Sucesos

Detienen al hijo tras encontrar muerto al matrimonio en la capital

16/10/2018

Los fallecidos son el abogado y poeta José Rafael Hernández Santana y su esposa, María Dolores Sánchez García. Según las primeras averiguaciones, el padre podría haber sido víctima de un homicidio, mientras que la madre, que sufría una enfermedad degenerativa, no presentaba signos de violencia. El presunto autor del crimen en el barrio capitalino no pasará este martes a disposición judicial.

Un matrimonio fue encontrado muerto durante la tarde de ayer en el número 32 de la calle Italia, en la zona capitalina de Alcaravaneras, con la consecuente consternación de un barrio al que sus vecinos describen como «muy tranquilo».

Tras recibir un primer aviso de lo ocurrido en el 112, a las 15.45 horas, la Policía Nacional ha detenido al hijo y ha abierto una investigación para descubrir la causa de ambos fallecimientos. Las primeras averiguaciones apuntan a que uno de los cadáveres –el del varón– presenta heridas que podrían haber sido provocadas con un arma blanca. Por su parte, el de la mujer no presentaba signos de violencia, por lo que se especula que podría haber muerto de manera natural, poniendo fin a una larga enfermedad degenerativa que, aseguran quienes la conocían, «la había consumido».

El joven, de poco más de treinta años de edad, ha sido detenido como presunto autor del suceso, y a pesar de que la Policía sigue una línea de investigación clara, no confirma ninguna teoría a la espera de que preste declaración y de la autopsia.

Las víctimas han sido identificadas como María Dolores Sánchez García y su marido, José Rafael Hernández Santana, un conocido abogado en el barrio, pero también un poeta con más de 50 años de ejercicio. El novelista Luis León Barreto dedica algunas palabras en una entrada en su blog sobre su aportación al mundo literario. La obra de Hernández aborda con un acento tierno e irónico temas existenciales (el amor, la soledad, la injusticia) a la vez que critica los males de la sociedad. Entre Desde la sombra, su primer poemario, hasta Poema a la soledad del pueblo saharaui, publicado en 2010, se ha visto reflejado un compromiso ético con temas de la actualidad, escribe el novelista.

Además, el fallecido mostraba una gran preocupación por dar a conocer a los demás la obra de otros autores locales a través de suplementos literarios en periódicos y mediante un espacio semanal –Satirimundi– en la Televisión Independiente de Canarias. Entre ellos, Carmen Conde, la poeta Josefina Verde y el profesor Sánchez Zamarreño y varias figuras reconocidas de las letras canarias.

El carácter de este poeta, sin embargo, era más conocido por algunos vecinos por ser «tosco» o «difícil». Estas mismas declaraciones aseguran que, a pesar de que padre e hijo aparentaban tener una buena relación, existía una constante rencilla debido a la escasa participación de José Rafael Hernández en los cuidados de su mujer. Esta estaba instalada desde hacía años en el piso superior de la vivienda y presentaba graves dificultades de movimientos a causa de su dolencia. Era el detenido quien se ocupaba a tiempo completo de sus cuidados y de sacarla a menudo de casa.

En el barrio, cuentan, era habitual verlos pasear. Según algunas fuentes cercanas a la familia, la intención del marido era internarla en un centro especializado, mientras que la voluntad de ella y el hijo era otra. La versión más extendida entre los vecinos apunta a que este podría haber sido el detonante de una discusión.