fOTOLIA

Sentir colores, ver sonidos, oler sabores... así funciona la sinestesia

Consiste en percibir sensaciones de dos sentidos cuando se estimula solo uno de ellos

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

Percibir colores al leer palabras, sentir un tacto suave al escuchar una sinfonía, saborear algo dulce al acariciar un gato, oler a cítricos al ver macarrones... Parecen frases disparatadas, pero cobran sentido bajo el paraguas de la sinestesia, el fenómeno por el cual algunas personas experimentan simultáneamente sensaciones procedentes de dos sentidos (vista-olfato, tacto-gusto, oído-vista, olfato-tacto...) cuando se estimula solamente uno de ellos.

No es una enfermedad. «Cuando una persona tiene sinestesia las vías que conectan cada uno de sus sentidos con el cerebro simplemente funcionan de manera distinta a como lo hace en la mayoría de la gente», explica Jesús Porta, neurólogo y vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN). «La asociación es una conducta que el ser humano utiliza habitualmente en el aprendizaje. Por ejemplo, para recordar las notas musicales, las dibujamos como elementos gráficos en un pentagrama o las nombramos con fonemas (Do, Re, Mi…). La diferencia es que las personas sinestésicas hacen eso de manera innata e inconsciente con muchos otros aspectos, además de la música».

En los estudios al respecto se ha observado que esto podría responder a una activación extra en algunas áreas del cerebro, como las zonas límbicas (por debajo de la corteza cerebral) o en las que procesan el color, entre otras. Además, «siempre se ha hablado de que podría existir algún aspecto genético», añade Porta.

Una ventaja artística

Aunque es un descubrimiento relativamente reciente, ya se han documentado casos de sinestesia de casi todas las combinaciones posibles entre los cinco sentidos. La más común es la de tipo 'color-grafema', en la que las letras y los números se perciben como si estuvieran escritas con un color determinado, aunque no lo estén.

Así, por ejemplo, «cuando se le pregunta a una persona lo que le sugiere la palabra plátano lo habitual es que responda que una fruta o el color amarillo. No es que vea esa palabra escrita en amarillo si está escrita en tinta negra, sino que es el color que le viene a la mente como un recuerdo de la tonalidad de la piel del plátano. En cambio, un sinestésico que experimenta colores para las palabras verá realmente la palabra plátano en color amarillo, azul o verde, aunque esté escrita con tinta negra, porque su cerebro asocia esa palabra con un determinado color de forma automática», recogen los investigadores de la Universidad de Granada, Alicia Callejas y Juan Lupiáñez, en su estudio 'El color de las palabras'.

«La mayoría de los sinestésicos famosos son artistas, como Kandinsky»

Jesús porta

Neurólogo

En el lado opuesto, «las sinestesias menos comunes son aquellas en las que interviene el tacto o el olfato», afirma el neurólogo. Por ejemplo, tener percepciones táctiles para distintos sonidos o asociar sabores a percepciones táctiles, entre otros.

Puede parecer un fenómeno insignificante, pero en determinadas situaciones presenta una ventaja. «La mayoría de los sinestésicos famosos son artistas, como lo era el pintor ruso Kandinsky, así que esta cualidad podría ser interesante en la creación artística», dice Porta. Por su parte, Callejas y Lupiáñez describen que podría repercutir en la capacidad memorística. Así, «mientras que para una persona que no es sinestésica el nombre Antonio es solo un nombre, y esa es la información con que cuenta para poder recordarlo, para una persona sinestésica Antonio puede ser, además de un nombre, algo de color verde oliva, o dulce, o rugoso. Y esa multiplicidad de sensaciones asociadas al concepto les va a permitir recordarlo mejor».

Además, es un fenómeno interesante para conocer cómo funciona el cerebro humano. «Saber por qué se producen estas variaciones puede ayudar en el futuro a desarrollar terapias para tratar otras enfermedades de tipo neurológico que cursan con síntomas parecidos», afirma Porta.

Respecto a la incidencia, los estudios no son concluyentes. Se cree que afecta a entre el 2% y el 5% de la población».

Caraterísticas de la sinestesia

  • Estable en el tiempo Cuando se pregunta a una persona con sinestesia qué le sugieren un conjunto de estímulos, sus respuestas siempre son las mismas.

  • Idiosincrática Las percepciones de un sinestésico son totalmente distintas a las de otra persona con sinestesia.

  • Automática e involuntaria Quienes tienen estas experiencias no pueden reprimirlas. Ocurren de forma involuntaria.

  • Genérica Las percepciones son simples, no elaboradas. Por ejemplo, si alguien percibe formas al probar distintos sabores, estas son generales, como líneas o espirales o texturas suaves o rugosas. No experimentan la sensación de estar tocando una vaca o viendo un castillo.

  • Memorable Se suele recordar la percepción sinestésica de forma más vívida que aquella que la provoca. Así, puede no recordarse un número de teléfono o el nombre de una persona, pero saben que el número empezaba por azul, o que el nombre era verde.