruido, la abogada canaria Yomara García, discrepa de los argumentos empleados por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para justificar que los agentes de la Policía Local no pueden realizar mediciones de sonido porque no tienen esa capacidad inspectora reconocida».

Para esta experta, el artículo 8 de la Ley de Coordinación de Policías Locales de Canarias reconoce la competencia municipal de los agentes como policía administrativa, y de modo concreto, en aspectos medioambientales y urbanísticos.

«Por tanto», concluye García Viera, «la función inspectora es inherente a la de la policía administrativa».

Además, en el artículo 27 de la ley del Ruido se especifica que «los funcionarios que realicen labores de inspección en materia de contaminación acústica tendrán el carácter de agentes de la autoridad».

También apunta al contenido de la Ley de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que en su artículo 38 reconoce a los cuerpos policiales de la Comunidad Autónoma «la inspección de las actividades sometidas a la ordenación o disciplina de la Comunidad Autónoma, denunciando toda actividad ilícita».

La presidenta de la asociación de Juristas contra el Ruido entiende que «si la Policía Local tiene sonómetros y está formada, perfectamente puede hacer mediciones dentro sus facultades como agentes».

Medios y formación

En todo caso, considera que es necesario dotar de medios a los policías. Hay que tener en cuenta que los dos sonómetros que están a disposición de la Policía Local no pueden utilizarse porque están en fase de calibración.

La experta explica que muchas veces se obvian otras fuentes de ruido y vibraciones. Y puso como ejemplo las medidas que se toman en otras ciudades, como el hecho de que los medidores estén conectados con la Policía, de forma que se puede comprobar no solo el nivel de decibelios, sino también el horario de funcionamiento del local; o la activación de equipos que interrumpen la música cuando se abren las puertas de los locales.

«Pero aquí estamos en lo más básico, ni siquiera tenemos sonómetros», lamentó Yomara García.

Una minoría

Por su parte, el alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, circunscribe el problema a una minoría. En declaraciones a la Ser, explicó que «hemos estado con el ocio nocturno a cero durante dos años y ahora ha vuelto de golpe y ha generado una reacción vecinal».

En su opinión, «la responsabilidad del Ayuntamiento es garantizar que se cumpla la norma y el 99% de los empresarios del sector cumple».

Sin embargo, el viceportavoz del PP, Ángel Sabroso, discrepa. Para él, el origen del problema se localiza en el hecho de que la Policía Local ha dejado de realizar inspecciones.

Desde su perspectiva, se deberían hacer controles «constantes, aleatorios, sin aviso previo y en las horas de plena actividad».

También propuso potenciar la música en directo en lugares concretos como la plaza de La Música, el muelle deportivo o zonas portuarias.