MIKEL CASAL

Cestas de verduras a domicilio, un negocio en auge

Empezó hace una década, con el envío de lotes de frutas a empresas para fomentar su consumo entre los trabajadores

Yolanda Veiga
YOLANDA VEIGA

Espinacas, ocho puerros, media docena de huevos, cuatro patatas grandes, acelgas... Según va sacando la verdura de la cesta, Sandra Vélez (Bilbao, 41 años) va ideando 'los menús': «Las espinacas, en tortilla con unos trocitos picados de jamón; los puerros, hervidos y aliñados con un chorrito de aceite de oliva para comer calientes; las hojas de las acelgas, al puré; el tallo, para unas pencas rellenas de jamón...». Por 10 euros, cada semana Aitor le manda un lote de verduras directamente sacadas de su huerta de Larrabetzu (Bizkaia), a menos de 20 kilómetros de donde vive Sandra, en un barrio de Bilbao. «Me gusta saber que esas hortalizas están recién recolectadas, que no han recorrido miles de kilómetros en avión. ¡Si hasta te saben mejor!».

No es solo una sensación. «El producto de temporada nos asegura que se encuentra en su mejor momento. Vamos, que es cuando más ricas están las verduras y las frutas. ¿Cerezas en enero? Puedes comprarlas, pero vendrán de Chile y serán más caras. Y por muy buen aspecto que tengan, el sabor con seguridad no va a ser igual que el de las recogidas hace dos días, ya que no las dejan madurar en la planta para aumentar su durabilidad. Por no contar el coste medioambiental que supone esta gestión poscosecha», advierte Manuel Moñino, miembro del centro de análisis de la evidencia científica de la Academia Española de Nutrición y Dietética.

Por todas estas cuestiones, confirma el experto, la compra de lotes de verduras (semanalmente, quincenalmente...) a productores locales es «una tendencia al alza». «Comenzó hace ya una década, pero como negocio enfocado a abastecer a las empresas, a las que entregaban semalmente paquetes de frutas para potenciar su consumo entre trabajadores». Y ahora se ha extendido a los particulares. «Ha aumentado la sensibilidad y estas iniciativas favorecen la agricultura familiar, mejoran la resiliencia de los entornos rurales, se reduce la emisión de gases de efecto invernadero al reducir el transporte, el empaquetado, el etiquetado...».

El verano, más agradecido

Asier, de Goilurra, se inició en el negocio hace 12 años. «Empecé con las cestas de verduras por mi cuenta. Siempre me ha gustado la naturaleza y me veía más en este sitio que en un taller o en una oficina. Hoy este proyecto forma parte de una empresa de inserción y repartimos semanalmente unas 80 bolsas de verdura de temporada, además de la venta 'online'».

Su experiencia le dice que «a la gente le gusta la verdura fresca de temporada, pero no está acostumbrada a adaptarse a la exclusividad de productos de cada estación». Le pasa a Sandra con las acelgas, que llegan seguidas muchas semanas y le cuesta comerlas. «Nunca compraría acelgas en la tienda porque no me gustan, pero como vienen en la cesta las aprovecho y he descubierto que en puré están buenísimas».

Le pedimos al experto un par de recetas alternativas al puré: «Vale que la acelga no es la verdura más popular, pero ofrece múltiples preparaciones. A mí la que más me gusta es la cocción rápida y salteadas con ajo, pero también admiten tacos de jamón, dentro de una tortilla de patata quedan exquisitas, se pueden añadir muy picaditas a las legumbres y a los arroces...».

«El final de primavera, el verano y el principio de otoño son las épocas más agradecidas para el productor y el cliente», reconoce Asier, aunque apuesta por echarle imaginación a los fogones. «Hay que interiorizar que en invierno no pasa nada por no comer ensalada de tomate. La podemos hacer de remolacha o de col rizada. Y quien tenga capricho de comer calabaza en mayo la puede comprar entera tres meses antes, que se conserva bien. Comer productos de temporada nos ayuda a diversificar la dieta», destaca Manuel Moñino.

Unos datos

  • 124 euros gasta al año cada persona en España en la compra de hortalizas frescas, cuyo consumo asciende a 63,9 kilos por persona y año, un 12,5% más que en 2019, según el 'Informe de consumo alimentario en España 2020'. El precio medio del kilo de hortalizas es de 1,94 euros.

  • 170,47 euros gasta cada español al año en fruta fresca. Consume un total de 99 kilos por persona, un 10% más que el año anterior. El precio medio de la fruta fresca es de 1,71 euros/kilo.

  • Una ración de hortalizas es... Un plato pequeño de acelgas, brócoli, judías verdes... cocidas, un plato grande de lechuga, media berenjena, un tomate, 4 alcachofas medianas, 6 espárragos finos...

  • Y de frutas... Una pieza mediana de: pera, manzana, naranja, plátano..., una rodaja mediana de melón, sandía o piña, 2 o 3 piezas de albaricoques, ciruelas o higos, 8 fresas, un plato de postre de cerezas...