Partes del cuerpo que (casi) nadie sabe nombrar

De los ojos de Venus al arco de Cupido, el filtrum o la tabaquera anatómica

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

Las vemos, tocamos, rascamos o limpiamos cada día, pero no sabemos nombrarlas. Hay partes del cuerpo que casi nadie sabe cómo se llaman y, en muchos casos, ni hemos oído hablar de ellas. Es normal, son demasiadas y la mayoría no somos anatomistas, pero algunas de tienen nombres tan originales, o historias tan curiosas sobre su etimología o función, que merece la pena conocerlas. Recopilamos una pequeña muestra.

Filtrum

También denominado surco subnasal o nasolabial, es la depresión que se extiende desde el tabique nasal al borde del labio superior. «La zona del filtrum es el punto donde culmina el desarrollo de la cara. Cuando el tejido que origina el paladar no se llega a unir con el del labio, se produce un defecto congénito conocido como labio leporino», explica Rosa Rodríguez Torres, catedrática y profesora de Anatomía de la Universidad de Alcalá de Henares.

En el extremo del filtrum se presenta una pequeña elevación, el tubérculo del labio superior y, en conjunto, la línea de separación cutáneo-mucosa del labio superior configura un arco en forma de V que se llama el arco de Cupido. Al considerarse un símbolo de belleza, es una de las zonas más solicitadas en tatuaje cosmético.

Lúnula

Es una palabra de origen latino que significa 'pequeña media luna' o 'luna creciente' y, «por su similaridad con el satélite, así es como se llama la parte blanquecina semicircular que aparece en la base de las uñas. Está siempre más marcada en el pulgar que en el resto de los dedos; en el meñique es muy poco marcada y a veces falta«, dice la especialista. .

A nivel médico, la lúnula es un indicador ante distintas enfermedades. La falta de esta puede deberse a algunos tipos de anemia y de malnutrición. Su decoloración se asocia con la diabetes mellitus. Su enrojecimiento, con enfermedades cardiovasculares y hematológicas; y el aumento de su tamaño (cuando ocupa la mitad o más de la uñas) con enfermedades renales o hepáticas.

Hellix o hélice

Designa «el reborde curvilíneo cartilaginoso que nace en la concha –término que designa el hueco donde nos ponemos los auriculares, pero que se utiliza también para referirse vulgarmente a la zona íntima femenina– y desemboca en el lóbulo», declara Rodríguez. Es el lugar donde se realizan los famosos 'piercings' del cartílago de la oreja.

En algunas personas, en la parte posterior del hellix se aprecia un pequeño engrosamiento del cartílago que recibe el nombre de tubérculo de Darwin. Se trata de un vestigio anatómico de la punta de la oreja, común en los mamíferos, cuya función original se habría perdido durante la evolución.

Sangradura

La parte opuesta al codo, esa con la que nos debemos tapar la boca al estornudar desde que el Covid-19 llegó a nuestra vida, es la sangradura. «Bajo la piel de esta zona discurren vasos y nervios. Las venas superficiales crean la forma de una M mayúscula: es a este nivel donde se practican las inyecciones intravenosas, extracciones de sangre y rara vez sangrías», aclara Rodríguez.

Tabaquera anatómica

«Si ponemos el dedo como si estuviéramos haciendo auto-stop, con el pulgar hacia arriba, veremos que, tras este, se forma una depresión de forma triangular al marcarse los tendones. Ese hueco se denomina tabaquera anatómica y en ella se puede tomar el pulso de la arteria radial (el mismo que se toma en la muñeca). Su nombre procede del uso que se hacía antiguamente de esta superficie corporal para colocar tabaco o rapé -un preparado a partir de las hojas de la planta del tabaco- para luego esnifarlos», cuenta la especialista.

Carúncula lagrimal

En el ángulo interno de los ojos se aprecia una prominencia que recibe el nombre de carúncula lagrimal. «Su función, además de participar en la secreción mucosa, es retener las lágrimas, ya que forma parte del lago lagrimal del ojo», explica Rodríguez.

En latín, 'carúncula' significa 'pedazo de carne' o 'carnosidad que sobresale del cuerpo', de ahí que haya otras carúnculas repartidas por el cuerpo, como las sublinguales, unas pequeñas protuberancias que se encuentran a cada lado del frenillo de la lengua.

Hoyuelos de Venus

También conocidos como pozos de Venus u ojos de Venus, son los nombres que reciben las dos ligeras depresiones que aparecen en la zona lumbar de la espalda de algunas personas. Están más marcadas en las mujeres.

Desde la antigüedad, ha sido un símbolo de belleza, al considerarse más atractivas a las personas que los lucen –de ahí su asociación con Venus, la diosa de la belleza, la sensualidad y el amor–, lo que ha llevado a convertirse en una operación de cirugía estética bastante demandada.

Hallux y pollex

Parecen los nombres de una pareja famosa de la televisión, pero aluden a los dedos gordos de los pies y de las manos, respectivamente. El término pollex se asocia al verbo 'polleo', que significa 'ser fuerte', al ser el pulgar el dedo más fornido de la mano. Por su parte, hallux significa 'gran dedo'. «En medicina, un hallux valgus es lo que se conoce como juanete», detalla Rodríguez.

La particularidad del hallux es que en la mayoría de los primates tiene una posición similar a la del pulgar, lo cual les permite usar los pies como usan las manos (para agarrarse a las ramas de los árboles, sujetar objetos o comida…), pero el proceso de hominización y la adopción de la marcha erguida en los humanos conllevó numerosas modificaciones anatómicas, entre las que estuvo el desplazamiento del hallux hasta alinearse con el resto de los dedos del pie, un factor clave para la locomoción bípeda.