La protesta tuvo lugar frente a las casas consistoriales de la capital. / Javier Melián / acfi Press

Por Duque, por Thea, por Peluche «que le encantaba que le tiraran una pelota»

La protectora Silvercan protesta por el sacrificio de siete canes en el perrera municipal de la capital

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Thea, Titán, Peluche y Duque se llamaban los cuatro canes sanos sacrificados el fin de semana del 10 de septiembre en la perrera municipal de Puerto del Rosario. La protectora Silvercan, junto con los voluntarios y las voluntarias de la perrera que cada semana acuden a pasearlos, protestaron este miércoles ante el Ayuntamiento.

Duque era «tan noble que pasaba desapercibido», Peluche que hacía honor a su nombre «y que le encantaba que le tiraran una pelota» y Thea y Titán eran «los folloneros de la perrera, que te salían corriendo como si fueran a llegar al muelle, que se peleaban y se querían como dos hermanos que eran».

A estos cuatro perros que no presentaban ningún problema, ni de salud ni de conducta agresiva, Silvercan suma la eutanasia de tres más en octubre de 2021 (Jorge, un pastor alemán «un grandullón al que le encantaban los premios», Perseo y Blaqui, que «apenas pudimos tratarlos porque, desde que llegaron a la perrera, pasaron tres meses encerrados en sus jaulas»). En total, siete animales, «todos ellos elegidos a dedo y alegando falta de espacio en la perrera».

Los voluntarios de Silvercan portaban carteles con los nombres y fotos de los perros eutanasiados. / Javier Melián / Acfi Press

Por los siete, «seguiremos luchando mientras existamos personas que piensan en el verdadero bienestar de los animales».

Los manifestantes pusieron en duda el concepto de bienestar animal del Ayuntamiento y espetaron a los políticos dejando claro que «no merecen respetar a la sociedad del siglo XXI y que no cumplen con la ley de sacrificio cero. Los tratan como simples objetos que ocupan una jaula, cuando seres sintientes».