Reyes ayuda a poner el cinturón a Antoñito, de 98 años, el usuario más mayor dle programa municipal de Ayuda a Domicilio., para trasladarlo hasta el supermercado de Antigua. / Javier Melián / acfi Press

Antoñito, de 98 años, Asunción, de 93, y Cecilia, 72, tienen quien les mime

En el municipio de Betancuria viven 798 vecinos, de los cuales 169 son mayores, esto es un 21.18% del total de la población, muchos de ellos de más de 80 y 90 años: 83 hombres y 86 mujeres. El área de Servicios Sociales se ocupa de sus necesidades a través de seis programas de ayuda

Catalina García
CATALINA GARCÍA Vega de Río Palmas

«Hoy toca un crucigrama. Hazlo tranquilita». Son las nueve de la mañana en Vega de Río Palmas y Sara Armas, monitora del programa Desinquiet@s, realiza un ejercicio de estimulación de la memoria con Asunción Padrón Ruiz, de 93 años. A esa hora Reyes Méndez termina de ayudar a subir en el transporte municipal a Antonio Umpiérrez Hernández, de 98 años, le pone el cinturón y le anuncia «vamos al supermercado». Minutos antes, a Reyes le ha dado tiempo de pasar por casa de Cecilia Ravelo González, de 72 años, para recoger su nota de compra del supermercado.

Asunción, Antoñito y Cecilia son algunos de los usuarios y usuarias de los seis programas y líneas de ayudas a los mayores impulsados por la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Betancuria. Rosi Martín Padrón, responsable de área, los enumera por su nombre y número de usuarios: el servicio de Ayuda a Domicilio atiende a 20 mayores, entre ellos los que trasladan a hacer la compra a Antigua o Päjara o les recogen las notas del supermercado y la farmacia; el de Respiro Familiar, a cuatro usuarios y usuarias; la Teleasistencia, a otros cuatro mayores; y el programa Desinquiet@s, el más reciente, a diez. A los que hay sumar los beneficiarios de las ayudas de emergencia sociales que se otorgan puntualmente para mejoras de adaptabilidad de la vivienda en personas dependientes y con movilidad reducida; y las ayudas técnicas, donde se engloban la cesión de sillas de ruedas, camas articuladas, sillas de baño, colchón antiescaras, etc.

No se olvida de incluir que Servicios Sociales respalda las actividades del club de mayores 'Carmen Martel Negrín', que funciona desde hace 30 años en Betancuria y tiene 59 socios. «En el centro se realizan actividades lúdicas, culturales, teatrales, manualidades, estimulación de la memoria, gimnasia de mantenimiento, viajes, encuentros con otros clubes, participan en las fiestas populares».

Sara acompaña a Asunción, de 93 años, en su paseo diario por El Membrillo, dentro del programa Desinquiet@s / . Javier Melián / Acfi Press

Después de resolver el crucigrama, Asunción camina unos veinte minutos con Sara por El Membrillo, el trozo de tierra, tuneras, frutales y gavias de Vega de Río Palmas que le vio nacer en 1928 y donde vive. Ejercitar la memoria y realizar ejercicio físico son dos de los ejes del proyecto Desinquiet@s, iniciado en diciembre de 2021 y enmarcado dentro del convenio plurianual Calidad de Vida y Dependencia entre el Cabildo de Fuerteventura y el Ayuntamiento de Betancuria, para 2021-2022. El perfil de estos mayores es que han pasado mucho tiempo en soledad durante el confinamiento y en su mayoría viven solos. Claro que Asunción asegura que no, que «mi marido murió hace más de 25 años, pero mis hermanas Eva y Sisa viven cerca y las veo cuando quiero. Y ellas pueden y quieren claro».

Cecilia, de 72 años, acaba de entregar la nota de compra a Reyes. del programa de Atencion a Domicilio. / Javier Melián / Acfi Press

Con 98 años, Antoñito baja solo los cuatro escalones de su casa en La Ladera, al final de Vega de Río Palmas, con vista a la presa de las Peñitas, y anuncia a las chicas del transporte municipal de Ayuda a Domicilio que hoy, Antigua, «que aún me quedan perras en la cartilla». A mitad de camino entre Asunción y Antoñito, Celicia apunta verduras para el potaje y la medicación en su nota de compra, «ah, y pan, que fue la panadera del pueblo», repasa Reyes mientras relee el pedido. La lista de la compra de Cecilia es la séptima del día para el servicio de Ayuda a Domicilio y es que, salvo Antoñito, casi todos los mayores han optado por las notas de compra por el miedo a los contagios.