El alcalde respondió a las protestas de los trabajadores sociales. / Acfi press

Hidalgo cree que el refuerzo temporal de la plantilla desatascará la ayuda social

El regidor reconoce que hay obstáculos legales para cubrir las vacantes de trabajadores sociales que tiene el Ayuntamiento

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, mostró este miércoles su confianza en poder agilizar la respuesta social del Ayuntamiento capitalino a las peticiones que hacen sus ciudadanos y que, en estos momentos, acumula una lista de espera de casi 1.900 personas, sobre todo en el distrito de Ciudad Alta. Para ello, el regidor deposita su esperanza en la contratación de treinta trabajadores sociales, que se destinarán a la tramitación de la Prestación Canaria de Inserción (PCI), por un periodo de seis meses, así como en el hecho de que la mejora de la situación económica que traerá aparejada la superación de la pandemia rebajará la presión que existe en estos momentos sobre los trabajadores sociales.

Hay que recordar que el Consistorio ha gastado ya más del 26% de la cantidad presupuestada en las partidas de las prestaciones económicas de emergencia social y especial necesidad. Y la cifra no es mayor porque en los últimos meses, de acuerdo a las quejas de los propios trabajadores, la lista de espera para atender las peticiones de los ciudadanos se ha elevado hasta las 1.900 personas. De ellas, un total de 1.630 se localizan en Ciudad Alta, mientras que otras 250 se encuentran en el distrito Centro, según explicaron los empleados públicos que este martes se concentraron ante las puertas de las oficinas municipales para exigir que se cubran las bajas de larga duración y las vacantes.

«Espero que con el refuerzo de personal y con el hecho de que decaiga la tensión social se produzca una menor presión» en las demandas de ayudas económicas que llegan desde la ciudadanía, algo que el regidor socialista atribuyó a las circunstancias excepcionales que provocó la irrupción del coronavirus.

El alcalde aseguró que comprendía el estrés al que se han visto sometidos los trabajadores sociales municipales, sobre todo cuando estalla la pandemia, porque el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria no solo ha atendido peticiones de vecinos de la capital sino también de otros municipios, y porque en los primeros momentos del confinamiento se hizo un esfuerzo especial para atender a la gente que estaba viviendo en la calle.

Sin embargo, Hidalgo reconoció que es complicado cubrir las bajas y las vacantes que tiene la plantilla municipal porque los límites que se imponen a la temporalidad del funcionariado, así como los que existen con la tasa de reposición -que recortó las expectativas de la oferta pública de empleo público de 2020 desde las 253 iniciales a solo veintidós- dificultan enormemente la posibilidad de reforzar el personal con nuevas incorporaciones.

«Reforzaremos lo que podamos», indicó Hidalgo, «vamos a apostar por el máximo número de trabajadores que se nos permita». El alcalde recordó que no se ha permitido a las administraciones locales reforzar sus plantillas, como sí ha ocurrido con las comunidades autónomas para Educación o Sanidad. El regidor recordó que los treinta trabajadores para tramitar las peticiones de la PCI se incorporarán en julio. En estos momentos, el Ayuntamiento tiene 55 plazas de trabajadores sociales sin cubrir.