Imagen del plenario principal de la COP27. / foto: Reuters | vídeo: ep

La COP27 hace historia: los países ricos pagarán por los daños del cambio climático

Por primera vez en tres décadas, los países desarrollados se comprometen a ayudar económicamente a los más pobres por los efectos del clima

José A. González
JOSÉ A. GONZÁLEZ Madrid

El Inshallah (Si Dios quiere en árabe) tan repetido en los últimos días por los miembros de la presidencia de la COP27 se hizo realidad casi al amanecer en España. Tras más de treinta horas extras de negociación, esta Cumbre del Clima pasa a la historia como la segunda más larga y también por ser la primera en crear un fondo específico para paliar las pérdidas y daños ocasionados por el cambio climático.

Una victoria para «los países en desarrollo que son especialmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático» (así lo detalla el texto nacido en la COP27) que recibirán «los recursos financieros para responder a las pérdidas económicas y no económicas de estos efectos». Con esas palabras, los países desarrollados han dado el visto bueno a las 3:13 de la madrugada en España al responder al presidente Shoukry si había objeciones con una sonora ovación.

Durante los últimos días de negociación en la ciudad egipcia, la Unión Europea cambió su postura al apoyar la creación de un nuevo fondo, pero con la condición de que China pagara también. «Si hay un nuevo mecanismo de ayuda tiene que ser con las reglas de 2022, no 1992», apuntaba Frans Timmermans, vicepresidente de la Comisión Europea. En la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro, celebrada a principios de los 90, se estableció que los países más contaminantes pagaran por sus emisiones.

«Así es como esperamos que nuestro viaje de 30 años finalmente haya dado sus frutos hoy», celebró la ministra de Clima de Pakistán, Sherry Rehman, tras conocer la decisión. También ha celebrado la decisión el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, aunque reconoce que queda más trabajo por delante: «Claramente esto no será suficiente, pero es una señal política muy necesaria para reconstruir la confianza rota».

No obstante, y a pesar de este paso histórico, la redacción deja sin responder a la pregunta de quién pagará por los daños. El texto deja menciones al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a la búsqueda de otras formas de financiación por lo que no vincula exclusivamente a ningún país. Una incógnita que tendrá que ser resuelta pronto, ya que se prevé que este nuevo fondo esté listo el próximo ejercicio.

Sin señalar al petróleo

Esta es la gran victoria de una cumbre que deja muchas dudas de cara al futuro. La decisión final ha sido «un calco palabra por palabra del Pacto de Glasgow», señalan varias organizaciones presentes en Egipto.

En la jornada del sábado, la Unión Europea y otros países criticaron la falta de ambición climática que llevaría a no cumplir con el objetivo de no superar los 1,5 grados de calentamiento en esta cita. « Europa no puede ser cómplice de un resultado que ponga en riesgo esa seguridad climática y el objetivo de 1,5º por falta de ambición», explicó la ministra Ribera, quien advirtió que iban a presionar hasta el final para que esto se recogiese en el acuerdo.

Tras un receso de más de 30 minutos solicitado por Suiza para estudiar el texto final «porque no hemos tenido tiempo», el presidente Shoukry reanudó la sesión para aprobar la propuesta de mitigación que olvida la petición de India, apoyada por la Unión Europea, de acabar con los combustibles fósiles.

Tal y como indica la ciencia, el actual ritmo de emisiones elevaría la temperatura del planeta 2,8 grados, muy por encima de lo recomendado por los expertos y lo pactado en el Acuerdo de París de la COP21 de 2015. «El año que viene toca revisar los planes de emisiones de los países», señalaba Ecologistas en Acción a este periódico esta semana.

Finalmente, la presidencia egipcia ha pasado de puntillas por la mitigación y ha trasladado los puntos de Glasgow a Sharm el-Sheij con alguna «vaguedad». «Instamos a las partes a acelerar los esfuerzos hacia la eliminación gradual de los subsidios ineficientes a los combustibles fósiles», se puede leer en la declaración aprobada. Más clara ha sido en mantener la temperatura de 1,5 grados reafirmada en el Pacto de Glasgow para la «que es necesaria una rápida acción».

Críticas a la presidencia

Con una voz agotada y pausada, Shoukry en su discurso mostraba el cansancio y buscaba la ayuda del resto de delegados que esperaban tras varios minutos de retraso sentados en las sillas del plenario. «Les imploro que adopten los proyectos de decisión que les presentaré», pedía el presidente de la COP27.

Presidente de la COP27. / Reuters

Tras una jornada maratoniana de posiciones alejadas y mensajes de pesimismo, el último pleno daba comienzo con caras de cansancio y una disculpa: «Pido perdón por cualquier paso en falso», decía Shoukry al inicio de su discurso.

Unas treinta y tres horas después, los delegados de las casi 200 partes denunciaban la falta de transparencia y la improvisación de la presidencia egipcia. Después de posponer en varias ocasiones el plenario final, el silencio se apoderó en las horas de la madrugada de la ciudad costera. Varias delegaciones no llegaron a ver el texto final antes de que Shoukry diera el primer mazazo para dar comienzo a la sesión.