«Creo que se llegó a excitar mientras me hacía las fotos»

21/09/2019

Una modelo relata cómo vivió la sesión con el fotógrafo investigado por tomar imágenes a jóvenes de entre 14 y 18 años desnudas y en posiciones explícitamente sexuales en un garaje de El Batán. La Policía Nacional ha contabilizado al menos 43 presuntas víctimas del detenido.

María lleva años abriéndose poco a poco un hueco en el mundo de la moda en Gran Canaria, es para ella un hobby y una de sus pasiones. Hace cinco años vivió uno de los episodios más desagradables a los que ha tenido que enfrentarse mientras posaba para Luis Jorge E.M, investigado por presuntamente sacar fotografías sexuales a jóvenes de entre 14 y 18 años en un garaje entre los barrios de El Batán y San Roque, en Las Palmas de Gran Canaria. Una pesquisas que han localizado a 43 presuntas víctimas.

«Creo que llegó a excitarse mientras me hacía las fotos. Se puso muy intenso, me repetía ‘dame más, dame más’ y no paraba de tirar fotos. Fue una lluvia incesante. No me sentí nada cómoda, cada vez estaba más tensa hasta que lo paré en seco. Le dije que parase de sacar fotos. No se lo esperaba, se molestó, quitó la cámara y recogió las cosas», rememora María, nombre ficticio de una de las modelos que retrató el fotógrafo investigado.

La sesión de fotos había comenzado como cualquier otra, sin ninguna señal de como terminaría desarrollándose. «Al principio fue todo muy bien, era muy agradable y positivo. No paraba de alardear de la experiencia que tenía, hablaba muchos de los certámenes de Miss Las Palmas y de que había sido el descubridor de una Miss España. Eso me daba tranquilidad, seguridad. Parecía muy profesional. Todo transcurría de forma positiva, hasta que cambió el tono», añade.

Un cambio que llegó tras ganarse la confianza de la joven y que modificó incluso el ambiente, coincidiendo con sus peticiones para que comenzara a quitarse poco a poco la ropa. «Se puso borde y empezó a decirme que me quitara poco a poco la ropa. Me sentí engañada y utilizada», recuerda.

Conmoción

Minutos después, y tras lo que recuerda como una lluvia de tiros de cámara, la modelo lo paró en seco. Una situación que recuerda no fue del agrado del investigado y que llevó a que acabara de forma abrupta la sesión, que se había convertido para ella en una auténtica pesadilla. Fue una conmoción que ha revivido estos días tras la publicación la investigación realizada por la Policía y por le Juzgado de Instrucción número 7 de Las Palmas de Gran Canaria.

«Nunca me había visto ni he vuelto a verme en una situación así. He trabajado con varios fotógrafos y nunca he vivido nada parecido. Esto hace daño a la moda, a los modelos y a los fotógrafos. Mancha la reputación de todos. Este caso no es lo habitual», señala.

Esa fue la última vez que María (nombre ficticio para preservar la identidad de la modelo) posó desnuda ante la cámara. Ella no es la única que vivió una situación así con el fotógrafo investigado. «Me acuerdo que no paraba de hablar mal de otras modelos que conozco. Ahora sé que lo hacía porque le habían parado los pies o porque habían tenido algún problema con él», subraya.

No se sorprende de que finalmente haya visto la luz su modus operandi con las modelos a las que hacía sesiones de fotos y a las que presuntamente fotografió sin consentimiento y engañadas. Se arrepiente de no haberlo denunciado en su momento.

«En ese momento no sabía que había más víctimas, y mucho menos menores de edad, como se ha publicado. Me sentía mal, tenía vergüenza por lo ocurrido y me lo guardé para mí misma. Ahora me doy cuenta de que las mujeres no debemos callarnos estas situaciones cuando ocurren», subraya.