Pirineos nevados. / SeoBirdlife

Los ecologistas se unen para «salvar el futuro de los Pirineos»

Las precipitaciones en la cordillera han disminuido en las últimas década y los días de nieve cada vez son más reducidos

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ Madrid

La pasada semana, el municipio de Benasque alcanzó los 35ºC. Una cifra en consonancia con las altas temperaturas que vivía España debido a la primera ola de calor del verano, pero no es normal. Esta localidad oscense está situada en la provincia de Huesca, concretamente a 143 kilómetros, y situada en el corazón de los Pirineos a 1.140 metros sobre el nivel del mar. «Hay que hacer frente a los efectos del cambio climático», denuncia Asunción Ruiz, CEO de SEOBirdlife.

Esta asociación junto con Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, WWF y Greenpeace se han unido bajo el lema «Salvemos los Pirineos» para «defender su futuro», añade Ruiz. «El modelo económico actual en esta zona está muerto», responde Eva Saldaña, directora de Greenpeace España.

Una alianza contra el proyecto Aramon y de la Mancomunidad del Valle del Arán de unión de las estaciones de esquí de Candanchú, Astún y Formigal de la Diputación de Huesca que en palabras de los ecologistas «comportaría un impacto irreparable en el paisaje y en las especies de fauna y flora de este espacio pirenaico». Este plan contempla levantar dos entramados de grandes pilastras metálicas, ancladas en hormigón, para sostener los cables por los que discurrirían telecabinas en ambas direcciones. Además, se pretende construir una carretera de servicio y evacuación a lo largo de todo el recorrido junto con el emplazamiento de una estación de servicios en el fondo del valle. «Es algo inaceptable», revela Luis Rico, coordinador de Ecologistas en Acción. «Es un modelo contrario a la transición ecológica con grandes impactos sociales y ambientales», apostilla.

«El modelo económico actual de los Pirineos está muerto»

Eva Saldaña

directora de Greenpeace España

Cada vez menos nieve

Los 35ºC de Benasque o los 34ªC de Bielsa no son aislados, ya que muchos refugios de montaña situados por encima de los 2.000 metros registraron 30 grados a mediados de este mes de junio. Una temperatura anormalmente alta, pero que no deja de ser una casualidad en los Pirineos.

«La temperatura media anual en esta zona durante el periodo 1959-2020 ha aumentado 1,6ºC y que 2020 fue el año más cálido de los últimos 62 años», revela el proyecto ADAPYR, impulsado por el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático (OPCC). «Los compañeros del lugar nos han dicho que solo han sido 20 días los que se ha podido esquiar y cada vez va a menos», señala la CEO de SEOBirdlife. Datos que corroboran las investigaciones del OPCC: «En el Pirineo Central (a más de 1.800 m de altura), el espesor medio de la nieve podría disminuir a la mitad en el año 2050, a la vez que la permanencia de la nieve en el suelo podría reducirse en más de un mes».

En el Pirineo Central (a más de 1.800 m de altura), el espesor medio de la nieve podría disminuir a la mitad en el año 2050

«El proyecto Aramon es una técnica de reanimación a un modelo moribundo y tiene que adaptarse a un nuevo modelo», advierte Blanca Ruibal, coordinadora de Amigos de la Tierra en España.

Las cinco organizaciones aseguran que este proyecto no genera empleo de calidad y que está destinado a desaparecer en el corto plazo por las condiciones meteorológicas provocadas por el cambio climático. «Además, incumple los preceptos comunitarios para acceder a los fondos del NextGeneration», denuncia Ruibal.

El plan impulsado por la Diputación de Huesca busca ser financiado mediante el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Los ecologistas consideran que el proyecto incumple todos los objetivos ambientales, por lo que «el Gobierno español se verá obligado a devolver los fondos», advierten. «Consideramos este proyecto como uno de los más dañinos e injustificables que hay en nuestro país», explica Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España.

Las cinco asociaciones reunidas en Zaragoza han pedido «una transición ecológica justa» que en su opinión es «pensar en puestos de trabajo para hoy, pero también para el futuro». «Es necesario políticas de adaptación al cambio climático», asegura Ruibal. Medidas encaminadas a proteger los Pirineos y que «tampoco pasan por los Juegos Olímpicos, porque está claro que en ninguna parte de los Pirineos se pueden celebrar», señala el coordinador de Ecologistas en Acción