La familia canaria Rodríguez Rodríguez posa para un 'selfie', el sábado pasado, en una estación de tren de Rumanía. / c7

La familia Rodríguez, cuatro vidas rotas en un instante

El Gobierno canario y la ULPGC colaboran en los trámites de la repatriación de los cuerpos. Una traductora de la Universidad de Sibiu, donde Alicia Rodríguez hacía un Erasmus, ayuda a los familiares de los fallecidos

DÁNAE PÉREZ Las Palmas de Gran Canaria LUISA DEL ROSARIO

« No es que se haya muerto Pepe, es cómo se ha muerto, con toda la familia. Es muy fuerte; fue (a Rumanía) a pasarlo bien, a aprovechar el puente para ver a su hija». Son las palabras de consternación de un amigo del padre de la familia grancanaria fallecida en la localidad rumana de Subiu, el pasado domingo, tras sufrir un accidente de tráfico.

La familia Rodríguez Rodríguez, que residía en el barrio de Hoya Andrea, se trasladó hasta el país europeo para visitar a la hija mayor, Alicia, de 21 años, quien estudiaba Magisterio en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y en la actualidad se encontraba de Erasmus. Su familia, sus padres, Pepe y Mari Carmen Rodríguez, y su hermana pequeña, Cristina, de 15 años, aprovechó los festivos de diciembre para ir a visitarla.

Durante su estancia en este país, la familia al completo sufrió un accidente de tráfico mortal, en el que los padres fallecieron en el acto, Alicia lo hizo en la ambulancia y Cristina en el hospital, después de haber entrado en coma.

El Gobierno canario y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) colaboran con los familiares de los fallecidos en la tramitación de la repatricación de los cuerpos. Además, el vicerrector de Internacionalización, Jin Taira, se encuentra en Rumanía asistiendo a los compañeros de Alicia Rodríguez. «Están pasándolo muy mal», reconocía Taira.

La Universidad de Sibiu, donde hacía el Erasmus Alicia Rodríguez, ha proporcionado a los familiares los servicios de una traductora para ayudarles con los trámites, señala Taira.

Familiares y amigos recuerdan a la familia Rodríguez

«Pepe y yo éramos amigos desde los 17 años, ahora yo tengo 68 y él 67», comenta el amigo del padre de la familia, que prefiere permanecer en el anonimato, dando cuenta de los años de amistad que le unen a Rodríguez. Relata, con cariño, que conocía a Pepe de la «pandilla» y que tocaban juntos la guitarra eléctrica en un grupo.

«Él era muy familiar, muy bonachón, un buen amigo, pero es que, además, por encima de eso, era una excelente persona con todo el mundo. El clásico tipo que te lleva a decir: 'Este tío es un bonachón'», reseña. Es más, confiesa que solía decirle: «Tú serías el Papá Noel ideal». «No hay más que verlo en la foto...», agrega, aludiendo a un selfie que los cuatro miembros de la familia se hicieron en una estación de tren, justo este pasado sábado, en Rumanía.

«No iban a coger un coche de alquiler, iban a visitar Rumanía en tren», matiza, aunque finalmente la familia se accidentó en la carretera, a bordo de un vehículo. Se cree que el siniestro lo provocó otro conductor al realizar un adelantamiento que no estaba permitido, arrollando así al coche en el que viajaba la familia canaria.

María del Carmen Rodríguez, narra este amigo, era la segunda mujer de Pepe y madre de sus dos hijas. «Llevaban muchos años juntos. Ella era economista», señala, a la par que pone en valor la decisión de ella de afrontar nuevos estudios para convertirse en maestra, de superar pruebas de nivel de idiomas y atreverse con el Máster de Profesorado, necesario para impartir clases.

Este amigo de toda la vida de Pepe se confiesa «bastante fastidiado». «Que se te muera de esta manera... Yo soy creyente y creo que él sigue vivo, pero aun así... Es un palo sí o sí». A pesar del duro golpe que supone la pérdida, saca fuerzas para recordar anécdotas con su amigo, originario del barrio de Schamann, que consiguen arrancarle una sonrisa. «Es toda una vida».