El radar, en el punto de mira

10/11/2018

para esclarecer el accidente que llevó al catamarán ‘Alborán’ a colisionar el jueves, a nueve kilómetros de la costa de Bañaderos, contra la pontona ‘Trames Uno’, que navegaba rumbo a Tenerife

carlos s. beltrán LAs palmas de Gran Canaria

El accidente marítimo que llevó a la colisión del catamarán Alborán de Naviera Armas y de la pontona Trames Uno, de 25 metros de eslora y con tres tripulantes a bordo, a nueve kilómetros (una seis millas náuticas) de la costa norte de Gran Canaria será sometida a una triple investigación según confirmaron ayer fuentes cercanas a la investigación.

El accidente será escrutado por expertos independientes contratados por Naviera Armas, con el fin de esclarecer qué fue lo que ocurrió para que el catamarán terminase colisionado contra la pequeña embarcación de apoyo poco antes de las 16.30 horas de este jueves, con un análisis pormenorizado de todos los sistema del barco. Para ello será fundamental estudiar las conversaciones grabadas y los datos que se almacenan en la VDR (Voyage Data Recorder), la caja negra que tienen todos los barcos para este tipo de situaciones, similar a la que tienen los aviones. Se encarga de registrar toda la actividad durante las últimas 12 horas de navegación.

A esta investigación se sumarán las que desarrollen los seguros de cada una de las embarcaciones implicadas en el choque. La investigación más importante será la que emprenda la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (CIAIM), dependiente del Ministerio de Fomento.

La comisión, que tiene su sede en Madrid, investiga accidentes e incidentes marítimos ocurridos en buques de cualquier bandera dentro de las aguas españolas, en buques de bandera española en cualquier localización y en aquellos casos en que España tiene un interés de consideración.

identificados. De momento, según confirmaron ayer fuentes del instituto armado los agentes intervinientes en el operativo desarrollado en la tarde del jueves tras la colisión y posterior rescate de los tres tripulantes del Trames Uno identificaron a estos tras llegar a tierra con el fin de tomarles declaración en los próximos días, una vez lo solicite Capitanía Marítima.

De momento se muestran cautelosos ante los motivos del accidente y las incógnitas que aún permanecen tras la colisión de ambas embarcaciones. Entre ellas porqué no saltaron las alarmas antes del impacto, cómo es que ninguno de los dos capitanes viese a la otra embarcación antes de la colisión y el porqué los sistemas de posicionamiento y navegación no frenaron el accidente. Desde Naviera Armas aseguraron ayer que el radar de Alborán no detecta embarcaciones u objetos inferiores a dos metros de altura. Si bien, la pontona con los dos contenedores que transportaba sí habría superado ese límite de altura. Las condiciones meteorológicas eran buenas y la visibilidad también.

Además, algunas fuentes apuntan que el Trames Uno ya estaba semisumergido cuando colisionaron y que el catamarán no pudo evitar el accidente al ir a más de 30 nudos. Esta no contaba con sistema de posicionamiento debido a su pequeño tamaño, según confirmaron ayer fuentes de las pesquisas.

La travesía de este tipo de embarcaciones, en este caso de 25 metros de eslora, son más frecuentes de lo que se suele pensar, según puntualizaron ayer diversas fuentes.

Lo que está claro es que el Trames Uno había salido horas antes del Puerto de Las Palmas rumbo a Santa Cruz de Tenerife con dos contenedores con material de buceo, entre ellos una cámara hiperbárica.

En medio de la travesía, y minutos antes de las 16.25 horas del jueves la pequeña embarcación era embestida por el catamarán de 96 metros de eslora, que viajaba a unos 38 nudos, sobre 70 kilómetros por hora. Los tres marineros rescatados por Salvamento Marítimo insisten en que el ferri les embistió sin posibilidad alguna de reaccionar. Una versión que difiere con la mantenida por el capitán del barco y por los pasajeros.