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¿Cuánto vale mi colección de sellos?

Más allá del hobbie, podemos sacar un dinero vendiendo estos 'tesoros'

Isaac Asenjo
ISAAC ASENJO Madrid

Coleccionar es algo que hacemos desde niños. Pregunte si no a cualquiera que ya tenga unos años. Le hablará de la colección que tenía de cromos, de chapas, de minerales... Muchos, incluso, la conservan. El coleccionismo es ocio pero también cultura. Ocurre por ejemplo con la filatelia y la numismática, que tienen muchísimos adeptos. Atesorar sellos y monedas ha sido un hábito nada extraño en muchos hogares españoles durante décadas. Más allá del hobbie, a través de estas colecciones se puede hacer un recorrido por la historia ya que tanto sellos como monedas antiguas dejan constancia física de acontecimientos importantes, ya sea la Guerra Civil española o la actual etapa de pandemia en la que vivimos.

«El perfil de este tipo de coleccionistas es un hombre de edad avanzada y con poder adquisitivo medio alto», describe Modesto Fraguas, director de Filatelia. «Se trata de una actividad amplia en la que te puedes encontrar desde el coleccionista más ortodoxo, el que busca el sello circulado, es decir, que haya ido en una carta –lo que cada día es más complicado– hasta el que acaba de iniciarse en esta afición y solo quiere guardar los sellos emitidos este año». Casi todas las colecciones tienen ese punto de satisfacción emocional, pero también pueden valorarse desde el punto de vista económico, ya que según pasa el tiempo muchos de estos objetos pueden ganar valor por su exclusividad y por la dificultad o imposibilidad de conseguir un sello o moneda igual ahora.

Lo raro cotiza

«Esta afición se adapta a todo tipo de bolsillos. El coleccionista, en función de su poder adquisitivo, adquirirá las piezas que puede comprar, buscando lo que pueda cubrir sus huecos en la colección», cuenta David Díaz, que lidera el negocio familiar de Filatelia y Numismática Díaz en la ciudad de Málaga, donde se pueden encontrar sellos, monedas, billetes y postales. Ellos se han adaptado a los nuevos tiempos con la compra-venta de oro y plata.

– Si tengo una colección de sellos o monedas, ¿puedo venderlas a un buen precio o es un producto devaluado?

– La moneda, tanto de inversión como numismática está ahora mismo muy al alza en los distintos mercados internacionales, sobre todo las monedas españolas y las de nuestras antiguas colonias. Una colección, siempre que reúna rareza, calidad y buena conservación se revalorizará de manera paulatina a lo largo de los años por su escasez. Y como es lógico las rarezas siempre son cotizadas –apunta el experto–.

Los expertos aseguran que en España tenemos un patrimonio numismático envidiable. «Desde la época ibérica hasta la actualidad nuestro catálogo de monedas es innumerable, teniendo piezas de alto valor económico. Como, por ejemplo, piezas de Felipe III, el centén de oro, que eran más de presentación que de circulación, pudiendo alcanzar en alguna subasta cientos de miles de euros. Otra pieza reseñable y emblemática en el monetario español sería las 100 pesetas del gobierno provisional, de las que se acuñaron solamente doce piezas. Como curiosidad, en el año 2016 salió en subasta con un precio de salida de 130.000 euros», apunta Díaz.

¿Y cómo determinar el valor de una moneda fuera de su denominación habitual? «La estimación viene determinada, principalmente, por su escasez en el mercado. Después, influyen su estado de conservación, la fábrica donde ha sido acuñada, el año, el tipo de metal... En el caso de los sellos, además de la conservación, se cuantifica su valor por su centraje, el color, si se trata de seññps nuevos o usados...», aclara Violeta Andrés, de la bilbaína Filatelia Boulandier.

Más oferta que demanda

La experta lamenta que en este momento hay más oferta que demanda, por lo que se compra y se vende a unos precios más bajos que hace unos años. No obstante, anima a quien tenga una buena colección a acudir siempre a profesionales que puedan orientar, y no fiarse tanto de las redes sociales, en las que en alguna plataforma dedicada a la compra-venta de productos de segunda mano se localizan colecciones de sellos entre 18.000 a 40.000 euros o algunas monedas antiguas por 10.000.

«Los profesionales tenemos gran información, tanto a nivel de catálogos numismáticos como de acceso a las distintas subastas a nivel mundial, donde podemos contrastar los precios del mercado», explican. «En internet, a veces, se ven disparates de precios de piezas. Lo más normal es que los objetos que alguien tiene en casa tengan más valor sentimental que económico. Si son monedas de oro o plata, es evidente que, por lo menos, el valor de metal lo tienen», apunta Iñaki desde Numismática Lavín.