El Ayuntamiento de Moya financia la mejora del campanario de Fontanales

La Diócesis de Canarias como contraprestación cede diferentes espacios para almacén municipal. La inversión de 27.000 euros se destina a la retirada de vegetación y arreglo de la torre

P.VIDANES /MOYA

El Ayuntamiento de Moya está ejecutando las obras de rehabilitación del campanario de la iglesia de Fontanales, en virtud del acuerdo firmado con la Diócesis de Canarias como contraprestación a la cesión de diferentes espacios propiedad de la parroquia moyense para uso como almacén municipal. Datada en el año 1974 y con una altura de 35 metros, actualmente el tejado de la torre se encuentra cubierto de vegetación, lo que podría provocar graves daños estructurales al edificio o desprendimientos hacia la vía pública, con el consiguiente riesgo para los viandantes. Con una partida de 27.000 euros de fondos propios, además de la retirada de las plantas de la cubierta, las actuaciones promovidas por el consistorio contemplan la sustitución de las tejas afectadas, el saneo, regularización e impermeabilización de los forjados y el pintado de la torre del reloj.

Por otro lado y pese a que las obras de peatonalización se han alargado casi dos años debido a una serie de contratiempos técnicos, el casco de Fontanales lucirá nueva imagen previsiblemente a finales de este mes. El Ayuntamiento de Moya asegura que los trabajos de embellecimiento iniciados en octubre de 2018 se encuentran en la recta final y espera que estén totalmente terminados en breve. Estas obras han supuesto una inversión cercana a los 750.00 euros, financiados por la Consejería de Turismo, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, a través del Plan de Infraestructuras Turísticas de Canarias (Pîtcan), 2017-2023, y parte por el propio Ayuntamiento de Moya. De esta manera el casco de Fontanales pasará a ser un espacio en gran parte peatonalizado y arbolado en el entorno de las plazas de San Bartolomé y de Fontanales. Además se habilitarán nuevas plazas de estacionamiento de vehículos y se reordenarán las vías para facilitar los accesos. Simultáneamente, se abrirá el punto de venta directa de productos del campo, cuyas obras están también pendientes de finalización. Se trata de una infraestructura que permitirá a los agricultores y ganaderos de la zona vender sus cosechas directamente al consumidor, sin intermediarios, además de ser un atractivo para atraer visitantes locales y foráneos al pueblo.

El alcalde, Raúl Afonso, ha agradecido en reiteradas ocasiones la paciencia y comprensión de los vecinos de esta zona. «Hemos tenido que actuar con mucha cautela y cumpliendo en todo momento con los informes técnicos y jurídicos para evitar dar pasos en falso que paralizaran las obras y aumentaran el perjuicio indefinidamente», manifestó Afonso. Con todo y pese a que ya vislumbra el final de la odisea, el máximo edil norteño mantiene la prudencia «hasta que la empresa nos entregue por fin la obra acabada». Entonces, subrayó el alcalde, «doblaremos el esfuerzo si cabe para dinamizar el pueblo y que vuelva la prosperidad a Fontanales».