Laguna cerca de planta. / Cepsa

Cepsa reducirá la captación de agua en zonas con estrés hídrico

La compañía energética se compromete a rebajar un 20% la utilización de este recurso dulce en zonas con poca disponibilidad

R.A. Madrid

Los recursos hídricos en la Península Ibérica escasean, la última Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación presentada por el ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico advierte de este déficit: «tres cuartas partes del territorio están en riesgo de desertificación». La explotación del suelo y la falta de precipitaciones elevan esta problemática.

A ello se suma que España es uno de los países europeos con mayor estrés hídrico, es decir la demanda de agua es superior a los usos de agua presentes y futuros. «La transición ecológica va más allá de promover las energías sostenibles, también implica gestionar de manera responsable los recursos naturales», señala Álvaro Díaz Bild, director de salud, seguridad y medioambiente (HSE) de Cepsa. Por ello, la compañía energética se ha propuesto como objetivo reducir en un 20% la captación de agua dulce en zonas, precisamente, de estrés hídrico en 2025, respecto a su utilización en 2019.

Un movimiento que ha sido adoptado por la Mesa del Agua de la firma y que, según sus datos, supondrá un ahorro de más de 3 millones de metros cúbicos de agua dulce al año. «Esta decisión es una de las más ambiciosas del sector energético a escala internacional», añade Cepsa en un comunicado.

Para lograr esta meta en los próximos tres ejercicios, la compañía española «acometerá diferentes iniciativas para reducir su consumo de agua dulce». Para ello trabajará, a través de su Mesa del Agua, en mejorar en el conocimiento sobre el ciclo del agua en sus grandes instalaciones productivas, para seguir incrementando los porcentajes de agua reciclada y reutilizada.

A ello se sumarán las primeras actuaciones sobre la materia en los diferentes centros de Cepsa en la Península Ibérica. Una de las primeras actuaciones será en la planta de aguas residuales de su Energy Park de San Roque (Cádiz), que «reducirá un 20% el consumo de agua de esta instalación gracias a una importante mejora en el tratamiento de aguas residuales», destaca la compañía. Para mejorar la eficiencia del complejo, las aguas se someterán a un proceso de ultrafiltración que permitirá mejorar su calidad convirtiéndola en reutilizable que pueda aprovecharse en las torres de refrigeración.

«Esta decisión es una de las más ambiciosas del sector energético a escala internacional»

Álvaro Díaz Bild

director de salud, seguridad y medioambiente (HSE) de Cepsa

La segunda actuación se realizará en la planta de tratamiento de efluentes líquidos del Energy Park de La Rábida, que logrará ahorrar un 7% del agua que consume anualmente esta instalación.

«El compromiso que hoy anunciamos nos sitúa a la vanguardia del sector, en un ámbito en el que ya somos referentes, pero queremos seguir avanzando», apunta Díaz. Reconocemos la importancia del agua como fuente de vida y el derecho fundamental de las personas al acceso y disponibilidad de agua dulce. El agua es imprescindible para nuestras operaciones y una prioridad para la compañía, por ello estamos firmemente comprometidos con su uso eficiente y responsable», añade.

Objetivo 2030

Este movimiento de Cepsa es uno más marcado en su hoja de ruta de transformación, ‘Positive Motion’ para alcanzar las cero emisiones en 2050. Además, su plan estratégico también conlleva un firme compromiso con las políticas ambientales, sociales y de buen gobierno. Asimismo, para reforzar esta ambición, la compañía también ha vinculado la retribución de sus directivos a los objetivos de ESG: un 15-25% de su salario variable dependerá del cumplimiento de estos objetivos.

«Solo un 7% de empresas del sector oil&gas logró posicionarse en 2021 en el nivel de Liderazgo en materia de agua, situando a Cepsa por encima de la media del sector y de la región (Europa)», advierte la energética.

Esto le ha valido a la firma obtener una calificación A- de Liderazgo en el ranking sobre Seguridad Hídrica que elabora CDP (Carbon Disclosure Project). «Sin embargo, la ambición de la compañía en este sentido va todavía más lejos, puesto que quiere hacerla extensible también a terceros con los que trabaja», apostillan.