Ni mujeres ni hombres saben lo que es viceversa

«Plagado de micromachismos y humillaciones», el programa 'juvenil' lleva ya 12 años en antena

Isabel Ibáñez
ISABEL IBÁÑEZ

En un cásting para participar en el programa 'Mujeres y Hombres y Viceversa', un reportero iba preguntando a los aspirantes a 'tronistas' y 'pretendientes' qué significa viceversa, una de las tres palabras del título (quitando la y). Solo para comprobar lo que ya barruntaba al inicio, que para los encuestados es algo difuso, algo entre controversia y... y... poco más. De las otras dos, mujeres y hombres (y de controversia) parecían saber algo más, lo aprendido en u n espacio que lleva doce años emitiéndose ininterrumpidamente, desde junio de 2008, primero en Telecinco y ahora en Cuatro, de lunes a viernes. Hora y media aproximadamente en una franja infantil, sobre las 13 horas, y clasificado para mayores de 12 años. Un puñado de chicos, 'pretendientes', compiten entre sí por el amor o lo que sea de una chica, 'tronista'. Y viceversa, o sea, lo contrario, vamos, que también hay chicas que se enfrentan por un único chico. La homosexualidad u otras formas de relación no se contemplan, pero sí la controversia, mucha controversia, así que tampoco andaban desencaminados.

Doce años en los que varias generaciones de jóvenes han crecido entreteniéndose con este espacio, y mientras se entretenían también han podido ir conformando su imaginario acerca del amor, el sexo, las relaciones, la amistad, la igualdad... Gracias a consideraciones habituales sobre la conducta como que «es poco hombre», «demasiado masculina» o «yo sí soy una mujer»... También menos elaboradas, del tipo «puta, envidiosa, fresca, chulo, pelele...». Hay además perlas dirigidas a ellas que las valoran por «permitir leer sus 'whatsapps' para demostrar que no hablan con otros chicos», por «mudarse para tener solo compañeras de piso» y porque aceptan que «sufrir es bueno ya que demuestras que él te importa». En ellos aprecian «meter caña a la tronista», «exigir respeto» o «decir lo que piensas sin importarte las consecuencias».

Todas estas frases y más están recogidas en la investigación 'La humillación mediática de los pretendientes en 'Mujeres y Hombres y Viceversa' a partir del doble discurso de género de sus actores'. Es el título de un informe elaborado por el doctor en comunicación social Felipe Alonso-Marcos y el doctor en Psicología Omar Saldaña. Se enfrentaron al visionado de 22 programas para estudiar «la articulación mediática del discurso sobre el amor, la conquista y la sexualidad». Y aunque a simple vista se puede intuir el resultado, descubrieron que «si bien tanto hombres como mujeres son ampliamente criticados, especialmente sobre su conducta y personalidad, a los hombres se les valora con más comentarios positivos que a las mujeres». «El programa adolece de un doble discurso que pese a articularse por parte de la dirección del programa bajo la corrección política, tiene como base la humillación y enmascara una articulación plagada de micromachismos», afirman.

El 66%, negativos

Los investigadores analizaron 945 juicios de valor escuchados en el programa, de los que dos terceras partes eran negativos y repar tidos casi por igual entre ellas y ellos; sin embargo, los buenos, los positivos, fueron a parar mayoritariamente a chicos. Dividieron las frases que se lanzaron en plató entre las que se referían al físico, las dirigidas a la conducta y las identitarias o de personalidad. Entre las primeras encontramos que ellos obtenían consideraciones más «recatadas»: «tener un pelo bonito», «unos ojos preciosos» o «ser un pibón», mientras que ellas eran halagadas por «tener un buen culo», «buen pecho», «carita de niña buena»... En cuanto al atuendo, para ellos: «vistes bien», «pareces gay» o «vas de príncipe y pareces Farruquito». Cuando los chicos valoraban este aspecto en ellas, lanzaban juicios que pretendían ser positivos como: «ir como una princesita», «no ir enseñando carne»... mientras que si eran ellas las que juzgaban a sus compañeras siempre resultaban negativas: «luces demasiado tus tetas», «a ver si te tapas un poco que vas muy suelta», «pareces mayor» y «eres de plástico».

El programa tiene, a juicio de los autores, un discurso «esquizofrénico» que «por corrección política» pretende silenciar un 'joder' mientras tolera cosas peores. « Sus valores son totalmente machistas y contemplan los géneros desde una perspectiva machista y retrógrada. Distorsiona gravemente los géneros, sus roles y sus atributos».

Recuerda la artista visual y activista social Yolanda Domínguez que, de todos modos, se trata de «puro y duro entretenimiento basado en el sensacionalismo y lo emocional sobre algo que nos interesa a todos, como es el amor, el ligar». Ella nunca lo prohibiría, pese a las voces que periódicamente piden su desaparición de la parrilla. «El problema es que en la programación no hay alternativas para los chavales, y que esas personas que aparecen ahí se reparten después por otros muchos espacios similares -'Superviventes', 'Gran Hermano', 'First Dates'... -». Utiliza un símil gastronómico: «Es como la comida basura, cuanta más comes más quieres, porque te da un placer instantáneo». «Es un programa que perjudica tanto a hombres como a mujeres, pero, además de invisibilizar otras opciones sexuales, resulta más daniño para nosotras, pues llevamos toda la vida siendo catalogadas por nuestro aspecto físico, y seguir incidiendo en ello es reforzar esa idea, mientras que con ellos, como tradicionalmente no ha sido así, es menos significativo».

Oído en el programa

  • Físico Para ellas: «buen culo y pecho», «carita de niña buena» o «con ese cuerpo es imposible tener vergüenza». / Para ellos: «pelo bonito», «ojos preciosos», «estar buenísimo».

  • Conducta Para ellas: las critican por «arrastradas», «fáciles», por «darlo todo y no respetarse». / Para ellos: es negativo ser «pagafantas» o «planchabragas». Para ambos: se ve mal ir al programa por la fama y no por amor, «demostrar poco», «hacerse amigos de los contrincantes», «tontear con otros/as»...

  • Personalidad Para ellas: «falsa, choni, mentirosa, maleducada, envidiosa, fresca». Son valoradas si saben «bailar de manera sexy» o «coserse sus propios disfraces»./ Para ellos: «chulo, inseguro, falso, sobrado, pelele». Se les halaga si saben «camelarse a la tronista» o «robarle un beso porque a veces es una estrechita».