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Imagen de la zona donde sucedió el crimen en Vecindario. Juan Carlos Alonso
La fiscal ve homicidio y la acusación asesinato en el crimen de Abdelkarim

La fiscal ve homicidio y la acusación asesinato en el crimen de Abdelkarim

Tribunales ·

El Ministerio Público pide 15 años para el acusado de haber matado a un inmigrante a martillazos en Vecindario y 25 el abogado de la familia de la víctima

Francisco José Fajardo

Las Palmas de Gran Canaria

Lunes, 19 de febrero 2024, 23:38

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La Fiscalía Provincial de Las Palmas ha pedido una pena de 15 años de prisión por un delito de homicidio para Ubay Alemán Álvarez, acusado de haber acabado con la vida de Abdelkarim Arifi el 24 de diciembre en Vecindario, al que propinó martillazos en la cabeza y la espalda. Por su parte, la acusación particular ejercida por el letrado Alfonso Manuel Dávila Santana entiende que los hechos merecen ser calificados como un asesinato y solicita una condena de 25 años de cárcel.

Los hechos que han calificado las partes sucedieron la víspera del día de Navidad de 2021 y causaron una enorme conmoción en Vecindario puesto que se trató de una muerte violenta a plena luz del día al lado de unas canchas de fútbol donde había menores de edad.

Ahora, tras una larga investigación llevada a cabo por el Juzgado de Instrucción número 1 de San Bartolomé de Tirajana, el procedimiento entra en su recta final con las calificaciones, el paso previo para que el caso sea enviado a la Audiencia Provincial de Las Palmas donde será juzgado ante un Tribunal del Jurado.

Los hechos ocurrieron la víspera de la Navidad de 2021 y todo ocurrió en presencia de un grupo de menores de edad

Según la fiscal Marisol Vidal, los hechos tuvieron lugar entre las 18.00 y las 19.00 horas del referido 24 de diciembre de 2.021. En un momento dado, Abdelkarim Arifi –un magrebí de 48 años que vivía en una casa okupa en la calle Castrillo– pasó en compañía de otro individuo no identificado por las canchas de fútbol situadas en la calle Beñesmén de Vecindario.

En esa instalación deportiva había un grupo formado por ocho o 10 menores de edad que estaban peleándose entre sí.

En ese momento apareció en dichas canchas el encausado Ubay Alemán Álvarez «portando un martillo de grandes dimensiones en la mano». Según el Ministerio Público, el acusado empezó a golpear «los cubos de basura» que había en la zona, al tiempo que gritaba a los menores «ir a por él», en referencia a Abdelkarim.

El letrado Alfonso Dávila.
El letrado Alfonso Dávila. Cober

En ese momento, los menores y el encausado salieron «corriendo» por la calle Tijarafe tras Abdelkarim hasta que se encontraron finalmente en la calle Antonio Viana, a la altura del número 35.

En ese lugar, la víctima fue golpeada «por dos individuos no identificados», según la Fiscalía, momento en el cual Ubay Alemán Álvarez actuó «con la intención de acabar con la vida» del inmigrante. Le golpeó fuertemente, al menos, en tres ocasiones con el martillo que portaba en la cabeza y otra en la espalda».

Herido de muerte, Abdelkarim «cayó entre dos vehículos que estaban estacionados en dicho lugar», si bien pudo levantarse e intentó huir, pero solo pudo recorrer «escasos metros» hasta llegar a la altura del número 8 de la calle Tejina, donde falleció.

Tras el crimen, Ubay Alemán Álvarez se desplazó hasta su vivienda situada en la calle Banot de la misma localidad, donde «depositó el referido martillo en un cubo de obra de color negro que se encontraba en la puerta de su domicilio».

El escrito de acusación detalla que el acusado ya había sido condenado previamente en varias ocasiones a cinco años de cárcel por homicidio imprudente y lesiones, seis meses por quebrantamiento de condena, tres años y medio por tráfico de drogas y un año y nueve meses por falsedad y estafa.

No discutieron previamente

Por su parte, el letrado Alfonso Dávila que ejerce la acusación particular, calificó los hechos de asesinato ya que –entiende– «el acusado y la víctima no tuvieron una discusión previa, ni antes de ser golpeado con el martillo por tres veces hubo algún tipo de forcejeo entre ambos». «Es más», añade esta parte, «el ataque con el citado instrumento lo fue de forma súbita».

La acusación califica los hechos como un asesinato argumentando que la víctima «no pudo prever en ningún momento que iba a ser objeto de una agresión con un martillo consistente en tres golpes en la cabeza», por lo que el ataque fue «súbito e inesperado» sin que «en ningún momento el fallecido hubiera podido defenderse de tal grave acometimiento».

Esta «eliminación de posibilidades de defensa» se derivó de «la manera de realizarse la agresión», calificada por el letrado de sorpresiva «ya que la víctima fue atacada de forma rápida e inesperada, a lo que se une la particular situación en la que se encontraba por hallarse privado de aptitud para defenderse».

La acusación interesa una condena de 25 años por asesinato y el pago de 100.000 euros a la madre del inmigrante en concepto de responsabilidad civil.

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