Borrar
Vea la portada de CANARIAS7 de este miércoles 24 de abril
Aerogenerador ante las chimeneas de una planta de lignito en Jaenschwalde (Alemania). Michael Urban
El IPCC de la ONU alerta: «El tiempo para limitar el calentamiento global se acaba»

El IPCC de la ONU alerta: «El tiempo para limitar el calentamiento global se acaba»

El último informe de los expertos sobre el cambio climático revela que aún se puede revertir la situación, pero asegura que «hemos perdido muchos años»

Lunes, 20 de marzo 2023, 13:01

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

«It's now or never» cantaba Elvis Presley en una de sus míticas canciones y es uno de los mensajes que deja el Panel de Expertos de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (IPCC) en la síntesis final de los estudios enmarcados en la sexta revisión de este grupo de científicos. «La sexta revisión del IPCC podría ser la última posibilidad de limitar el calentamiento global en 1,5ºC», advertían las organizaciones ecologistas en 2021 antes de la publicación del primer informe de esta nueva tanda de textos sobre el futuro del planeta. «Se nos está acabando el tiempo en términos de mitigación del cambio climático y se nos olvida que también pasa lo mismo con la adaptación», señala Matthias Garschagen, profesor de la Universidad de Múnich y miembro del IPCC. «La acción climática es más urgente ahora que al final de la quinta revisión, hemos perdido ocho años y medio», añade.

A finales de 2018, los expertos de Naciones Unidas marcaron los 1,5ºC como límite y reto para mantener el cambio climático a raya. Cinco años después, «la ventana de oportunidad para tener una vida saludable se está cerrando», señala la síntesis para responsables políticos que se ha hecho público este lunes tras una semana de negociaciones con todos los autores en Suiza. En el casi medio centenar de páginas las evidencias son irrefutables. «La temperatura se ha incrementado más rápido desde la década de los 70 del siglo pasado que en los 2000 años anteriores», advierten. «La temperatura actual es de 1,1ºC en comparación con los años 1850-1900».

Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) no han dejado de aumentar con nuevos registros históricos en 2019, 2021 y 2022. «Por cada 1.000 Gt de CO2 emitidas por la actividad humana, la temperatura de la superficie aumenta 0,45ºC». La estimaciones de presupuesto de carbono para los próximos años para no sobrepasar el grado y medio con respecto a la era preindustrial «están agotados», advierte el IPCC.

Deuda con el planeta

Hasta el momento, las advertencias del mundo científico se centraban en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Alerta que no ha tenido respuesta por parte de los Gobiernos y diferentes sectores económicos. Tras el parón de 2020 provocado por la irrupción de la Covid-19, 2021 registró 36.300 millones de toneladas de CO2 y doce meses después llegaron a 40.600 millones de toneladas. «Tenemos un presupuesto de carbono para mantener los 1,5ºC y si nos pasamos de emisiones tenemos una especie de deuda que tendrían que devolver las generaciones futuras y sería extrayendo el CO2 de la atmósfera. No sabemos si seremos capaces de hacerlo», explica Oliver Geden, otro de los autores del informe del IPCC.

El sueño de no pasar la frontera de los 1,5ºC marcados en París se diluye entre los expertos de Naciones Unidas sobre el cambio climático. «Es probable que lo superemos a nivel mundial en 2030», avanza Geden. Los científicos del IPCC vuelven a señalar a «la quema de combustibles fósiles como una de las causas del calentamiento global en el último siglo. «Es necesaria una sustancial reducción de ellos», apuntan en uno de los capítulos de la síntesis. Entre sus recomendaciones, el IPCC apuesta por los combustibles sintéticos, los biocombustibles o el hidrógeno como soluciones para reducir los gases de efecto invernadero en el corto plazo. Aunque, los investigadores van más allá: «Tenemos que empezar a pensar en emisiones netas negativas y eso se hace con los árboles y también tecnología, pero lo veo difícil porque ni somos capaces de reducirlas ahora mismo», apuntilla el científico teutón.

La ambición política de los gobernantes es otra de las asignaturas pendientes y que queda reflejada en las páginas de la síntesis de esta sexta revisión. «Hay una brecha entre los planes nacionales de contribución y la implementación de políticas y flujos financieros», avisa el IPCC. Los NDC, por sus siglas en inglés, encarnan los esfuerzos de cada país para reducir las emisiones nacionales y adaptarse a los efectos del cambio climático y «así será incluso difícil mantener los 2ºC a finales de siglo», denuncian. No obstante, los científicos reunidos en Suiza este mes de marzo aplauden el impulso de políticas de mitigación desde 2018, pero «son insuficientes, sobre todo, con la falta de transferencia de tecnología para los países menos desarrollados».

El texto final recalca la necesidad de compartir la tecnología, los conocimientos técnicos y las medidas políticas adecuadas, entre todas las comunidades para reducir o evitar el consumo intensivo de carbono. «Vivimos en un mundo diverso en el que cada cual tiene diferentes responsabilidades y diferentes oportunidades para provocar el cambio. Algunos pueden hacer mucho, mientras que otros necesitarán apoyo para ayudarles a gestionar el cambio», señala Hoesung Lee, presidente del IPCC.

«La justicia climática es crucial porque quienes menos han contribuido al cambio climático se están viendo afectados de forma desproporcionada», afirma Aditi Mukherji, una de los 93 autores de este capítulo final de la sexta evaluación del IPCC.

No obstante, existe suficiente capital mundial para reducir rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero si se reducen las barreras existentes. «Los gobiernos, a través de la financiación pública, y los inversores son fundamentales para reducir estas barreras. Los bancos centrales y los reguladores financieros también pueden desempeñar su papel».

3.000 millones de afectados

El informe pone de relieve las pérdidas y daños que ya estamos experimentando y que continuarán en el futuro, golpeando con especial dureza a las personas y ecosistemas más vulnerables. Casi la mitad de la población mundial vive en regiones muy vulnerables al cambio climático, lo que supone que entre 3.000 y 3.600 millones de personas están afectadas.

Además, en la última década, las muertes por inundaciones, sequías y tormentas fueron 15 veces mayores en las regiones altamente vulnerables. «Los impactos climáticos se están produciendo más rápidamente de lo que pensábamos», apunta Garschagen.

Cada incremento del calentamiento provoca una rápida escalada de los peligros lo que se traduce, según el IPCC, en olas de calor más intensas, lluvias más intensas y otros fenómenos meteorológicos extremos aumentan aún más los riesgos para la salud humana y los ecosistemas. Además, se prevé que la inseguridad alimentaria e hídrica provocada por el clima aumente con el calentamiento.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios