Yogures supermercado. / EFE

Reciclaje

¿Por qué el envase de yogur perdió las esquinas? La razón, el medioambiente

Ni el color, ni el material de los productos están elegidos al azar, el ecodiseño es una clave más del marketing en las compañías

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ

163.146 toneladas de CO2 reducidas, 60.000 toneladas de materias primas conservadas, 1.386.173 MWh y 22.136.738 m3 de consumo de agua ahorrados en 2021. Estas son las cifras conseguidas en 2021 gracias a poner el medioambiente y la ecología en el centro del diseño en los envases. La forma del yogur, el peso del brick de leche o el color de la botella de agua no se deja al azar. Todo tiene un porqué y una razón y esa es la sostenibilidad.

Una filosofía marcada en la normativa ISO 14006 que da las directrices para ayudar a establecer, documentar, implantar, mantener y mejorar continuamente a través del ecodiseño. «Nos permite meter la sostenibilidad dentro del estudio o análisis de un producto o proceso, pero en todo su ciclo de vida», asegura Ana Rivas, coordinadora de innovación en Ecodiseño de Ecoembes. «Nos permite minimizar todos los impactos», añade.

Continuos cambios que se van incorporando a diseños. El último en llegar el tapón unido a la botella y que responde a la directiva de la Unión Europea para 2024 que establece que los nuevos tapones deben mantener la comodidad y calidad para el consumidor, pero no deben afectar los costos de producción, el diseño de la botella, el cuello de la misma, la línea de llenado o la taponadora. Sin embargo desde 1999 se han implantado más de 54.500 medidas que van desde la eliminación de material innecesario hasta la reincorporación de plástico reciclado.

Todas ellas han hecho posible que una botella de agua pese un 18,4% menos que hace 20 años y un bote de yogur sea un 21% más ligero o lo que traducido a la sostenibilidad son un ahorro de 607.971 toneladas de materia prima y la evitación de 2.333.625 toneladas de CO2.

El casi centenar de propuestas tienen ya su representación en los lineales de los supermercados:

Envases circulares

El ejemplo más llamativo son los yogures que han dejado de lado las líneas rectas para ser más ovalados. Un cambio pequeño que permite evitar el desperdicio alimentario al ser más fácil introducir la cuchara, «se perdía hasta un 4% del contenido», responden los fabricantes. Además, también influye en el transporte, porque permite optimizar los envíos y eso son emisiones de CO2 ahorradas.

Adiós a las anillas

Nuevo empaquetado de Estrella Galicia. / Estrella Galicia

Los aros que unían las latas y, todavía aún, unen son parte de los ocho millones de toneladas de plástico que cada año llegan al mar y afectan a más de 700 especies marinas. Desde 1994, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) exige que las anillas vendidas en el país sean degradables. En España, la evolución del ecodiseño ha convertido el plástico en cartón y ahora en su desaparición. «El embalaje que no existe», así ha definido Estrella Galicia su nuevo formato que ha ideado para sus packs de latas de cervezas que llegan unidas con un pegamento «que reducirá en un 40% la huella de carbono de cada uno de sus packs de seis», avanza la cervecera.

Menos peso

Unos gramos de ahorro suponen varias toneladas de CO2 evitadas, tanto en el proceso de producción como en la distribución. Según los datos de Ecoembes, las botellas de plástico PET de litro y medio han adelgazado un 18% y los yogures un 21%. «Hay que ser capaces de proteger el contenido, pero usando el menor material posible», advierte Ana Rivas. En los últimos años, algunas marcas productoras de envases de atún han cambiado la tapa de hojalata por film de aluminio, ¿el resultado? Menos 17% de peso

Mayor orden

El ecodiseño no solo se ocupa del envase que está en contacto directo con el contenido, sino también de su ordenación para reducir otros envases superficiales o los embalajes en palés. En ocasiones, se trata simplemente de aumentar el contenido en cada envase

Uso del PET

Este responde a las siglas en inglés de tereftalato polietileno, es un tipo de plástico fuerte, flexible y además, 100% reciclable, usado para fabricar envases y tejidos sintéticos.

Nuevos materiales

The Circular Lab

Desde Logroño, Ecoembes está trabajando en el impulso de nuevos materiales de envasado. Uno de estos desarrollos es un material bio-bio, es decir, biobasado –que se obtiene a partir de fuentes renovables, como restos vegetales– y biodegradable.

Según el estudio sobre diseño sostenible realizado por Capgemini, el 23% de las empresas que ha aplicado al menos una estrategia de diseño sostenible ha experimentado una disminución de los costes, mientras que el 37% de las organizaciones afirma que los costes se han mantenido igual y, de las organizaciones que detectaron un aumento de los costes, el 51% afirma que ha sido superado con un incremento de los beneficios.

Años de I+D en ecodiseño

Unas ideas que han nacido, en gran parte, a escasos metros del Ebro y escoltados por viñedos. Desde hace cinco años, expertos en I+D+i se afanan en darle una vuelta de tuerca al ecodiseño para favorecer el reciclaje de envases. Su laboratorio es The Circular Lab en Logroño (La Rioja) de 900 metros cuadrados para «mejorar la sostenibilidad», responde José Luis Moreno, gerente de innovación de Ecoembes.

The Circular Lab

De este centro han salido numerosas medidas encaminadas a favorecer el diseño ecológico y sostenible de sus productos. «Es una de las herramientas que las empresas tienen a su disposición para conseguir dar respuesta a estos desafíos y contribuir así a avanzar hacia un modelo de economía circular», destaca Begoña de Benito, directora de Relaciones Externas de Ecoembes, en un comunicado. «Queremos acompañarlas en este camino y, por eso, ponemos a su disposición herramientas y metodologías para que puedan aplicar el ecodiseño en sus compañías», apostilla.

Una de ellas es el envío de una newsletter con toda la innovación en este campo, «lo llamamos la Wikipedia del envase», asegura Rivas. En esta base de datos, que reciben los asociados a Ecoembes, pueden estar al tanto de las últimas novedades en I+D en sostenibilidad del empaquetado y «totalmente verificado». Además, The Circular Lab ha desarrollado una metodología llamada Packaging Circular, que ofrece información técnica sobre el comportamiento real del envase en el final de su ciclo de vida.

Pero esta innovación no solo nace de los muros riojanos del laboratorio de Ecoembes. Cada año, este se ha celebrado su segunda edición, reúnen en un reto a varias startups para resolver la problemática del día a día del reciclaje. En este ejercicio, 16 empresas emergentes llegaron a Logroño para «buscar las mejores soluciones para impulsar la circularidad de los envases», señalan las bases de la competición. «Creemos que sin innovación no podemos seguir avanzando y creciendo en materia de economía circular», destaca Moreno.