La diócesis aplaza las comuniones de 2020 a octubre y noviembre

El Obispado fija como límite que este sacramento se celebre antes del inicio del adviento. Propone a los párrocos habilitar septiembre para las últimas catequesis previas

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

Ya es oficial. El Obispado de la Diócesis de Canarias, que abarca las islas de Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura y La Graciosa, remitió ayer una nota, a través de la Vicaría General, en la que se informa, en nombre del obispo, Francisco Cases, y de su Consejo Episcopal, de la decisión de que todas las primeras comuniones de este año 2020 tendrán lugar en toda la diócesis en los meses de octubre y noviembre. No fija fechas concretas. Establece el marco temporal y luego serán las parroquias las que deberán establecer su propio calendario de ceremonias. Solo pone un límite. Que han de celebrarse antes del inicio del adviento, que en este año está previsto para el domingo 29 de noviembre. Se le llama adviento al tiempo de preparación de los católicos para celebrar la Navidad y se inicia cuatro domingos antes del día 24 de diciembre.

El escrito, firmado por el vicario general, Hipólito Cabrera, tiene fecha del 15 de abril y justifica esta medida dado que, por la prolongación del estado de alarma por el coronavirus hasta el 26 de abril (y añade, «de momento»), «se hace imposible que los niños puedan recibir la comunión» en las fechas programadas en los meses de abril, mayo y junio. Además, advierte el Obispado de que por esta misma contingencia, la del confinamiento de la población en sus casas, los críos tampoco podrán recibir las últimas catequesis del proceso, que, según indica Cabrera, son de mucha importancia en la medida en que los prepara de cara al sacramento que van a recibir el día de la primera comunión.

Con esta nota de la Vicaría General, la Diócesis da una directriz más precisa a las parroquias sobre cómo deben actuar ante la obligada suspensión de las ceremonias previstas en abril, mayo y junio. Hasta ese momento solo les había pedido, en función siempre claro de lo que permita la normativa, que pactaran nuevas fechas con las familias. De hecho, este periódico contactó con varias parroquias y en varias habían optado por esperar. No habían tomado una decisión. De entre los consultados, solo el arciprestazgo de Agüimes e Ingenio había ido un poco más allá y había emplazado a las familias a septiembre para fijar entonces un nuevo calendario.

Este criterio es el que parece que imperará en toda la diócesis, que ahora ya precisa los meses en los que habrá de celebrarse este sacramento. Deja además la puerta abierta a la adopción de otras medidas si, llegado ese momento, las autoridades sanitarias y políticas desaconsejaran la concentración de personas en espacios cerrados. También subraya a los párrocos que al programar las primeras comuniones «es imprescindible» dejar un tiempo previo de un mes, que propone que sea septiembre, para que los niños y las familias «puedan ser congregados para la preparación catequética inmediata al sacramento».

Atendiendo a la nota de la Vicaría General, antes del 29 de noviembre de este año deberán haberse celebrado ya todas las primeras comuniones de la diócesis.