El comité de empresa de la EMEM dice que los despidos son nulos

Los representantes de los profesores afectados por la suspensión del servicio denuncian que se ha producido un «ERTE encubierto». Piden al Ayuntamiento que exija a la empresa concesionaria, Eulen, la reincorporación del personal que ha sido empujado a una situación de desempleo

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

El comité de empresa de la Escuela Municipal de Educación Musical (EMEM) ha remitido un escrito al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en el que se asegura que los despidos a que se ha sometido a 36 profesores con contratos fijos discontinuos y a otros dos empleados en situación de interinidad son «nulos de pleno derecho». La interrupción de su relación laboral con Eulen, la empresa concesionaria del servicio, es consecuencia de la suspensión de las clases acordad por la mercantil y el propio Consistorio capitalino.

Ahora el comité de empresa denuncia que «se trata de un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) encubierto, que de forma necesaria debió tramitarse por otras vías (no a través de una mera notificación individual), o por fuerza mayor o mediante la negociación con la representación de los trabajadores».

De hecho, creen que se daban las condiciones para aplicar un ERTE, en lugar de aplicar una solución que, además, consideran discriminatoria, ya que se mantiene la relación laboral del resto de los empleados -trece personas- que tenían contratos fijos de actividad continuada y de obra y servicio. Este trato diferenciado, aseguran, «carece de una justificación objetiva y razonable y por tanto vulnera el artículo 14 de la Constitución Española, constituyendo una discriminación, vetada por la ley».

En su escrito, el comité asegura que «la forma de proceder de la empresa, no se ajusta a derecho y ocasiona un grave perjuicio a los trabajadores» ya que se prescindió del comité de empresa, «obviando sus funciones representativas y garantistas del conjunto de la plantilla»; se generó confusión entre los trabajadores al aplicar una medida discriminatoria; se prescindió del procedimiento legalmente establecido; y se causó un perjuicio a los trabajadores porque «la solicitud de la prestación (de desempleo) debe hacerla cada uno de ellos y, considerando la saturación del sistema de prestaciones, eso implica el retraso en el cobro».

Ante esta situación, el comité de empresa se dirigió al Ayuntamiento para solicitarle que «adopte las medidas necesarias para que se solucione esta situación de discriminación acordando que, se reincorpore este personal en la empresa, en las mismas condiciones que el personal indefinido a tiempo a jornada continuada y con respecto a los de obras y servicios».

El comité de empresa también se muestra crítico con la decisión del Consistorio de prescindir de la posibilidad de mantener la actividad de la EMEM de manera telemática durante el periodo de confinamiento. «A la Corporación le parece que se debe descartar la formación on line, con la que se mostraba conforme la mayoría de la comunidad educativa, porque no era objeto del contrato y conlleva la tramitación de un expediente administrativo complejo, siendo preferible la interrupción de la docencia y situar a 38 personas en desempleo», lamentan los representantes de los trabajadores, que recuerdan que las clases se mantuvieron en modalidad no presencial entre el 14 de marzo y el 2 de abril.

De hecho, en el artículo 9 del decreto que decretaba el estado de alarma se recoge que «durante el período de suspensión se mantendrán las actividades educativas a través de las modalidades a distancia y on line, siempre que resulte posible». Sin embargo, el tripartito desechó esta posibilidad con el argumento de que podría generar más paro.

La asociación de alumnos de la Escuela Municipal de Educación Musical (EMEM) ha difundido un escrito en el que se informa que el cierre de este recurso ha afectado a más de cincuenta alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo (trastorno de déficit por atención e hiperactividad, autismo, síndrome de Down...) que venían trabajando en un programa específico llamado Desarrollo Integral con Música.