Excavación en la factoría de púrpura, datada entre los siglos I aC a I dC, de la isla de Lobos. / Javier Melián / ACfi Press

En Lobos espera Roma y en Caletones, la cueva funeraria del siglo XVI

El Cabildo majorero quiere retomar la quinta campaña en la factoría de púrpura e iniciar cinco sondeos en el enterramiento

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

En el lecho de arena y humedad de la cueva de Punta de Caletones se buscarán a través de cinco sondeos arqueológicos consecutivos más certezas sobre el enterramiento del siglo XVI y sobre si se trata de una pervivencia cultural de los majos, esto es los habitantes prehispánicos de fuerteventura. Entre el jable abrasador de la playa de la Concha, en la isla de Lobos, la tarea de la quinta campaña consistirá en profundizar en la huella romana en el taller de púrpura. Estos dos yacimientos arqueológicos -distintos en datación y origen- forman parte de las líneas de investigación de la Consejería de Patrimonio Histórico del Cabildo majorero, junto con la contratación del estudio, análisis e inventario de los restos arqueológicos de «la burbuja en el tiempo» de la Cueva de Villaverde.

En una isla donde los yacimientos funerarios son escasos, el yacimiento de Punta de Caletones supone un oportunidad para conocer cómo se enterraban a los muertos e incluso cómo vivieron los habitantes de la isla en el siglo XVI a través de los restos óseos. Dos chicos encontraron de manera fortuita unos huesos que resultaron ser el peroné y los restos del pie izquierdo de un adulto que las pruebas de datación radiocarbónica desvelaron que vivió a medios del siglo XVI.

Esta cueva colgada en un acantilado, recóndita, pero amplia en su interior, según la descripción de la arqueóloga Rosa López, es el quinto yacimiento funerario localizado en Fuerteventura. Además, es el único de todos estos enterramientos que data del siglo XVI, cuando los otros cuatro se sitúan entre los siglos XI y XII: el barranco de los Canarios, don se localizaron los restos óseos de cuatro individuos; La Tonina, que es el único caso de muerte violenta registrada por ajusticiamiento a través de un golpe en el cráneo; la Cueva de Villaverde, donde aparecieron un adulto y un niño; y Huriamen.

La empresa Arenisca, que dirige Rosa López, se encargará de realizar los cinco sondeos consecutivos en Punta de Caletones a partir del próximo mes de marzo. Además, y a través de la productora La Pastorcilla, grabarán material divulgativo sobre este yacimiento. La Consejería de Patrimonio Histórico del Cabildo financia en su totalidad estos trabajos de que «pueden dar muchas sorpresas y respuestas de los usos funerarios».

En la isla de Lobos, la quinta campaña de excavaciones auspiciada por los cabildos de Fuerteventura y Tenerife y la Universidad de La Laguna quedó en 2020 pospuesta por la covid-19, aunque se espera retomar. El yacimiento del taller de púrpura (datado entre los siglos I a.C. a I d.C.) también fue descubierto de manera fortuita en 2012 cuando unos turistas vieron asomar restos de cerámica debajo de una duna que la lluvia había dejado al descubierto. El interior de la duna ocultaba un descubrimiento que desplazó los limites del imperio romano hasta Canarias.