El empresario Ángel Ferrera, tras recibir una distinción. Su carácter afable y su talante dialogante siempre le caracterizaron en el mundo empresarial. / C7.

El empresario Ángel Ferrera, tras recibir una distinción. Su carácter afable y su talante dialogante siempre le caracterizaron en el mundo empresarial. / C7.

Adiós a Ángel Ferrera

Adalid del movimiento empresarial

Muere Ángel Ferrera. Nacido en Asturias, con solo siete años se trasladó a Canarias, una tierra que hizo suya y por la que trabajó y luchó. Desde los distintos cargos que ocupó siempre tuvo un objetivo único: lograr una Canarias mejor

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Ángel Ferrera falleció en la madrugada del lunes a los 79 años en la capital grancanaria tras una larga enfermedad. Su marcha dejó consternado a familiares y amigos y a todos los que le conocieron y compartieron con él algunos de los momentos más importantes de la historia reciente de Canarias, de la que fue un protagonista destacado.

Su vida está estrechamente vinculada al desarrollo económico y social de las islas en los últimos cincuenta años. Gran parte del crecimiento del archipiélago y sobre todo de Gran Canaria no se entiende hoy sin su figura.

Nacido en Avilés (Asturias) en 1943, llegó al archipiélago junto a su familia con apenas siete años y aquí pasó el resto de su vida, en la que no dejó de luchar y trabajar por una Canarias mejor en todos los ámbitos. Amaba profundamente al archipiélago -tuvo tres hijas canarias- y en su defensa, no dudó en criticar todas las decisiones políticas que consideraba contrarias al progreso económico y social de las islas aunque con ello se topara de frente con la clase política.

Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid su etapa profesional arrancó en los años 70 como director financiero del grupo Domingo Alonso. Tras esto pasaría a ostentar la vicepresidencia del Banco de las Islas Canarias; de la compañía de Cable Submarino, Canarias Telecom y de la empresa Unelco Endesa. Además, durante más de 40 años, fue presidente de Toyota Canarias, cargo que dejaría en el año 2015 tras vender sus participaciones en la sociedad japonesa.

Ferrera dejó la empresa consolidada y recuperada tras la sacudida económica de la Gran Recesión (2008-2013), que tuvo un fuerte impacto en el sector del automóvil del archipiélago. Bajo su mandato la colocó como marca de referencia en las islas.

Volcado en Canarias y Gran Canaria

«Esta isla me lo ha dado todo, tanto en lo personal como en lo profesional. Soy asturiano pero he pasado casi toda mi vida en Gran Canaria, donde he trabajado intensamente»

Ferrera se casó con Margarita Alonso, con la que tuvo tres hijas: Silvia, Sonia y Marta. Margarita Alonso falleció en 2007.

Ferrera se casó en segunda nupcias con María Ángeles Tavío.

Sus inquietudes en el ámbito económico y social forjaron la creación de numerosas instituciones y organismos que han jugado un papel trascendental en el devenir de Canarias de los últimos cincuenta años.

Presencia en todas las organizaciones empresariales

En los años 70 y junto a empresarios de otras regiones participó en la fundación de la CEOE a nivel nacional, en cuya primera junta directiva participó. Fue además uno de los artífices de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), de la que fue el primer presidente y de la que hoy es el presidente de honor. En 1992 fue cofundador y primer presidente del Círculo de Empresarios de Canarias. Entre 1986 y 2001 lideró también la Cámara de Comercio de Las Palmas.

Desde estos foros y apoyado por todo el empresariado canario defendió la autonomía de Canarias y la incorporación de las islas a la Comisión Económica y Europea bajo un modelo muy beneficioso. Fue uno de los grandes defensores del Régimen Económico y Fiscal (REF) de las islas tanto en Madrid como en Bruselas en 1994.

El listado de cargos que ostentó Ferrera a lo largo de su vida es larga, al igual que los reconocimientos obtenidos a lo largo de su trayectoria. En 2009 fue nombrado Hijo Adoptivo de Las Palmas de Gran Canaria y en 2013 fue Hijo Adoptivo de Gran Canaria. «Esta isla me lo ha dado todo, tanto en lo personal como en lo profesional. Soy asturiano pero he pasado casi toda mi vida en Gran Canaria, donde he trabajado intensamente. Esto profundamente agradecido que el Cabildo de Gran Canaria me haya hecho merecedor de este premio en nombre de todos los grancanarios», advertía el propio Ferrera poco después de recibir el titulo de la institución insular.

Además de estos reconocimientos, recibió la Medalla de Oro de la Orden del Mérito de las Cámaras de Comercio de España. Los reconocimientos también vinieron de fuera y así en 1992 fue Premio de la Orden al Mérito de la Cámara de Comercio Latina de Estados Unidos. Miami.

Crítico con los políticos

«La democracia no es depositar un voto y esperar cuatro años. No. Hay que criticar y hacer seguimiento de lo que sucede; impedir que los políticos se duerman en los laureles»

La burocracia, la maraña administrativa de la que adolecen las islas, la moratoria turística, las trabas a la inversión, los problemas en la educación y la formación en las islas y la desidia de muchos políticos fueron algunos de los asuntos duramente criticados por Ferrera a lo largo de su vida. «La democracia no es depositar un voto y esperar cuatro años. No. Hay que criticar y hacer seguimiento de lo que sucede; impedir que los políticos se duerman en los laureles y que no se centren en posturas egoístas de partido sino en el bien social, por eso hay que levantar la voz para decir que una Canarias mejor es posible si cada uno contribuye a ello», afirmaba en 2012 Ángel Ferrera, durante la presentación del Centro Atlántico de Pensamiento Estratégico (Catpe), el 'think tank' (laboratorio de ideas) que puso en marcha para tratar de articular soluciones desde la sociedad civid a los problemas de Canarias, con análisis y reflexión.

Desde ese foro y aún inmersos en la crisis de 2008 abogaba por que se acometieran en las islas las reformas necesarias para salir reforzados de la situación. «Hay que convertir las amenazas de la crisis en oportunidades. En un momento de desafíos como el que estamos inmersos no debemos paralizarnos ni asustarnos por los nubarrones», animaba en un acto público ante jóvenes universitarios canarios en medio de la crisis, de la que culpó al sector financiero. «Nunca la codicia de tan pocos ha hecho tanto daño a tan pocos», llegó a declarar.

Actitud ante las crisis

«En crisis hay que convertir las amenazas en oportunidades. Son momentos de desafíos y no debemos paralizarnos ni asustarnos»

En aquel momento apuntaba a varias reformas imprescindibles para el futuro de España, como la del mercado laboral, la administración pública, el gasto público, el sistema educativo y la Función Pública, que consideraba una «carga» para el país. Algunos se acometieron pero la mayoría quedaron aparcadas en la recuperación.

Liberal convencido, Ferrera era un emprendedor nato. A lo largo de sus 79 años nunca dejó de idear nuevos proyectos y no solo en el ámbito económico sino también en el social y educativo. «Sin acabar una cosa ya estaba pensando en lo que vendría después», recuerdan los que le conocieron.

Necesidad de formación

«Al sistema educativo para este siglo XXI le falta incorporar a los empresarios, para crear nuevos modelos de gobernanza, ágiles, flexibles y también abierto»

La Universidad del Atlántico Medio, hoy un referente de la educación superior en las islas, fue una de sus últimas aportaciones. Nacida en el año 2015 sobre el germen de la Escuela de Comercio Exterior (Escoex), auspiciada en 1988 por Ferrera a través de la Fundación Bravo Murillo, la Universidad del Atlántico Medio aboga hoy por la investigación, el desarrollo de proyectos y la emprendeduría con numeroso grados y estudios.

Con Escoex, Ferrera contribuyó a la formación de numerosos emprendedores y directivos que hoy ocupan altos puestos en empresas de dentro y fuera de las islas. Su legado continúa hoy en este centro universitario con el que Ferrera pretendía «reinventar», como él mismo decía, la relación entre el mundo de la empresa y la universidad, de cara a lograr profesionales más cualificados y con perfiles que encajaran con la demanda laboral.

«Creemos que al sistema educativo para este siglo XXI le falta incorporar a los empresarios, para crear nuevos modelos de gobernanza, ágiles, flexibles y también abiertos», declaró en el discurso que pronunció en el acto inaugural del curso académico 2019-2020, justo antes de la irrupción de la pandemia.

El conciliador en los momentos más convulsos del mundo empresarial

El fallecido Ángel Ferrera tenía muchas cualidades humanas que le engrandencían y le distinguían. En los momentos más convulsos que vivió la Confederación Canaria de Empresarios (CCE) y la Cámara de Comercio de Gran Canaria (entonces de Las Palmas) a cuenta de empresarios que apostaban por la batalla empresarial y la desunión frente a la confluencia de fuerzas, Ferrera se dibujaba siempre como el gran conciliador, una persona capaz de escuchar, dialogar y buscar puentes de consenso. No es casualidad que Ferrera haya sido hasta la fecha el único empresario que ha presidido ambas instituciones, que en algunos momentos de la historia reciente, parecían irreconciliables. «Era un caballero, una persona que se vestía por los pies», recuerdan algunos de quienes lo conocieron.