Efectos de los fármacos estropeados por el calor: de la diarrea al delirio

Las altas temperaturas puede hacer que los fármacos pierdan eficacia o, en el extremo opuesto, sean tóxicos

Rocío Mendoza
ROCÍO MENDOZA Madrid

La relación entre los fármacos y las altas temperaturas es delicada. La subida de los termómetros en verano puede deteriorar cualquier medicamento si este no está bien conservado. Las consecuencias no son leves: o disminuye el efecto de su principio activo (teniendo menor efecto en el cuerpo y sobre la enfermedad) o, lo contrario; esto que puede aumentar, con el consiguiente riesgo de toxicidad. Si se tiene en cuenta que fácilmente en España se superan los 30º, y los medicamentos deben estar siempre conservados entre los 15º y los 25º como máximo, 30º como máximo en algunos casos indicados, el problema está servido.

En caso de tener que llevarlos de viaje, desde la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP), aconsejan tomar precauciones. Cristina Casado, coordinadora del Grupo de Pacientes y Ciudadanía de SEFAP, recuerda que deben ser transportados en su embalaje original (una de las costumbres erróneas frecuentes, sacarlos de sus cajas y mezclarlos en otros recipientes) y nunca dejarlos en el coche al sol o en el bolso al sol.

«Es recomendable que los llevemos en una bolsa térmica o nevera portátil sin acumuladores de frío, ya que estas aíslan de la temperatura exterior y ayudan a la conservación», apunta. Los fármacos que necesitan frío llevan una indicación expresa. Al margen del transporte, Casado aconseja no guardarlos ni en la cocina ni en el baño (el error más frecuente); ni en la puerta de la nevera. «A temperatura ambiente, en lugares secos y frescos, alejados de fuentes de calor y de luz directa es lo ideal». concluye. Si se estropean, tienen efectos poco deseables en el paciente: de mareos a delirios, pasando por la diarrea.