¿Tiene sentido que el domingo comamos a las cinco y nos acostemos el lunes a la una?

Una propuesta para combatir los horarios que nos alejan de nuestros vecinos europeos

Yolanda Veiga
YOLANDA VEIGA

Paseo de playa, una tarde de verano. Son las cinco y media y un camarero sirve pescado al horno a una pareja, muy rubios los dos. ¿Suecos, alemanes? No es tanta esa la duda como esta otra: ¿están comiendo o están cenando? Si fueran españoles, casi con seguridad se trataría de una comida tardía, pero siendo extranjeros lo más probable es que estén dando cuenta de la cena. ¿Tan pronto? Para nosotros, sí; para el resto de Europa es un horario normal. Desde la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) llevan casi veinte años predicando... con éxito modesto hasta ahora. José Luis Casero, presidente de ARHOE, repasa las costumbres españolas que nos alejan varias horas de nuestros vecinos europeos.

¿Quién necesita dos horas para comer?

Es, probablemente, la cuestión que más nos distancia: la sobremesa. Pero de lunes a viernes no tiene sentido, a juicio de José Luis Casero. «¿Dos horas... para qué? Cuánto mejor almorzar en cuarenta minutos y ganar esa hora y pico para salir antes por la tarde».

La propuesta: Desde ARHOE apuestan por acortar la hora de la comida y comer «entre la una y las dos de la tarde».

¿Adiós a la comida tardía de los domingos?

Una vez que hayamos cambiado el hábito entre semana, sí. «No puede ser que comamos el domingo a las cuatro y el lunes a la una, hay que procurar que no haya ese desfase».

La propuesta: Comer «a las dos» el fin de semana.

De carácter trasnochador

Numerosos estudios nos señalan como uno de los países más tranochadores. «Dormimos, aproximadamente, una hora menos que el resto de los europeos», da el dato el presidente de ARHOE. De hecho, pregunte y no será raro que más de uno le diga que se acuesta pasada la medianoche. «El problema es que luego nos levantamos casi igual de pronto que otros países que se van a la cama antes».

La propuesta: Acostarnos «entre las once y las once y media de la noche».

El polémico horario del 'prime time'

¿Y por qué nos acostamos tan tarde? «Porque a medianoche hay millones de personas pegadas al televisor». Aunque mucha gente consume ya televisión a la carta, sin tener que someterse a los horarios que marca la publicidad, las televisiones generalistas siguen manteniendo un 'prime time' (horario de máxima audiencia) tardío. «En España, los programas y series más vistos empiezan a la hora que acaban en Europa. Que empiecen a las diez y media ya casi es un lujo, porque más bien lo hacen poco antes de las once y se extiende hasta la una». Así, recuerda José Luis Casero, «se ahorran los programas tipo 'late nigth' que sí son propios de la medianoche y más allá». A propósito de esto, da un dato más preocupante que el de los adultos trasnochadores:«Hay medio millón de chavales menores de 14 años viendo la tele a diario más allá de las once y eso es una barbaridad». Lo del 'prime time' parece una pelea infructuosa, pero dice Casero que es cuestión de voluntad. «Mira los partidos de Champions League, empiezan a las nueve porque ese es el horario europeo. Si dependiera de nosotros, seguro que empezaban a las diez y media».

La propuesta: Que el horario de máxima audiencia «empiece a las diez menos cuarto y acabe a las diez y media».

¿De verdad no se puede entrar a trabajar más tarde de las nueve?

Desde ARHOE no entienden el sentido de «tanta rigidez» en los horarios de entrada al trabajo. «Cada persona tiene sus circunstancias, pero se nos obliga a todos a estar en la oficina entre las ocho y las nueve. No hay flexibilidad alguna, y eso siempre es malo».

La propuesta: Horario flexible de entrada al trabajo «entre las siete y las diez de la mañana».

Salir del trabajo de noche

De igual manera que desde ARHOE reclaman más flexibilidad a la hora de fichar por la mañana, exigen más 'rigidez' en el horario de salida. «En Europa no hay nadie trabajando en una oficina a las siete de la tarde, pero aquí es la norma. Obviamente hay profesiones en las que no es posible salir pronto por las tardes: los comercios, la hostelería... los periodistas que tienen que cubrir una comparecencia del político de turno a las ocho o las nueve de la noche. Es terrible. ¿No pueden hacerla a las nueve de la mañana?». Otra cuestión: «Hay niños que a las diez de la noche siguen esperando que sus padres lleguen a casa. Estamos dejándoles el último y peor rato del día».

La propuesta: Salir «a las cinco de la tarde» del trabajo.

Una hora menos en Canarias

No es solo que en Canarias, al tener una hora menos, el telediario y las series de éxito empiecen a una hora más europea. «También es una cuestión de carácter y de costumbre», asegura José Luis Casero, presidente de ARHOE. «Allí funcionan a otro ritmo, tienen instalada una cultura diferente. También tiene que ver que reciben mucho turismo extranjero y cuando los europeos del norte vienen a veranear a España no se adaptan a nuestros horarios, sino que siguen almorzando a la una del mediodía», recuerda el experto. Así que estos «horarios locos» que llevamos en España no tienen tanto que ver con la latitud. «Cuando hablamos de horarios europeos parece que siempre miramos al norte, a Suecia, a Alemania... Pero en Portugal también los llevan, o al menos se asemejan a ellos mucho más que nosotros». Que somos la excepción se confirma, advierte Casero, «cuando viajas por el mundo y a la hora de desayunar en los hoteles los únicos que bajan a las nueve son los españoles. El resto ha desayunado antes».